15 abril 2017

PARA QUE LOS QUE NO VEN, VEAN.

"Yo he venido a este mundo para hacer que los que no ven, vean." (Jn, 9-39).

Carmen venía de lejos. No importa ahora de dónde ni por qué quiso elegir al Silencio de Carmona para vivir su Viernes Santo. Es una pequeña que ha encogido el corazón a los hombres de la cofradía más recta, formal y primitiva. Acompañada de su familia, salió a la noche del Viernes de la Semana de nuestras vidas, a impregnarse y a la vez regalarnos a los demás la Fe más pura que pueda existir: la de los que no pueden ver. 

No sabe uno ni por dónde empezar a contar tanto sentimiento agolpado, ni cómo deshacer el nudo en la garganta que esta pequeña nos puso en el corazón. Carmen oía, Carmen olía y respiraba profundo, Carmen degustaba el Viernes Santo. Y quiso tocar para ver, y permitidme que os diga que es de las poquísimas ocasiones, quizá la única, en la que un Hermano del Silencio debe romperlo para decir un "sí" más grande que la Estación de Penitencia que va realizando.

El Silencio dijo sí a las peticiones de Carmen, y ella respondió contando a su madre lo que había sentido... lo que había visto.  Su pequeñitas manos tocaron nazarenos, cruces de penitencia, tocaron el paso de nuestra más Bella Nazarena, la Virgen de los Dolores, para que desde sus dedos llegara a su cuello el escalofrío de una levantá de las que de verdad llegan al Cielo. Estuvo en los lugares clave (bendito sea el lazarillo que tuviera) de la Cofradía. En uno de ellos, sus palabras me han hecho llorar como si tuviera su misma edad: "Se me han abierto los ojos"... Fue al paso del Señor de Carmona por la puertecita que en Carmona tenemos directa al paraíso: Las Hermanas de la Cruz.

Admito que por una vez, la Grandeza de Nuestro Padre se me ha hecho mucho más grande, y a la vez mucho más pequeña nuestra condición de creyentes. Porque el propio Jesús lo dijo tras curar a un hombre ciego: "Yo he venido al mundo para hacer que los que no ven, vean... y que aquellos que se ufanan de ver, se vuelvan ciegos". Y estamos verdaderamente ciegos si no vemos que la pureza y la Fe verdadera están en personas que ven a través de sus dedos y hablan, como Carmen, a través del corazón. Admito que estoy llorando mientras escribo estas líneas, de la emoción y de la congoja por la lección que esta pequeña nos dio, con su medalla del Silencio al cuello. Porque seguimos estando ciegos en nuestro día a día. 

Incluso los que tenemos el privilegio de tocar al Señor y a Su Madre, para ponerlo en el altar, en el paso, en el besapié, jamás lo vemos como ella lo ve. Con la virtud y la pureza de la inocencia y el alma tan limpia y tan inmensa como la de Carmen. Después de esto uno piensa muchas cosas. Por ejemplo que a pesar de la distancia que la separa de Carmona, debería ser hermana honoraria del Silencio. O que debería venir una Cuaresma, en una noche de montaje, cuando posamos al Señor en el suelo y se viste a la Santísima Virgen, para que "los conociera" en persona a través de la dulzura de su tacto.

Carmen solo tuvo una reflexión final que nos ha transmitido su familia, y que me ha hecho reflexionar sobre todo lo que conlleva poder ver la Hermandad todo el año, y vivirla el Viernes Santo durante tres horas en la calle: "He sentido magia". Descúbranse ante ella por las veces que los Primitivos Nazarenos hemos usado esa palabra en vano. Creo que nunca sabremos lo que es la verdadera magia, la que sintió Carmen anoche, salvo que un día salgamos a ver a Nuestro Padre, y desde la Cruz de Guía a la trasera del Palio de la Virgen de los Dolores, cerremos los ojos. Quizá entonces nos acerquemos a sentir en el corazón algo parecido a lo que nuestra pequeña y excepcional invitada sintió.

Entre tanto, no nos afanemos de ver, porque seguimos estando ciegos, y la pequeña Carmen nos ha abierto los ojos, de la misma forma que a ella se le abrieron, al sentir al Silencio en las Hermanas de la Cruz. Creo que solo podemos decirte una cosa, pequeña: GRACIAS, CARMEN. Y por favor vuelve a visitarnos por norma cada Viernes Santo, porque todos los que formamos parte del Silencio de Carmona, incluIda la propia ciudad, estaremos encantados de volver a ser tus ojos... por siempre.

02 abril 2017

MI SONRISA POR EL PREGÓN

Cierta noche de ensayos en la Barbacana, en el descanso donde aprovecho para echar una ojeada rápida a mis redes sociales, uno de mis dos "mosqueteros" vio cómo se me dibujaba una sonrisa de oreja a oreja. Al preguntarme por el motivo de la mueca le conté que acababa de leer tu nombramiento. 
"-¿Este año tampoco, macho?"- me espetó entre decepcionado y enfadado. 
"-Nooo, no te pongas así, yo me alegro muchísimo. Porque lo merece mucho más que yo y por que lo quiero tela".

Esta misma anécdota se la conté a tu presentadora, (qué bien le han sentado las oposiciones, si me permites que te lo diga) el día de la cena posterior a la Función Principal del Quinario de Nuestro Padre.
"-¿Y por qué te alegraste tanto?"- me preguntó. Y claro, le tuve que contestar hasta donde me permitieron los límites de los ojos vidriosos y la compostura de no ponerme a llorar y dar la nota en medio de toda la junta y amigos allí presentes.

¿Yo qué te voy a contar que tú no sepas? Porque siempre digo que entre mi vecino Requena y mi amigo Valentín me acercaron a una Hermandad que me atraía desde pequeño por motivos que ahora no vienen al caso. Ellos me acercaron, me abrieron la puerta del Silencio, sí, pero tú fuiste el que me acogiste. Acogiste a un corazón con muchos fallos y pecados diarios. Con el estigma del "carnavalero", ese tan mal mirado todavía hoy (qué antiguos y obstinados algunos) en nuestras hermandades. Esa tradición de nuestra tierra que muchos se empeñan en incompatibilizar con ser creyente y cofrade, y que no sólo yo, si no cientos de carmonenses se empeñan en demostrar una vez más que ni una cosa tiene sentido sin la otra, y que ambas pasiones pueden ir de la mano y abrazarse en un mismo corazón.

En ti, pregonero, encontré no la comprensión, porque no tenías nada que comprender. Fue tan natural y amigable tu forma de acogerme en el seno de la Hermandad que presidías, que aunque llevara ya casi una década vistiendo su túnica, tu mano es la que logró que yo tuviera "Sus manos en las mías", que conociera al maravilloso grupo de personas que formaban tu junta y forman la actual. Que me dieras la esperanza de pertenecer a tu junta cuando te llamé aquella tarde en la que meditabas si seguir una segunda legislatura, y la congoja cuando me llamaste para decirme que al final porque todos querían repetir a tu lado, yo no tenía sitio. ¿te acuerdas? 

Te prometí que me seguirías teniendo para ayudar, como uno más y así fue. Recuerdo el primer cabildo de aguas cuando me otorgaste la confianza para estar en la mesa de entrada, y la lectura del Via-Crucis. El acercamiento a la persona que hoy es nuestro Hermano Mayor que en la mágica tarde donde la Gracia Divina salió a pasear, me comunicó que contaba conmigo para la ardua pero hermosísima tarea de ser el Secretario de la Hermandad. Los consejos sobre mi vida personal que te pedí, y que en otros momentos en los que he fallado a los que quiero, cometí el error de no consultarte antes. Porque siempre fuiste la imagen del hombre, del amigo, tan recto como amable, tan serio como con el sentido del humor a flor de piel, tan imponente como cercano. 

Todo eso y más que no cuento aquí porque este post se me haría demasiado largo como para que si antes de dormir, me haces el honor de leerlo, no te robe el sueño necesario para ir a trabajar mañana, que de eso ya se encargará la cantidad de vivencias, alabanzas, nervios, abrazos, besos, regalos y escalofríos que habrás sentido hoy teniendo a Carmona a tus pies, aplaudiendo tu pregón. 

¿Entiendes ahora mi sonrisa? Con una sola frase mi "mosquetero" la entendió, y tu presentadora también, mientras me brillaban los ojos contándole todo esto. Por más que ya me suene a mofa eso que tanto me han dicho de "pos tu nombre suena", "pos no te queda mucho", "pos tú has estao propuesto". No. Mi sonrisa era por ti. Porque ¿Cómo iba yo a disfrutar más de un pregón hasta el día de hoy si no era escuchando uno con tu voz grave que envuelve a la vez que engancha? Yo tengo mi pregón todos los años, amigo. En un micro, contando la Semana Santa a tantos enfermos, mayores y trabajadores que no pueden vivirla en la calle, eso lo he dicho muchas veces. Ahora a disfrutar de la que seguro que será, la Semana Santa más bonita de tu vida, que escuchar tu pregón ha sido uno de los regalos más bonitos que he tenido en el día de mi Santo. Otro que un cachito de mi corazón, pusiera la música. Creo que te debo otro abrazo, te lo daré en la intimidad de las noches de montaje en la hermandad, que ya no tienes pregón que escribir y se te echa mucho en falta. 

Pero hasta aquella noche en el ensayo, al conocer el nombre del Pregonero, juro que nunca esbocé una sonrisa más de emoción y cariño, que cuando leí el tuyo. Gracias por tanto, Fernando Correa Caro. Y por enésima vez, hoy, ENHORABUENA. No sólo por el pregón, si no por ser quien eres. 

21 marzo 2017

A MITAD DE CUARESMA

A mitad de Cuaresma, en la Ciudad de nuestras vidas se hace más patente la metamorfosis que empezaba hace unas semanas. Aproximándose la hora del tapeo, por algunas zonas no sólo perfuma el azahar rompiendo a florecer y los guisos típicos de espinacas y bacalao con tomate, porque se cuela por los sentidos el olor potente del aceite que da cobijo al dorado que reciben las torrijas preparándose para la hora del café, cual canastilla de "pasocristo". Y algunos "templos de la gastronomía" mezclan el olor de estos manjares con el de algún incensario de barro que introduce a la mente en la época que se vive, para que el culmen de los sentidos sea completo.

En la intimidad de las noches ya suenan marchas, pero enlatadas detrás del esqueleto andante de una parihuela que hasta el día de la Semana de las Semanas que le toque, sale cuasi desnudo, soñando vestirse con sus mejores galas, para recibir en su cerviz de madera, flores y candelabros, a la Divinidad hecha Hombre de Pasión o Madre Dolorosa. Y sólo es mitad de Cuaresma, tanto para mal de quejarse por lo que aún queda, como para bien por sentir que se acerca el Tiempo.

Las miradas al cielo son inquisitivas. Los hombres mayores de campo vaticinan según su experiencia y su creencia, los científicos por las redes hacen lo propio manejando datos de isobaras y satélites. Y todos, incluido el resto oímos y vemos esta ruleta rusa de los pronósticos celestiales, a veces con la incredulidad cuando las señales no son halagüeñas y con una media sonrisa de satisfacción cuando éstas son favorables. La dualidad de la duda y la esperanza en un mapa con dibujos nunca adquiere más relevancia que a mitad de Cuaresma.

En las casas-hermandad,  el "sidol" y el incienso quemado rezuma en el perfume de sus paredes. El ajetreo de montajes y desmontaje de altares manda a mitad de Cuaresma, porque cuando vaya llegando su final, los altares que se montarán podrán andar, y el trajín de gente no será sólo el de los miembros de junta limpiando y montando. También será el de los saludos y las conversaciones en la cola de espera para sacarse la papeleta de sitio, de los que vestirán el rito de la penitencia tras un antifaz. 

A mitad de Cuaresma es tiempo para el recuerdo y la nostalgia y la risa de anécdotas de años pasados. Las tertulias se vuelven cofrades (incluso con su puntito profano) en los otros "templos", los días se alargan, se besan los pies y las manos de Dios y Su Madre y se guarda la estampa de ese año en la cartera. Todo es como una locura controlada. Como si la Ciudad aceptara ese cambio impuesto por los sentimientos, por la percepción de los sentidos de que está cambiando, de que falta poco para que llegue la Semana que más rápido se pasa en el corazón de los que la sienten. 

Se sueña, casi se palpa con la punta de los dedos que pronto en Santa María habrá una rampa para que los pies y los cuellos de Dios hagan entrada sin trabas de escalones a la Prioral. Que vendrán las bandas que le pondrán la fantasía de la música a la imagen de la devoción. Que habrá aplausos, "óles", saetas, lagrimas y silencios. Habrá "Nazareno dame cera (un caramelo en la Capital)", "A esta es", padrenuestros susurrados, algodón de azúcar y "Valencianos" vendiendo helados. Faldas cortas y mangas de camisa, chaquetas y corbatas, mantillas, zapatillas de esparto y pies descalzos. 

En fin, la locura bendita de la transformación de la Ciudad de nuestras vidas, que apenas tiene impás de tiempo entre las coplas cantadas en la calle y las saetas, entre el disfraz y la túnica, entre la música de caja y bombo y la de las cornetas y tambores. Pero se acepta este hecho con la naturalidad de lo que no es necesario. Las almas saben hacer el cambio de un día para otro y mantener los sentidos centrados en la época que toque vivir. Por eso nuestra ciudad vive ya la locura, y casi está transformada. Se siente a la vuelta de la esquina la Semana de las Semanas... y sólo estamos a mitad de Cuaresma...

15 marzo 2017

LO NIEGO TODO...

"Quien más, quien menos, 
tiró una vez la casa por la ventana,
se tatuó en las sienes una diana...
probó el veneno.

Pero yo fui más lejos,
me dio por confundir el cuándo y el dónde,
me disfracé de sabio frente al espejo,
busqué dentro del alma lo que se esconde..."

Esto sólo lo vas a entender tú, pero es la definición del "Flaco" del runrún de mi mente durante los últimos doce meses. Y si alguien quiere saber... "lo niego todo". Pero no es verdad que sólo el tiempo lo cure todo, al tiempo hay que ponerle aditivos. Corazones tan grandes y compasivos como el tuyo. Tan valientes capaces de querer de forma tan arriesgada como la barrera de una edad que envejece por horas a una mente tan torpe que confunde su alma, y lo hace capaz de volverse tan loco como para hacer inconscientemente que te brotara una herida, que quiero atreverme a vaticinar que ya es cicatriz. 

Pero hay cicatrices que significan victorias. Y ni el mayor de los guerreros por ejemplo presume con orgullo de una cicatriz en su cuerpo que signifique una victoria como por ejemplo la de tantas mujeres que lucharon contra la lacra de su pecho y lo convirtieron en cicatriz orgullosa del triunfo de la vida. Porque la vida son eso: heridas, y en nuestra mano está luchar por cicatrizarlas o dejarlas abiertas hasta desangrarnos y  morir.

Mis lágrimas de hoy eran un "no merezco esto", un "aún no he vuelto a ganarme tanto en un gesto tan pequeño y tan simple". Eran el resto de esa cicatriz con forma de culpa torpe de unos ojos que se cerraron y que tú hiciste volver a abrir. Cuando uno se mira al espejo cada día desde hace décadas y se ve por dentro, no logra entender qué hizo, qué viste, qué conjuro formuló, para que llegue de repente alguien que lo podría tener todo, y se queda sólo con uno... con lo poco que es y lo poco que tiene que ofrecerle... quizá sólo la victoria en una cicatriz.

Es el momento de que en unas semanas cumpla una promesa que hice a uno que vive en dos casas que albergo en mis pies, y al que le hice la misma herida, y esa también va a cicatrizar con una victoria, como él entró victorioso encima de una borriquita un Domingo de Ramos.  Pero si alguien pregunta, si alguien comenta, "lo niego todo". Solo otros cuatro "pilares" pueden hacerlo y se lo consentiré, ya sabes, "uno para todos y todos para uno". Por más Febreros, Cuaresmas y Veranos que vengan, juntos podremos con todo, y quién sabe, quizá antes de lo que esperas, sean ellos cuatro los que tengan que montar un pasodoble y vestirse de traje, pero si preguntan, "niégalo todo". 

Los aniversarios son sólo fechas, por eso nos damos los regalos con retraso y no creemos en el Corte Inglés. Por eso "si no te gusta, lo vendo por internet y te pillo otra cosa", por eso aquél ultimatum delante de un angelito de año y pico que cuando le preguntas de quién soy, te señala a ti. Ella ya se ha dado cuenta de la victoria. Sigo soltando lágrimas de idiota, con el "Flaco" de fondo. Estas cosas no se hacen, al corazón de un vejete con alto riesgo de infarto no se le estruja de esta manera tan maravillosa. 

Sólo una cosa. Por muchos "Rey León", y camisetas que recen la reconversión de un golfo porque llegó esa que "en la misma luna llena una el vino de la cena al café y desayunar", esta prometo devolvértela, aunque no llegue al nivel de lo grande que va en un sobre tan pequeño. Por mucho que no equipare el logro que NADIE consiguió jamás de quitarme el miedo a volar (y no sólo me refiero al avión), por mucho que siempre nos quede Roma y roma al revés, te la devolveré cuando menos te lo esperes, sabiendo que la cicatriz de la victoria luce en nuestros corazones.

"Cuando los dioses paganos
me otorguen su bendición,
terminaré la canción que te prometí un verano.
Con una condición:
que me quieras libre y partisano".

"Lo niego todo, incluso la verdad..."
"Si me cuentas mi vida, lo niego todo".


12 marzo 2017

EL RINCONCITO (COFRADE) DE LA BARBACANA

Ya os dije hace tiempo que hay  un rinconcito en la Barbacana que guarda la esencia de los lugares con arte. A partes iguales en el caldero de la magia de un barrio mágico añade: el encanto de los lugares pequeñitos, el sabor de lo casero de sus tapas, afabilidad de acoger al que llega como uno más, la añoranza de las antiguas tascas y la modernidad de las tecnologías, el frescor de las noches de verano y el calor del sol en las tardes de primavera. Todo ese caldero lo adereza con ser un sitio de barrio donde los vecinos son miembros más de la particular "parroquia" de los yantares y las tertulias con la sabiduría de la vida. También lo hace con música parida de las entrañas carmonenses de autores de Carnaval, acogiendo ensayos, o simplemente tercios de gargantas que quieran echar el rato.

Pero si algo tiene el rinconcito de "Pitos de Caña" es que sabe acompañar la vida de la Ciudad, transformándose acorde a la época que toque vivir. Y es lo que pasa en Cuaresma. Os cuento todo esto porque hoy, por poner un simple ejemplo, hasta el Hermano Mayor de una de las más importantes corporaciones religiosas de Carmona, ha conocido el rinconcito y ha bebido, junto con un tercio bastante bien avenido, del caldero de la magia de la peña. 

Además como se forman las buenas tertulias. Fruto de una llamada de un amigo a otro, de que esos dos amigos se encuentren con un tercero que pasaba por allí, esperando a un cuarto, que ese cuarto llegue, y aparezca un quinto y se agregue un sexto que ya estaba en el interior del rinconcito. Bebedizos, algún que otro cigarro y por supuesto, el humo del incienso que desde hace días ya perfuma la peña y casi la calle. En la tele del local ya cuando no manda el fútbol, hay vídeos cofrades. En la decoración de sus paredes, los carteles de Carnaval han dado paso a los de las tertulias cofrades y Semana Santa, aunque queden las fotos de los cuadros (que la esencia es la esencia) de las agrupaciones de la peña. 

¿A dónde quiero llegar con esto? Muy sencillo. No quería dejar pasar la oportunidad de promocionar ese rinconcito mágico donde se forma una tertulia cofrade a la voz de "ya", pese a ser una peña Carnavalesca. Porque la Barbacana es capaz de parir a partes iguales tanto coplas como disertaciones sobre nuestra Semana Santa y nuestras Hermandades. Con todo y eso, si además hace sol, en los veladores pueden darle las tantas, pero no importa si lo hacen con la famosa ensaladilla o el chorizo empanao del Peluco, con la tapa original del rinconcito, "el pito de caña" ; o con unos boquerones o papas bravas, o cualquier manjar de la peña que a ciertas horas, entra de maravilla, sobre todo si la tertulia se alarga (que se suelen alargar).

Es un lugar mágico, por eso creedme amigos cofrades si os digo, que os resultará toda una experiencia pasar por una peña de Carnaval, y que al entrar, lo hagáis en un rinconcito cofrade de uno de los barrios con más solera de la ciudad. Lo de hoy con esos tertulianos ha sido una prueba fehaciente. Lo del Martes Santo, cuando sale la cofradía del barrio de los barrios, también es impresionante cómo la peña surte de montaditos y bebidas a todos los que se van a ese precioso tramo del arrabal para ver pasar la cofradía. Y encima con unos precios que no tocarán su bolsillo más de lo necesario. 

No veo lugar a alargarme más en la recomendación. Al final de la calle Barbacana Baja, en el número 21 tenéis el rinconcito, para que lo comprobéis con vuestros propios paladares y resto de los sentidos. Abren de Martes a Domingo, a las doce y media y a las ocho de la tarde. Luego no digáis que no os he avisado....

19 mayo 2016

NUNCA DUDEN DEL CAMPEÓN... Y OTRAS FRASES HECHAS.

Nunca duden del Campeón. Porque lo mejor que le puede pasar a un equipo de fútbol es acostumbrarse a ser Campeón. Porque lo peor que le puede pasar al rival de ese equipo es que ese equipo se haya acostumbrado a ser Campeón.  Nunca duden del Campeón. Desde el año pasado en la final contra el DNipro es una frase que me vengo repitiendo cuando el Sevilla juega su competición amada. Porque en aquella final también empezó perdiendo, y acabó ganando, porque -como reza su himno- "dicen que nunca se rinde".  Y en la vorágine de la celebración de aquel cuarto "paragüero", escuché la frase que se me grabó como a fuego.... nunca duden... nunca duden del Campeón, porque dicen que nunca se rinde. Y eso pensé cuando "the Beattle's team" nos marcó su gol, y a mi alrededor se oían frases como "ya hemos perdido", "nos van a meter más"... y yo la dije, la dije como el que no quiere la cosa, como algo inconsciente... "NUNCA DUDEN DEL CAMPEÓN".

"No nos damos cuenta" es el eslogan que el Sevilla se sacó de la chistera de su oficina de márketing para la semifinal contra el Shakthar Donest.  Y parecía verdad. La marea rojiblanca estaba hoy extrañamente tranquila, como si ya fuera algo "normal" jugar finales, como si fuera algo normal tener esa extraña sensación de que todo irá bien. Y ahora nos damos cuenta, se da cuenta todo el Sevillismo de lo que significaba ganar hoy. El ahorro de una previa de UEL, la Champions por segundo año consecutivo, una cuarta final... y la felicidad. Por ejemplo de aquel abuelo que cuando logramos vencer al Athletic de Bilbao en los penaltis, lloraba desconsolado en el asiento de detrás mío del Sánchez Pizjuán, por ejemplo la de quien saltó encima mía para abrazarme, la felicidad de tantos y tantos que pensaron que morirían sin vivir una final, una sola, un título, uno solo, con eso se conformaban, y ya van... ¿Cuántos?, Copas del Rey, Europa Leagues, Supercopas de España y Europa... Ahora nos damos cuenta.

La felicidad por tantas lágrimas derramadas cuando Berruezo y un tal Antonio Puerta, exhalaron su último aliento con la elástica de su Sevilla puesta. La felicidad por tantos "otro año igual" cantados para aliviar el quedarse en la zona "tonta" de la tabla, cambiados por ese "otra vez" de las finales de la Uefa Europa League. La felicidad por ver a tu lado llorar de alegría a los que quieres, a los que sabes que siempre estarán contigo, como rezaban esas camisetas de los jugadores de esta final, recordando a sus malogrados Puerta y Berruezo: "siempre estáis con nosotros", y a esos que siempre están con nosotros es muy bonito verlos saltar, gritar goles, llorar... y más bonito aún es decirle aquello de "no dudéis del campeón" cuando los ves venirse abajo con el primer gol en contra. Porque el Sevilla está siendo una metáfora de la vida de muchos, la vida a veces nos marca el primer gol en contra y haciendo memoria de otra frase hecha para la segunda final UEFA que ganó el Sevilla: "Solo pierde quien deja de luchar". Por eso nunca hay que dudar del Campeón, porque dicen que nunca se rinde. Y se pierde el balón y hay fallos en defensa y lesiones y tarjetas, y árbitros malos, pero.... cuando se sigue luchando hay veces que todo eso se supera cuando hay fe. 

Cuando hay 7.000 gargantas que suenan más que 19.000. Cuando hay un himno que no sólo se canta en el campo de tu equipo sino en los conciertos de quien lo compuso por toda España. Cuando hay una competición que, de repente se convierte en tu preferida desde hace diez años, aunque tachen su copa de "paragüero", cuando juegas con trece tíos en tu equipo, once en el campo y dos en el cielo que empujan los balones. Cuando un escudo encierra tantas historias, que hacen que ciertos jugadores que los ves durante el año y piensas "vaya moto que nos han vendido", durante dos eliminatorias y una final, se transforma en un crack. 

Cuando todo eso pasa, cuando "no nos damos cuenta", cuando "dicen que nunca se rinde", cuando no se duda del Campeón... llegan finales, llegan títulos, y llega una felicidad que hace diez años no es que se soñara, es que ni se podía imaginar, por eso a veces las frases hechas, aparecen por tu mente cuando las necesitas, para hacer realidad los sueños. Pentacampeón, Repóker de Ases, Tetrafinalista, y yo qué sé qué más... quedan tres finales, no las ganaremos todas, está claro, pero aunque las perdamos hay que tener algo muy claro, Sevillistas: cuando las cosas vayan mal, cuando nos marquen primero, o después... NUNCA DUDEN DEL CAMPEÓN, porque DICEN QUE NUNCA SE RINDE.


22 marzo 2016

"NI VALENTIA, NI IRRESPONSABILIDAD".

Los que me leéis desde hace años, sabréis lo que siempre digo de San Blas y de la Judería. "Es otro mundo", lo he dicho  escrito muchas veces. Y yo no digo las cosas si no las siento o no las digo por decir. Lo de esta noche ha sido cruel, muy cruel, y no me refiero sólo a la lluvia. A veces, para emitir juicios de valor, opiniones escupidas por la boca, hay que tener todos los datos. Y la gente que yo he podido escuchar hoy por la calle mientras los hermanos de San Blas estaban sufriendo el peor Martes Santo de sus vidas, no tenía todos los datos. Yo a esas horas tampoco, pero preferí ser prudente y solidario, tanto en mi labor de comentarista en Televisión Carmona, como con mis propios amigos.

Ahora sí tengo todos los datos. Es la ventaja de tener amigos en los sitios adecuados. A mí uno de esos amigos, que quiero con locura y al que creo a pies juntillas, me dice que la Junta de la Expiración, barajaba un parte meteorológico que daba un 10% de probabilidades de agua. Dado que el viento era de Levante, lo de "es que en Sevilla está lloviendo" no valía, porque en este caso el viento soplaba desde la costa Malagueña. De hecho era en Lora del Río donde estaba una tormenta a la que nadie miró y que miren ustedes qué "gracia", le dio por venir a fastidiarnos el Martes a Carmona. 

Si la Junta de San Blas maneja ese parte, ahora les pido que se pongan en su pellejo. Uno se viene arriba, y  puede opinar -movido por la ilusión de que Carmona tenga al Señor de la Expiración y la Virgen de los Dolores en la calle, que no es cualquier cosa- que venga, que "p'alante", que Carmona no se queda sin ver a San Blas. Y salen, y de repente ocurre lo que ocurre. Hasta ahí bien. Luego pido que entiendan lo que supone una hermandad con trescientos nazarenos, una gran parte de ellos niños, cuando pasa esto que ha pasado hoy. La tensión es máxima, estar pendiente de mil cosas, los pasos, las bandas, los niños, las insignias, el estado de la calle, las posibles opciones de refugio... 

Mientras todo eso se intenta ordenar en la cabeza, el agua cae con más fuerza. "¿por qué no se han vuelto?", "¿por qué no se han refugiado?", "¿por qué no han seguido ya hasta Santa María?". Qué sabemos todos ahora de gestionar cofradías bajo la lluvia, ¿no? Hay que verse en esa papeleta, oigan.  Y hablar tan alegremente o crucificar porque sí a la Junta de San Blas, sin tener todos los datos y sin verse en esa papeleta, me parece de muy poca clase. Que entiendo sí, que la tensión y la preocupación también está en el público que tiene tanto cariño a esa Hermandad, y que todos tenemos en ese momento un "Hermano Mayor dentro", como cuando dan la convocatoria de la Selección que todos somos entrenadores. Y no, mire usted. No es el caso. El que la lleva la entiende, y hoy los que "la llevaban", eran los que hoy por hoy, son los miembros de Junta de La Expiración.

Yo les voy a dar todo mi apoyo, teniendo los datos que tengo. Porque si a mí me dicen que no va a llover, y tengo la mala suerte de que no veo una tormenta inesperada venir de Lora, pues yo no sé lo que hubiera hecho. Aunque yo en estos casos siempre abogo por el "NO", no se puede tachar ni de "valientes" ni de "irresponsables" a los miembros de Junta de San Blas. ¿O es que alguien duda de que si estos señores con Juan Antonio Vázquez a la cabeza, hubieran visto el más mínimo riesgo de que esto pasara, se hubieran quedado en el templo?  Un poquito de misericordia cristiana, por favor. Que esto es cuestión de sentimientos, y con los sentimientos como con la meteorología, nadie está a salvo de equivocarse. 

Lo dicho, mi apoyo y mi abrazo a tantos cachitos de corazón que tengo en San Blas: Juanra, Álvaro, Agustín, Matute, "Meloni", y tantísimos otros. Hoy ha querido Dios que sufráis sí, pero es seguro que lo ha querido como Penitencia porque os prepara muchos Martes Santos de gloria en la Judería. Hacedme caso y tened Fe, que yo hoy he tenido en mis carnes y mi corazón la prueba de que teniendo Fe, al final ÉL y ELLA acaban compensándola. Un abrazo a todos, y seguid cada año demostrando lo que yo ya tantas veces he dicho y escrito: que la Judería es otro mundo.

17 marzo 2016

CUARESMA 2016 (III): "DOLORES"

Cada centímetro de piel humana y patrimonial de esta ciudad, siente dolores en algún momento de su vida. Pero hoy esos "dolores" tienen un significado especial. Este viernes de cada año rinde pleitesía a los Dolores divinos, y a los humanos. A los que van, como Ella los lleva en varias Vírgenes de nuestra Semana Santa, en el nombre de las mujeres que lo lucen. En mi caso las dos que hoy celebran su onomástica, junto con esas Vírgenes, no solo sienten los Dolores en su nombre, también en su cuerpo y últimamente en sus almas.

Dolores es mi Madre del Cielo que vive en San Bartolomé, y Dolores es mi Madre de la tierra, que ahora le reza a su homónima, junto con mi hermana que también es Dolores, para que nos haga la del Cielo un "pequeño gran favor". Dolores fue mi tía abuela que yo casi tuve por tercera abuela en un patio de vecinos de la calle Montánchez,  y luego en un pisito tan humilde como su corazón en la barriada "Los Pintores". 

Otra Dolores del Cielo vive en San Blas, donde nació y se crió la mía de la tierra. Otra Dolores divina mora en San Pedro donde recibí por primera vez a Dios.  El Mayor Dolor que se siente en nuestra Semana Santa, me invitó a su 250 cumpleaños, y me concedió el tremendo honor de hablarle a sus hijos.  La Dolores Servita me ha dado, hasta este año, la posibilidad de mirarla a Ella en la calle al mismo tiempo que se ve su casa, que es el cielo estrellado de esta milenaria ciudad. Tantos "Dolores" divinos, y mire usted, hoy... sólo hoy, me desvivo más por mis "dolores" terrenales. 

Hoy invoco, rezo a todas las Dolores de nuestra Semana, para que bendigan mis dos Dolores de la tierra, de la sangre y del corazón. Para que las Dolores alivien los dolores a mis Dolores. Para que el poder de la Fe, ampare a todo el que les reza, les pide, las venera, las visita, las cuida, las pone en su paso o en su altar, o simplemente se santigua cuando pasan por las calles de nuestra particular Jerusalem. 

Cada Viernes de Dolores es el viernes más especial de mi vida. Y aunque es un día para celebrar y estar alegre, este año los rezos van más fuerte y con una capa de angustia. Pero si no es hoy cuando Ella más escucha, nada tendría sentido. Habrá un detalle, un pequeño regalito que les hará menos ilusión que otros años, porque el regalo que quieren depende de máquinas, y ángeles con bata blanca. De todas formas estoy seguro que ese regalo llegará, porque es el que voy a "encargar" hoy para ellas, es el que vengo de encargar a la más bella Nazarena que vive en San Bartolomé, y el que encargaré a todas y cada una de las Dolores Divinas que conozco, mediante una estampa, una foto, o viéndola en la calle bajo un nuevo palio Servita.

A todas las "Dolores" que llevan su nombre más allá de su nombre, en su cuerpo o en su alma, ojalá que hoy sintáis alivio en todas vuestras dolencias, sean las que sean. Porque si tenéis un poquito de Fe, lo sentiréis, sentiréis la mejora aunque solo sea durante el día de vuestro día. El día de Ellas, de las Dolores Divinas, y el vuestro, las Dolores terrenales. Acabo el día con esa saeta en forma de rezo que escribí para mi Exaltación de la Saeta en 2012:

"Dolores de mis entrañas,
déjame que yo te ampare,
que a tu nombre le acompaña
el más bello nombre en mi alma...
que es el nombre de mi "mare"."

Feliz Viernes de Dolores a todas. Feliz Semana Santa. Feliz... para quien pueda disfrutarla plenamente. Y sobre todo... feliz TIEMPO DE FE. 

12 marzo 2016

CUARESMA 2016 (II): "REPELUCO"

"El repeluco" es una palabra muy andaluza, muy sevillana si se me apura, pero tan definitoria y real como que el sol sale cada mañana. Y los hay de muchas formas y maneras. Está el repeluco que pueden provocar imágenes o palabras, el que provoca el frío, o el que provoca el miedo. El miedo a ver apagarse una vida, el miedo a perder a alguien que te importa por unos días sin mensajes o una discusión estúpida. El miedo a alejar a quien se te acerca porque tu ánimo no es el idóneo.  Pero cuando en nuestros círculos, en los de la tierra, en los de la hermandad o la familia se habla de "repeluco" todos saben muy bien a los que se refiere el término.

El repeluco, ese repeluco concreto del que se habla en primavera puede bendecirte de muchas formas diferentes, en muchas situaciones diferentes. Si atacamos el orden cronológico puede ser el día que por primera vez, en mi caso, sostienes en tus manos las manos que luego estarán abrazando una cruz. Puede ser el día en que con una iglesia apagada, hables de tú a tú con un Amigo Divino amarrado a una Columna y luego pongas tu hombro para subirlo a su altar de Jueves Santo. Puede ser la primera vez que oigas una salve que has compuesto para una Paciencia inagotable. Puede ser el de cada año cuando oyes el cerrojo de San Bartolomé y la luz del ocaso o la de las farolas de la noche se cuelan entre una fila de espigados nazarenos donde reina el Silencio.

Pueden ser las palabras que oyes decir bajo los pasos en sitios como La Judería bajo el Señor de la Expiración, o el ver los izquierdazos del Coronación. Es posible que sea también el de ver pétalos llover en Tahona ante la Angustia reinando en la madrugada de Miércoles Santo. O el de ver pasar por última vez el misterio del Santo Entierro cuando sabes que "todo está consumado" y comienza de nuevo el tiempo de la espera bañado en la nostalgia. O puede ser que te llegue en cada cuesta que sube la Amargura, o en el cruzar de Humildad por el Arco de la Puerta de Sevilla. 

El repeluco es tan nuestro como la Semana Santa, es tan definitorio como un diccionario particular, tan oportuno como el abrazo cuando la congoja aprieta el corazón. El repeluco es el insigne penitente invisible de nuestras cofradías, y de toda la cuaresma. Ese repeluco. El resto los tenemos todo el año y no nos causa la misma impresión que cuando es el incienso el que perfuma nuestros sentidos. Ese repeluco es el que esta ciudad recoge con el escalofrío que como decía Pepe Da Rosa padre: "Va desde la coronilla, hasta el tacón de los regates". 

Y mire usted, el día que no sienta ese repeluco en cualquier momento de estos días que están y los que tienen que venir, váyase usted mejor de camping porque habrá perdido la seña de identidad del que vive las cosas de su tierra, y la Semana Santa es una de las imprescindibles. Yo hoy mismo he sentido varios de los otros repelucos, y cada uno en su momento volvería a dejar que me invadieran, pero el sitio que todos guardamos para ese "repeluco", el que sabemos lo que significa, es inamovible. 

Se acerca el Tiempo. El tiempo de muchas vivencias, recuerdos y emociones, y sin duda, es también el tiempo de los repelucos más castizos y singulares. Los repelucos de la emoción por sentir en nuestras venas, nuestras tradiciones, nuestra fe y nuestros recuerdos... toda esa amalgama de sentimientos que no se sabe porqué, sólo afloran en Semana Santa y miren por donde, los anuncia un "Repeluco", los anuncia "El repeluco", como para no tenerlo ya más que distinguido y diferenciado, en un lugar preferente de la definición de nuestros sentidos....

11 marzo 2016

AUSENCIA

En la vida hay momentos que son realmente terribles, excesivamente crueles. Todos hablan de la muerte como el mal sin remedio, y no dudo que sea así. Pero hay otros males que no por no tener la muerte inmediata como fin, aunque sí como camino, se tornan realmente horribles. Cuando ves una vida cercana a la tuya, apagarse lentamente, con episodios de aceleración, es una sensación indescriptible para el que no lo haya sufrido.

Mientras escribo esto, un corazón maltrecho por los años y por otras enfermedades graves, está enchufado a las máquinas que nadie quiere ver ni oír, las de un hospital. Mientras escribo esto, un grupo de médicos se pregunta el porqué del motivo que lo mantiene en esa cama. Mientras escribo esto, mi incógnita es igual o mayor a la de esos facultativos. 

Es entonces cuando empiezas a pensar en la vida que le queda a esa vida cercana a la tuya, y en la que le queda a la tuya. Es entonces cuando el desánimo y la tristeza te invaden de manera tal, que incluso ni funciona el intentar aliviarla escribiendo en tu blog. Es entonces cuando las palabras de ánimo te suenan repetidas, gastadas, aunque sepas que son sinceras. Y es entonces cuando vienen noches que no quieres más que llegar a casa, encerrarte y estar con un ojo avizor por si hay que atender a la otra vida, y con el otro intentando distraerte y no pensar. Porque en mi caso pensar es mi peor tormento cuando me encuentro en este estado.

Me han dicho muchas veces que soy muy pesimista. Yo prefiero llamarlo "realismo", porque para afrontar las cosas, a veces tienes que ponerte en lo malo. No sé cuántos habéis sido los que me habéis dejado "whatsapp's" o llamadas perdidas que no he tenido fuerzas para contestar leeréis esto, pero vaya también a modo de disculpas. A los que no lo sabíais y os enteráis ahora, os agradeceré la intención de mensaje o llamada, pero sigo en ese mal aura de encierro particular, que me hace no tener fuerzas para coger el teléfono y teclear los "gracias" o dar informes médicos. Sé que lo entenderéis.

Yo sólo sé que ahora mismo, he empezado a pensar que no puedo plantearme hacer planes, o compartir momentos con muchos de vosotros con los que me apetecería, que mi forma más útil de vida, para con esa otra vida que se apaga, es estar aislado del mundo exterior, salvo cuando sea exclusivamente necesario. Sólo espero no enfermar yo también, porque entonces el "suicidio" sería colectivo. Siempre me quedará leeros aunque no pueda contestaros, o escribir en este rinconcito que creé hace unos años, en los que encuentro a veces un lugar para mi desahogo.. y otras... como ahora... ni eso...  

Espero que volvamos a leernos. 

22 febrero 2016

CUARESMA 2016 (I): "LA CIUDAD ENLOQUECIDA".

El tiempo sin tiempo de los días de espera ha vuelto. Ha vuelto ese aire que huele diferente según quién lo quiera y en la forma que quiera olerlo. En el fin de los días de espera con la luna llena que marca una cruz de ceniza en la frente de la ciudad, la mirada se torna deseosa de ver el azahar florecido cuanto antes. Los ojos se enrabietan cuando no ven más que la hoja verde coronar los naranjos, aún cuando todavía algunos, desprenden la vejez de sus últimos frutos que caen ya inertes al suelo. El calendario ha querido apremiarnos en el arranque de sus hojas, acrecentando el deseo, y haciendo la espera más corta y al mismo tiempo, interminable.

El otro tiempo, el que se vislumbra echando la vista hacia arriba, tiene enloquecida a la ciudad. De pronto un frío siberiano, tan repentino como el calor de las lánguidas tardes del mes donde la tierra se vuelve albero al son del zapateo de los bailes por sevillanas. De pronto el Sáhara nos manda tormentas de arena, de repente el Polo Norte nos hace echarnos encima cuatro mudas para no perecer congelados. Y entre tanto, en el otro tiempo, el tiempo sin tiempo, en ese, las casas hermandad se llenan de preparativos, de "Sidol", de secadores derritiendo la cera del tiempo sin tiempo de hace un año. Se llenan de sudores, de tertulias, de vaivenes frenéticos, de risas, de recuerdos de quien no puede estar porque anda limpiando la plata del cielo de los justos. 

Por la calle los primeros racheares de pies por empedrados y nocturnos caminos a la gloria de los días que vendrán. Un palo o un martillo por llamador, unos sacos o vigas por "ensayísimos titulares" y unos cuellos que tienen que volver a hacerse a la trabajadera. La banda es un radio a pilas con un cedé, o un moderno mp3, que también al tiempo sin tiempo de los ensayos, saben llegar y adaptarse las nuevas tecnologías, en este caso para fines buenos. 

La ciudad enloquecida, la gente en dos mitades dividida, entre los que esperan impacientes y los que prefieren dejar que todo llegue a su momento. Entre los que viven encerradas las noches con el olor que desprende un apagado incensario con los restos del perfume de los sueños de chicotás, y los que no pasan ni por un día de Quinario. Entre los que van a ver a Dios para rendirle cuentas con asiduidad, y los que prefieren ser ojos que ven un "Munarco" andante como el que ve pasar un desfile de modas. 

Pero la premura de los días, enloquece a la ciudad, la ciudad que ahora con otra luz, con otro aroma para los que saben apreciarlos, empieza a cortarse su traje de gala y aun en sus probaturas, nos luce más bella en nuestra mirada. Llámelo usted amor de hijo que vive con Pasión cada uno de los momentos de su tierra, si quiere. Llámelo usted fé, o devoción, o llámelo "jartura", llámelo como quiera, porque el hecho de llamarlo de una otra forma, reconforta a los de la visión de la ciudad más bella, porque implica admitir el hecho de que así lo está. Implica admitir que usted también ve que ahora Carmona huele distinto, que días y noches tienen una luz diferente, que el tiempo sin tiempo de la espera llegó a su fin. 

Es inevitable que un paraíso enclavado en nuestro alto alcor, no resalte ante los ojos de los que esperan, y de los que no. Es patente que la cruz de ceniza en la frente es de los complementos que mejor le sientan, mientras espera echarse el perfume del azahar que, maldita sea, no acaba de florecer por culpa de la premura de los días. Pero mientras tanto la ciudad sigue viviendo la llegada del fin de la espera. La ciudad, bella. La ciudad tan fría como caliente según le dé. La ciudad respirando los suspiros de los que ya viven el tiempo del tiempo. La ciudad, mire usted... la ciudad enloquecida.

17 febrero 2016

ANTONIO Y LA TELE.

"...Ay de vosotros, Escribas y Fariseos, hipócritas TODOS!! Que coláis un mosquito y os tragáis un camello..."  

¿Te suenan estas palabras de Jesús de Nazareth, amigo Antonio? Qué malo eres por decir lo que piensas Antonio. Y qué mala es Televisión Carmona... qué "porquería de televisión", como ha escrito alguien por ahí, ¿verdad? Qué veintisiete años de trabajo, de no faltar a un evento, a unos Reyes, a unos Carnavales, Semana Santa, Ferias, Novenas, deportes, política.... tirados a la basura en una red social.

Y es que hay gente que es así, Antonio, tú tranquilo. Hay quien habla sabiendo que no tiene por qué saber ciertas cosas y se queda más ancho que largo. Quien te atacó, Antonio, no sabía de tus horas eternas en esa butaca, micro en mano, sin ningún comentarista de apoyo. No sabe, como yo sé, la de cosas que uno puede soltar sin querer cuando te encuentras con minutos de tele por delante y nada para rellenar. No sabe, que tú vienes de pasar un verano en el que nos diste un susto grande a los que te queríamos, y que al día de recuperarte ya estabas otra vez al pie del cañón. 

Quienes te han criticado de esa forma tan despiadada, dicen que la tele que junto con mi Carlos Guisado, tú sacas adelante día tras día, cobra del Ayuntamiento. No me descojoné al leerlo porque pensando en ti y en como te han atacado gratuitamente, tenía más ganas de rabiar y llorar. No saben esos, la eterna y cuantiosa deuda que el consistorio mantiene con la tele desde hace mucho, por acuerdos firmados de compromiso a retransmitir actos oficiales. No saben las trabas que os llevan poniendo desde hace más de un lustro para poder cobrar por vuestro trabajo. Mejor o peor hecho, pero hecho al fin y al cabo.

No sois (somos, que yo me siento parte aunque no esté en nómina) Telecinco, ni 8TV, ni Canal 12, ni otras televisiones que sí están subvencionadas, o son municipales, o de grandes empresas comunicativas y donde se mueve mucha pasta. Nuestras cámaras, emisores, cables, micros, ordenadores, están muy viejitos ya y no dan la calidad que igual merece una ciudad como Carmona. Me refiero a la ciudad como monumento, porque en cuanto a calidad de su gente a la hora de luchar y querer algo nuestro, mejor no pronunciarse, ¿Verdad Antonio?

Tú lo sabes igual que yo. Ahora vendrán muchas horas, muchos cabreos, muchos sudores, durante la retransmisión de la Semana Santa. Tantas como yo he pasado contigo, con Carlos, Javi, Risquete, Fran, Alejandro, Jairo, Luis, Mercedes, y tantos otros que pasaron por cámaras, continudad o micros. Y ahora vendrán también los malos comentarios, porque en esta jodida ciudad, Antonio, nunca se abre la boca (o raras veces) para reconocer el trabajo mejor o peor hecho. Solo se abre para ir a degüello, para hacer sangre, para hacer daño. Así ha sido durante 27 años. 

No... no somos El Correo, ni OndaLuz, ni la madre que nos parió a todos, pero ni falta que nos hace. Ojalá una primitiva, Antonio, o un Euromillón, que hiciera a esta tele familiar a la que le cuesta el sudor llegar a fin de mes, darle en la envenenada boca a más de uno, con una calidad que asombrara. Esa que parece que no tenemos, porque no la queremos. Antonio, los amigos se dicen las cosas malas también, pero con cariño. Y no somos como las teles en las que yo he trabajado. Técnicamente no les llegamos a la suela. Humanamente, ellos no nos llegan a nosotros. Pero eso en Carmona no vale. Aquí hay que ser Telecinco Antonio, te lo ha dicho esa gente, parece mentira que en 27 años no te hayas enterado aún. Ni tú, ni Carlos. 

En fin que ahora por tu ojo que todo lo ve, van a pasar muchas caras, muchas advocaciones de la imagen de un Hombre que fue crucificado, porque un día en el templo de Su Padre, se atrevió a llamar a las cosas por su nombre cuando vio la hipocresía de los que se erigieron salvadores de un pueblo. "Ay de vosotros, escribas y fariseos,... hipócritas todos!!" Aquí también hay fariseos, Antonio, y Él lo sabe. Ellos no lo saben, no saben lo que has pasado personalmente, y lo que diariamente pasas profesionalmente, moviendo ese cuerpo maltrecho en vías de recuperación. Y estoy muy orgulloso de haberme cruzado en la vida contigo y con Carlos, y con todos y cada uno de los compañeros (esos que ese sabio dijo que os aprovecháis) que han currado y colaborado en la Televisión de Carmona.

Ahora que sigan hablando: "Que mála es la tele", "Qué porquería, qué imagen más mala", "qué comentaristas más malos", "Qué sonido pésimo", "¿por qué no lo hacen como la televisión tal o cual?"...  seguirán diciéndolo, Antonio, ¿qué te crees? ¿que lo de esa gente que te ha atacado en una red social, era lo último que te van, que nos van a decir? Tú sabes que no, y Él sabe que no...  Pero Él lo ve todo, amigo mío, y como lo ve todo, le gusta verse en el objetivo de tu cámara, sea cual sea el plano que le tomes. Y como Él lo sabe todo, ha sabido darte la salud necesaria para que otro año más lo enfoques, o dirijas desde un set de realización, o hagas lo que quieras hacer para que la gente enferma, impedida, pueda ver su Semana Santa. ¿qué mejor crítica constructiva que la que te hace Él conservándote un poquito de salud, para que volvamos a trabajar contigo, Antonio? 

Te dejo ya, que viene la Cuaresma, y tengo que hacerme de nuevo, la armadura a medida de las críticas feroces que recibiremos, y en especial yo, como cada año. Pero si no es por vosotros, si no es por mis padres y abuelos enfermos, si no es por tanto carmonense impedido... ¿de qué y de cuando iba yo a exponerme a los fariseos Antonio? Pues eso. A trabajar como siempre, con todo el cariño que ni a ti, ni a mí, ni a Carlos, ni a nadie de la tele... este pueblo le da por su trabajo. Ya nos paga Él, poniéndose a tiro de cámara, para mantenernos juntos otro año más. ¡¡Ay de ellos, Antonio... que no te conocen!! 


15 febrero 2016

FIN A MI CARNAVAL (I): "Los chicos del tren"

Fueron mi sorpresa del Carnaval 2016. Algunos de ellos han sido "mis niños". Los vi crecer y entrar en este maldito y bendito mundo del Carnaval, de mi mano, de la mano de la peña madre, de mis "Pitos de Caña" y así se siguen sintiendo. Ahora no es momento de contar que yo pude ser el autor de ese grupo en verano. Ahora es momento quizá ya que lo he dicho, de admitir que si yo hubiera sido su autor, en detrimento de mis "Concursantes" veteranos, igual no hubiera hecho una comparsa tan bonita y tan imaginativa como la que ha salido de la mente liberada de Francis y Raúl Fernández Garrido. 

Porque ellos también se liberaron en cierta manera y han hecho lo que les ha dado la gana, sin trabas, sin terceros intereses cortándoles alas. Con la ilusión de un grupo de chavales (algunos no tan chavales y otros debutantes), han hecho una comparsa de las que a mí, particularmente me encandilan. Con un buen repertorio. Con el mensaje de que la vida es un tren al que a veces hay que subirse y del que  a veces hay que saber bajarse. Con vagones en los que es mejor no entrar y dejar que se descarguen solos. 

Tengo que admitirlo. Me dan mucha envidia sana. Su juventud es su bendito tesoro y su arma más poderosa. He rabiado por dentro cuando los he visto en la calle. Cuando he visto que mis años ya me impedirían seguirles el ritmo. Cuando he visto su forma sana (aunque un tanto bestia) de divertirse y llorar de la risa en la calle, de ir todos juntos, de ser una piña, de no tener más malos rollos que los que les quisieron buscar -sin éxito- desde otras partes.  Raúl y Francis han recibido genial la lección de humildad de estos "chicos" que han competido con lo que tenían (con un resultado en los concursos un poco injusto desde mi punto de vista), que han dado una lección a muchos veteranos de cómo se debe vivir un Carnaval de Calle, o sea un CARNAVAL, no un concurso. 

Tengo que admitir que he sentido nostalgia de los Carnavales en los que yo era joven como ellos y me lo pasaba igual de bien, y que ojalá hubiera tenido quince años menos y hubiera podido vivir con ellos siquiera un ratito de los muchos que han pasado.  A los hermanos Fernández Garrido ya les dije lo que tenía que decirles en persona. Están en la "vía" adecuada. No os canséis. Este grupo es un tesoro, que el tren siga recorriendo estaciones, posiblemente llegaréis muy alto en los concursos, porque tenéis calidad musical de sobra y literaria en ascenso. Pero no es eso lo que debe importaros, lo que debe importaros y debéis recordar siempre es la calle que habéis echado, la cantidad de gente que gracias a Álvaro y el resto de jóvenes que se han juntado, habéis movido.  Lo que debe importaros es mejorar no sólo la comparsa, si no todavía más las risas, los cariños y las coplas en la calle. 

A Álvaro no puedo decirle más que me demostró ser un tío que se viste por los pies y que me tiene el cariño y la admiración suficientes, como para hacerme el ofrecimiento que me hizo sin condiciones y aceptar las circunstancias en su momento y seguir siendo el mismo.  A Nachete, Nacho, Toni, Kiki, Alejandro, que siempre me tendrán y que me alegro que al fin hayan encontrado un grupo de su ambiente y se lo hayan pasado tan bien. Al resto que conozco poco o no conozco apenas, que bienvenidos al Carnaval y que no habéis podido tener mejor forma de iniciaros en este mundo. Habéis encontrado la verdadera esencia de la Fiesta de la Libertad, la que se vive cuando se ha dado el "fallo" del jurado (más fallo que nunca) y comienzan las coplas en la calle. Nunca olvidéis mantener ese espíritu vivo. Ojalá seáis los culpables de que la gente vuelva a salir a la calle, a cualquier esquina o tablao a escuchar coplas, y sobre todo coplas bien cantadas y BIEN ESCRITAS.

Gracias por permitirme echar un ratito con vosotros el día del Desfile aunque fuera solo para cantar vuestro estribillo, y el "La,la,la,la..." del final del popurrí. Gracias por los mensajes de ánimo y las visitas cuando me tocó cantar en el Cerezo. Gracias por los abrazos en el escenario, gracias por aquella comida en "La Boheme" donde se forjó una relación de la que es "extraoficialmente" la cantera de "Pitos de Caña". Gracias por las opiniones de después de cantar. Gracias por el cariño. Gracias a todos por la frescura, por el soplo de oxígeno que al Carnaval de Carmona le hacía falta. Gracias por LOS CHICOS DEL TREN. 

16 enero 2016

"HEMOS GANADO"

La pasada noche del día 15 de Enero, los aficionados al Carnaval de Cádiz que en Carmona los hay mucho más que al propio Carnaval de Carmona (qué triste), pudieron disfrutar del regreso de dos grandes comparsas: La de Antonio Martínez Ares y la de Antonio Martín, además del regreso de Kike Remolino a la modalidad de comparsa con el antiguo grupo de Quiñones. Días anteriores se pudo disfrutar del regreso también de otros grandes del Carnaval, la comparsa de los Hermanos Carapapa. En unos días, posiblemente cuando leas estas líneas ya lo habrán hecho del segundo año también tras su retorno de Juan Carlos Aragón.

La línea marcada este año, tras los famosos regresos, es la de la denuncia de todos a una contra un Patronato que hace las cosas, digamos, muy a su manera, y el apoyo al nuevo alcalde. ¿No os parece, aficionados, maravilloso que autores, que por culpa del Carnaval las han tenido muy gordas, con cruces de declaraciones, retiros de palabra, etc, ahora por fin hayan decidido unirse por una causa común? No importa lo que vaya a durar, lo que importa es la intención, dicen…

Y ahora empieza el concurso, empiezan las coplas y la verdadera batalla que tiene lugar dentro del Falla, como la que a escala mucho menor tendrá lugar este fin de semana en el Cerezo, que también tiene como diría el famoso locutor “su mijita de colmillito”. Y nosotros pegados a la radio, escuchando, criticando (que es deporte nacional y con  honores en Carnaval), y apostando por quién va a ganar. Con las reacciones que estoy viendo entre mis aficionados amigos y los no tan amigos, me ha dado por pensar varias cosas. La primera es que me da mucha lástima que en un Carnaval como el nuestro no hubiéramos sido capaces antes (siendo nosotros muchos menos que en Cadiz), de unirnos como ellos por un Carnaval más grande para todos.

Es una pena que antepongamos unos premios que si bien en Cádiz significan economía, aquí significa que como mucho te podrás pegar una comilona y gracias. Es una pena que por esos premios en años anteriores surgieran incluso rencillas personales que para algunos son insalvables porque los come el rencor y no aplican aquello de que el perdón te alivia el alma. Y es una pena porque aquí las cosas con un poquito de unión aunque fuera puntual, se podría mejorar (y mucho) nuestro Carnaval. Aquí todos perdemos. Pero ¿en Cádiz quién gana?


La respuesta es muy fácil, ya con el regreso de las que han cantado la bilirrubina carnavalesca está a niveles de ingreso clínico. Y miramos repertorios y gustos personales y no nos damos cuenta del verdadero logro de los autores gaditanos: la unión por el concurso y el Carnaval que quieren tener. Aquí el fallo ya está dado si uno sabe escuchar carnaval sin menospreciar a otros autores porque les guste uno en concreto. Está claro que el que tenga esa manera de oír coplas ya ha perdido, no hacen falta previsiones de futuro para contestar a la pregunta. Piénsalo bien, querido aficionado. Aún faltan por cantar Tino, Bienvenido, Aragón, etc…, y los jóvenes como Germán Rendón o Iván Romero apretando las clavijas. Está claro que hemos ganado, los aficionados que vamos a saber decir que todas están para un primero, que nos gusta todo, que todo según el estilo de cada autor es una genialidad a su forma. Los que tengamos esa manera de ver el Carnaval, podemos regocijarnos: YA HEMOS GANADO.

03 diciembre 2015

ANATOMÍA DE "GREEN"




Cuando uno pasa tantas horas en un hospital, y sobre todo en "modo espera" por historias que ahora no vienen a cuento, le da tiempo a mucho. Mira el móvil, sale a fumar, y hasta tiene reflexiones sobre las que extenderse luego en un artículo para un blog. En este caso esta misma mañana, mientras aguardaba a que mis padres solucionaran sus asuntos de salud en el Macarena y el Policlínico al alimón, me vino una de ellas. El título hace referencia a una famosa serie de ficción norteamericana, que narra con un trasfondo sentimental y momentos erótico-irónicos, las relaciones entre el personal de un centro hospitalario. Se llama por si no la conocen, "Anatomía de Grey", y aunque en este caso "Grey" es un apellido, la palabrita en inglés se traduce como el color "gris". 

Si voy a hablar de hospitales, de picardía y erotismo, pero en este caso con hospital español, y sevillano por más señas, pues yo he usado el término inglés para definir el color de las batas de enfermeros y enfermeras, el "green", o sea, el verde. Con lo cual me parecía un divertido título para este post el de "Anatomía de Green". Y es que como decía, cuando uno pasa tantas horas en la puerta, pasillos, o cafetería de un hospital -lógicamente me refiero sin preocupaciones graves de salud por medio- y tiene largas esperas por delante, a veces no puede evitar fijarse en ciertos detalles. Reparar en caras, en formas de andar, de vestir, en las prisas, en las dificultades, en gestos...

Y cuando uno está en esa tesitura tan concreta que explico, se fija en algún que otro uniforme verde o bata blanca con fonendoscopio. ¿Quién no ha fantaseado alguna vez con ese mito de el doctor o la doctora, o el enfermero o la enfermera? La famosa escena del cuarto de rayos, o la camilla de una consulta, dejando solo la bata como única prenda permanente en un aquí te pillo aquí te mato con algún/a facultativo/a que compartiera una mirada de morbo.  Que yo sé habrá quien piense que cómo pienso esas cosas a horas tan tempranas -hay veces que un cacao caliente con churros hace milagros-,  y sé que habrá quien piense que para "alegrar" el cuerpo o la mente no existen horarios, ni lugares, ni estados inapropiados. 

No se trata de visualizar una escena de una película porno, o erótica. Se trata solo de ese pensamiento al mirar pasar una bata blanca o uniforme verde. Ese pensamiento que dura un segundo, un fotograma, que te hace obviar la otra parte que la serie "Anatomía de Grey" reflejaba que es la importantísima, impagable y altruista labor (en la mayoría de los casos), que hacen los doctores, doctoras, enfermeros, enfermeras, celadores y celadoras. Que no quisiera yo obviarlo pero en esta ocasión, sea mi "Anatomía de Green" para que el "verde" sea también la intención primordial de esta reflexión en voz escrita. 

Hoy en concreto, ha habido varias ocasiones en las que al ver pasar una bata blanca, lo que uno veía era de todo menos un médico, para mal y para bien, pero las que han sido para bien (como imagino que también alguna fémina habrá pensado al ver a algún enfermero), las que han sido para bien... bueno... digamos que dudo si en un momento concreto de la mañana, mi pensamiento salió en voz bajita por mis labios o se quedó en mi cabeza, pero en mi mente resonó como un grito. Fue un segundo, levanté la vista del móvil, dí una calada al cigarrillo, la vi pasar, y me salió un: "Ay... essssa bata...." 

Casi me llego a sentir mal por ese fotograma, por ese "¿Sería igual en la realidad que en mi imaginación?". Seguramente nunca lo sepa, pero luego también reparé en que resulta ser una fantasía tan común, que como decía antes, ¿quién no la ha tenido alguna vez?¿Quién no ha visualizado ese fotograma de la bata blanca y el fonendo como únicas prendas en una situación tan íntima como morbosa? En fin. Las cosas que a veces, aunque sea durante un segundo, piensa en una puerta de hospital mientras mata el tiempo. Los uniformes fetiches y sus correspondientes fantasías. Porque no se queda solo en el mundo de los "matasanos", ¿verdad? Se aceptan sugerencias de otros oficios con uniforme que den para el famoso fotograma.

09 noviembre 2015

OMBLIGUISMO INFORMATIVO Y FÚTBOL SEVILLANO.

Han jugado Sevilla y Madrid, los equipos de fútbol me refiero. ¿Lo sabíais? Pues ha ganado el Sevilla contra todo pronóstico, ¿lo sabíais también? En Madrid también se han enterado, pero esta noche "zapeando" por las radios deportivas, por la televisión no me ha dado tiempo, pero me da mucho miedo cierto canal público y su programa-tertulia deportivo, he notado una vez más lo borregos que llegamos a ser en España. 

A nivel futbolístico, informativo, periodístico y humano. Resulta que en este país, en lo que a la información deportiva se refiere estamos sometidos al ombliguismo madrileño. Quiso la providencia, o la historia de nuestra tierra, que los medios poderosos, las mayores antenas, los emisores más potentes de los principios de la comunicación en Radio, Prensa y Televisión se situaran en la capital del reino. Esto conlleva que, desde que sólo había dos canales en la tele, la información del deporte rey se diera para toda España desde Madrid.

Con un tufillo a épocas dictatoriales y negras, se emitían los resúmenes entonces de todos los equipos, pero resaltando, cómo no, a los dos equipos de Madrid, los principales, me refiero, que los del entrañable "Rayito" Vallecano también sufren este argumento que quiero explicaros. El caso es que con los años surgieron los canales autonómicos, los diarios locales, y la cosa no mejoró. Porque el españolito cateto, amigos míos, es un animal de costumbres, y siguen siendo líderes los canales madrileños, siguen siendo los más vendidos los periódicos con editoral e imprenta en Madrid, y así luego no es de extrañar que haya criaturas, que nazcan en... qué te digo yo, Carmona, Coria del Río, Marinaleda, o cualquier otro pueblo o capital andaluza y sean del Madrid o del Atlético o incluso del Barcelona. Para mear y no echar gota...

Con todos estos datos, seguimos sin darnos cuenta de que los medios madrileños no tienen culpa (sobre todo los privados) de que su epicentro, su razón de ser (posiblemente parte de sus sueldos o "primas") sean los equipos de Madrid. Porque gracias a esas criaturitas que decía, el Madrid y el Atlético son equipos con seguidores por toda España, y no sé por qué ley ética de la información, pues centran los minutajes de los resúmenes en los informativos NACIONALES, el número de páginas en los periódicos y los comentarios en la radio. Por eso, porque venden, y porque, hombre, ellos están en Madrid, trabajan, viven y duermen allí, y es lo que tienen cerca y son equipos importantísimos y los demás del país (a veces incluído el Barcelona -con su tufillo independentista incluído-) pues no son tan importantes ni tan laureados. 

Pero tragamos con su ombliguismo, sobre todo en el fútbol sevillano. Me da igual que se trate del Sevilla o el Betis. No tienen más que un día de estos, cuando cualquiera de nuestros dos equipos se enfrenten a cualquiera de los dos madrileños, intentar durante diez o quince minutos dejar sus sentimientos, sus nervios a un lado y oigan a los comentaristas (sobre todo al de Canal +, con cierta tendencia merengue) y presten atención a la doble lectura que tienen sus comentarios. Si tienen ustedes estómago, les darán ganas de vomitar. Y ojo, esto no se lo argumentes a un madridista o a un colchonero porque te ponen de "yonqui y gitano" para arriba. Porque ellos en su ombliguismo y borreguismo lógicamente se sienten como pez en el agua, porque en la tele sólo se habla de su Madrid o su Atleti y el resto es llorar.

Reconocerá este ombliguismo en los siguientes detalles: 1- El Madrid o el Atlético tienen que ganar SIEMPRE. No pueden permitirse que otro equipo (lógicamente inferior, sea el que sea) de la liga española le saque ni un punto a SUS equipos. 2- Es importante hablar de sus equipos siempre, bajo cualquier excusa, ¿que una de sus estrellitas se ha sacado un moquito en el entrenamiento? Reportaje que te crió y todos felices. ¿Que otra de sus estrellitas pasa la noche en prisión y está imputado por un delito de extorsión? Se tapa metiendo otra vez el reportaje del moquito y ya está, todos contentos.

Este es el periodismo deportivo que tenemos en España, queridos amigos béticos y sevillistas, y he escrito este artículo porque no he podido más al venir escuchando a ciertos periodistas aspirantes a humoristas que tienen su programa de radio y de televisión en cierta cadena nacional. ¿Por qué? Pues porque hoy EL MADRID HA PERDIDO CONTRA EL SEVILLA, PORQUE HA ESTADO FATAL, PORQUE CRISTIANO NO ESTÁ, PORQUE BENÍTEZ NO ENCUENTRA LA FÓRMULA, PORQUE SE HAN ALIADO LOS ASTROS Y PORQUE AL TITO FLOREN LE HA SENTAO MAL LA CRUZCAMPO, PERO NO PORQUE EL SEVILLA HAYA SIDO MEJOR QUE EL MADRID Y HAYA HECHO MÉRITOS Y LE HAYA ECHADO MÁS COJONES, NO. EL SEVILLA HA GANADO PORQUE EL MADRID, PRÁCTICAMENTE SEGÚN ESTOS FIGURAS, SE HA DEJADO GANAR.

El fútbol sevillano tiene mucha más clase que esa. Tanto Sevilla Fútbol Club, como Real Betis Balompié, y ¿Saben por qué? Porque uno es Tetra-Campeón de Europa y admirado en toda ella, y otro es querido y simpático en casi toda España. Ambos tienen una liga, ambos tienen títulos nacionales, ambos tienen aficiones envidiables, y ambos cuando un equipo es mejor y les gana, no arman la de Dios es Cristo porque no puedan perder bajo ningún concepto. Porque son equipos SEÑORES, porque saben reconocer que hay equipos mejores y hasta incluso a veces les ganan. Y no necesitan ninguno de los dos a la prensa nacional haciéndoles el trabajo sucio, presionando a los organismos federativos y de competición, y haciendo presión mediática para los árbitros. Lo único que pasa es que ahora ya, encima cuando vienen los "ombliguistas" tenemos que tener el pico cerrado, no sea que Tebas siga intentando fastidiarnos, con su ya conocido odio a todo lo que huela a Andalucía y sobre todo a su Capital...

Qué asco de fútbol "informativo", y qué pena de país que hasta para esto se deja dar por el culo, y encima pone la vaselina. Tiene cojones.




04 noviembre 2015

ESOS DÍAS CATASTRÓFICOS...

Vosotros también los habéis tenido, ¿Verdad? Esos días en los que nada te sale como tú quieres, ya no digo que te salga algo bien, o mal, si no que no sale sencilla y simplemente como te hubiera gustado. Y lo peor es que no sé si a vosotros os pasa, pero a mí sí: con tantos así que han venido ya he aprendido a reconocerlos. Y te avisan desde primera hora de la mañana, desde que abres los ojos a desgana encima de la almohada, desde que pones la primera escama de piel de planta del pié en el suelo. 

Pero yo tengo otro delito que sumar al historial de esos días catastróficos, y es que, a pesar de haber aprendido a reconocerlos, y cuando te viene uno de esos, volver a meterte en la cama, o sentarte frente al ordenador o a leer o a ver la tele y no hacer nada, absolutamente nada, que es lo que realmente te salvaría de la catástrofe de esa jornada, te levantas y sigues con tus cosas. Pero lo haces consciente de que todo esta envuelto como en una especie de aura gafe... 

Y aun así te dejas llevar por el día. Y pasas la mañana como puedes, aún pensando en que, por ejemplo, vas a cobrar menos por un trabajo que pensabas que era más, aún tras descubrir que lo que vas a comer no era lo que te apetecía, y aún soportando que esa siestecita reparadora que sueles echarte hoy, sin un por qué concreto no vas a poder dormirla porque no coges el sueño de la sobremesa, ese tan poderoso en otras ocasiones.

Pasas el día intentando sobreponerte a todo eso, buscando la creatividad para componer unos versos o entonar unas músicas que no salen, y optas por acabar dejándolo para otro día sintiéndote improductivo. O luego una llamada te hace ver la hora que es, y te pide que salgas corriendo a hacer un recado. O una persona te dice que dónde vas tan emperifollado con el chaleco nuevo que compraron el año pasado para ti, y otra te dice que dónde vas con ese chaleco que no te sienta nada bien y que no le gusta, cuando precisamente te lo has puesto para que le guste a esa persona, por sentirte con otra prenda diferente a las habituales. 

Respiras, o más bien suspiras y sigues adelante, conduciendo por los caudales de la vida y vuelves a ir a trabajar, o a una reunión que tú ibas pensando, será breve, es un puro trámite que se resuelve en cinco minutos, pero acaba siendo de cuarenta y lo que hacen es cargarte de compromisos, y encima no llegas a ver el partido de tu equipo a tu bar favorito. Cuando sales buscando tu bar, mientras oyes en la radio cómo tu equipo está siendo humillado, recuerdas que en tu bar favorito no se puede ver el partido por no sé qué nuevo acuerdo timo-televisivo. 

Vuelves a respirar pensando que ya le quedan pocas horas al día y que en el local donde vas a disfrutar y trabajar preparando una de tus mayores aficiones, sí que se ve el fútbol. Pero llegas y tu equipo recibe otra humillación, y entonces te pones con tu otra afición y justo antes de empezar, ya te han "pre-diseñado" el día de mañana entre trabajo y responsabilidades médicas, con horarios cruelmente incompatibles tanto para los desplazamientos como para aprovechar las horas muertas. Y vuelves a suspirar y empiezas con la afición ya sólo con ganas de coger la cama, o de que el ratito que le queda al día al menos dé su fruto, y... una mierda como el sombrero de un picaor, resulta ser un desastre y lo terminas antes de tiempo porque no puedes más.

Llegas a casa, informas del día siguiente que te espera y les espera a los que estarán contigo, cenas algo que al menos es una sorpresa agradable (son más de las 00.00, formalmente el día se ha acabado así que no cuenta), y llega ese momento de soledad, cuando todo el mundo duerme y le haces el repaso a este catastrófico día. 

"Hay cosas mucho peores", pensará alguno de vosotros, pero no iba yo a ese punto de trascendencia. Claro que las hay, peor es recibir una noticia de una enfermedad, o un fallecimiento, o tener un accidente doméstico o de tráfico, o que te atraquen, o te agredan, seguro que hay cosas mucho peores que con que te pase una sola, te arruina el día. Pero estos días catastróficos de rutina en los que nada te sale bien, yo no se a vosotros, pero a mí me absorben la energía y el ánimo hasta el punto de que creo que pierdo años de vida. Tengo al menos el consuelo de que ya el día se termina y pocas cosas más me pueden salir mal... bueno una sí, que se joda internet y no pueda publicar este post... ¿a ver?...  

31 octubre 2015

LA AMERICANIZACIÓN CATETA (DESMONTANDO JALOGÜIN).

No. No me gusta Jalogüin (Halloween para anglo-hablantes). No lo celebro, primo (que diría aquel). Bueno, tengo mi mancha en el expediente, una vez, y por reirnos... Pero no me gusta, no por la fiesta en sí, ya que soy muy aficionado a los relatos de terror y la parapsicología. No me gusta porque en este puto país, como siempre pervertimos todo lo que podamos intentar importar de otras costumbres y tradiciones, a costa por supuesto de joder las nuestras. Y me explico: Desde hace unos años a un amplio sector joven de la ciudad (y ocasionalmente no tan joven) le ha dado por celebrar la fiesta americana (con origen anglosajón) de Jalogüin.  Po vale. Desde hace años, a un amplio sector joven de la cuidad (y ocasionalmente no tan joven) le ha dado por celebrar nuestras fiestas a su puñetera forma y no a la que ha mandado la tradición que siempre nos han legado nuestros ancestros.

¿Navidades? Fiesta con botellona, suciedad, potas y peleas.
¿Reyes? Cabalgata con botellona, suciedad, potas y peleas
¿Carnavales? Desfile y Carpa con botellona, suciedad, potas y peleas (y drogas varias)
¿Domingo de Ramos? Botellona, suciedad, potas y peleas (Por suerte fuera del casco antiguo)
¿Jueves y Viernes Santo? Más de lo mismo.
¿Feria? Casetas de chunda-chunda (Por suerte ya desaparecidas, ahora de moda las orquestas pop) Macetas, suciedad, potas y peleas.
¿Romería? Alcohol, Ermita hecha un asco, Caballistas borrachos con claro peligro para los peatones, potas y peleas. (años anteriores con destrozos hasta de carretas).
¿Novena? Botellona en el cubete, suciedad, potas y peleas.

Aquí tenéis el resumen del año festivo en Carmona, con la inclusión de esta americanada tan aterradora, que ese amplio sector joven (y ocasionalmente no tan joven) ha convertido en horterada. Repito y reitero que cuando digo un "amplio sector joven" no meto a todos en el saco, no sea que peque de generalizar. Pero me refiero a un amplio sector joven que por su edad no debería ni de tener siquiera acceso al alcohol, y sin embargo lo tienen. No pregunto aquí quién debería controlar eso porque costaría un post interminable, pero a lo que voy.

En esta Españita nuestra, seguimos siendo los expertos en imagen de pandereta. Parece que desde las películas de Alfredo Landa no nos hemos quitado el sambenito de que el españolito tipo es "moreno, bajito y cabreao", y pobretón, y cateto. Muy cateto. Por lo menos en Carmona que es donde hasta ahora yo he visto celebrar el Jalogüin ese. Pero es que es verdad. Estamos inmersos en un proceso de una "americanización cateta", es decir, importamos lo que nos gusta de los americanos, pero la hacemos a nuestra forma, pervirtiendo cualquier característica de la fiesta originaria que se nos antoje, y entonces, en lugar de mejorarla, la empeoramos bochornosamente, que para eso somos Españoles.

Si el contacto más cercano que tenemos con la tierra del "Tío Sam" es la televisión o internet, y usted ha reparado en cómo se monta Halloween por aquellos terruños, convendrá conmigo que los yanquis para esas cosas son también auténtica potencia mundial. Veamos algunas diferencias:

Allí el personal se curra los disfraces (única y exclusivamente con temática de terror), con maquillajes terroríficos, inspirados en su primera industria (no la armamentística, no) la del CINE. Miren que hay referencias: Drácula, Frankenstain, Fantasmas, La momia, Esqueletos, Brujas, Gárgolas, Demonios, Películas como "El resplandor", "Viernes 13", "Pesadilla en Elm St","Scream", etc. 

Aquí el personal tira con lo que tiene, y si hablamos de disfraces masculinos, se soluciona con camisetas, leotardos negros, una capa chunga, y un maquillaje más chungo todavía, porque todos los preparativos para que no falte un detalle, se han concentrado en que la botellona esté completa. Si hablamos de disfraces femeninos se trata de un maquillaje normalmente igual de mal hecho que el del "Joker" de "El Caballero Oscuro", y cualquier disfraz que parece comprado en un sex-shop. La historia es que cuanto menos tape, mejor. 

Y ahí le dan rienda suelta a la imaginación: Ellos, de enfermeros manchaos de sangre, de espantapájaros, de vampiro de andar por casa, o como dije antes, camiseta y leotardo negro, y vámonos que nos vamos. Ellas pues de gatita, caperucita, piratita... alguno que otro de bruja en el que solo identifica el disfraz el gorro de pico doblado, porque de cabeza para abajo van de "drac queen"... en fin...

El sentido del Halloween americano, aquí se torna en Jalogüin porno-alcoholico-cateto, que de lo que se trata es de que por una noche que no es Carnaval, me disfrazo como excusa para coger la misma papa que por norma cojo los fines de semana, aunque algunos casos de estos tengan la edad para hacer lo que hacen los americanos, que es pedir caramelitos por las casas...

Y así con todo lo americano, queridos lectores. Porque en esta bendita Carmona, ¿Para qué vamos a mejorar nuestras costumbre? ¿Para qué vamos a aprender cómo se monta una caseta de feria con alguna peña de las que ya existen con décadas de historia? ¿Para qué vamos a adornar una carroza para Romería? ¿Para qué vamos a aprender a tocar una caja y un bombo o una guitarra o a cantar carnavales? ¿Para qué vamos a saber en qué consiste salir de Nazareno, o de Costalero, o cómo se vive socialmente bien una Semana Santa, y el respeto que tiene que tenerse a lo que se está viendo en la calle? ¿Para qué vamos a entender que la Novena es en sí misma una fiesta "religiosa" en honor a nuestra Virgen de Gracia?. Esa es la visión que repito, y recalco, un amplio sector de las generaciones venideras no tienen. Eso es lo que provoca que algunas de nuestras tradiciones estén cambiando a peor, hasta el punto de desaparecer tal y como las conocemos, si no fuera por unos cuantos locos que curran a la antigua usanza, gastando su tiempo libre y familiar por que el resto de la ciudad disfrute de esas fiestas.

La americanización cateta: El Jalogüin, que no Halloween. Nuestros antepasados romanos sí que sabían. Ellos veían interesante alguna costumbre de pueblo conquistado, y la adoptaban mejorándola. Nosotros no hemos sido capaces ni de hacer una puñetera hamburguesa como la hacen los americanos, ¿Vamos a saber celebrar Halloween, sin darle nuestro punto golfo, bochornoso y cateto? Estaba claro que no... ¿Queréis un buen Jalogüin? Leeros las "Leyendas" de Bécquer.

Po te vi a desí una cosa. Miedo me da que la próxima fiesta importada sea el "St Patrick" irlandés, (San Patricio) o todavía peor, el 4 de Julio americano, que si allí hacen espectáculos de fuegos artificiales, apuesto a que aquí sale media ciudad ardiendo FIJO. 
En fin que me sigo quedando con la noche de ánimas y el día de nuestros Difuntos y todos los Santos. Espero no haber herido sensibilidades con esta opinión a mis lectores más jóvenes, pero en mi defensa diré, que a mí anoche me hirieron sensiblemente mi vista, y mi sentido del buen gusto... ¡¡y yo no dije ni pío, carajo!! 

Free counter and web stats