24 agosto 2011
ÍDOLOS CERCANOS
Dicen que el fanatismo es malo en cualquier faceta de la vida, el ocio, la política, el entretenimiento o en cualquier otro aspecto en el que se pronuncie dicho fenómeno. Yo estoy de acuerdo. Un fanático de lo que sea es, desde mi punto de vista, como el borriquillo que tiene en sus ojos el camino de frente y que no puede deleitarse viendo la belleza del campo que va dejando a cada lado.
Ocurre en muchos aspectos de nuestra vida y nuestro entretenimiento. Hay quien por ejemplo en Carnaval solo escucha a un autor y no se conforma con eso, si no que además defiende que todo lo que no sea su comparsa, coro, chirigota o cuarteto, es un “mojón de a quilo” (con perdón). O en Semana Santa que no ve mas allá de los ojos de sus imágenes titulares, despreciando o menospreciando al resto de Hermandades que salen a la calle. Lo mismo ocurre con grupos de música, equipos de fútbol, aficiones, política, etc.
Sí. Los fanatismos son malos porque hacen perderse al fanático en sí, muchas otras cosas de las que puede nutrirse o disfrutar. Pero no es del fanatismo, aunque guarda relación, de lo que me gustaría hablar. Hoy me gustaría hablar de la Idolatría bien entendida. Porque hay personas que al elegir a los ídolos en los que mirarse, o a los que admirar, eligen quimeras imposibles. Es como si yo les digo que mi ídolo es, por poner un ejemplo, Joaquín Sabina. Evidentemente soy uno de sus más fieles seguidores y le tengo la admiración que corresponde al que considero el mejor cantautor de nuestro país, pero.. ¿Me dice alguien las posibilidades que tendría de conocerlo en persona, tenerlo entre mis amigos y tomarme un café con él cuando quisiera? Repito, es por poner un ejemplo. Nunca podré nutrirme de Sabina más allá de leer sus libros de sonetos, o coleccionar todos y cada uno de sus discos, ver u oír sus entrevistas en radio y televisión, y paramos de contar.
Por eso hace tiempo que elegí que en mi vida. Mis ídolos fuera gente igual de meritoria, aunque por otros motivos, pero que fuera gente cercana. Gente con la que pudiera verme de vez en cuando, charlar con ellos, nutrirme de las cosas que me aportan. Es por eso que ahora sigo a ídolos cercanos. Gente como compañeros de Tele-Sevilla, por ejemplo, a los que desde hace unos años conozco y que me aportan conocimientos, lecciones de sabiduría, de cariño y de nobleza. Gente como Víctor García-Rayo, o como Paco Robles, o como Antonio Casado, o como Ricard Martí, o gente de otros ámbitos como Valentín Pinaglia, o como Antonio Pedro Serrano, o como Antonio Montero.
Gente que tengo en mi día a día y que son mis ídolos simplemente porque admiro aspectos de su personalidad que me complementan y me llenan. Ídolos cercanos con los que, por qué no, escuchar la música de los ídolos lejanos, como el gran Sabina. Mi respeto y admiración a los que he nombrado y a los que no… que son muchos.. y buenos. SON MIS ÍDOLOS.
07 julio 2011
El TONTOPOLLA, una expecie en expansión.
Existe una especie que, lejos de estar en peligro de extinción, está en peligro de expansión. Hablamos del “Tontopolla”. Ese término creado en el sur para definir a esta especie, milenaria por otra parte, pero con una nueva creación en los últimos tiempos.
El Tontopolla no tiene un hábitat definido, en el sentido de “devorar territorios” para su existencia podríamos decir que es absolutamente omnívoro. Está en todas partes. Como buen Tontopolla vive en un mundo propio, en el que ninguna palabra salida de su boca parece tener sentido más que para él. El Tontopolla además, vive orgulloso de serlo, porque dentro de su propio ego, no hay sitio para la consciencia de reconocerse ser uno de ellos.
El Tontopolla mira, deambula por los círculos sociales que en los que tiene por “presas”, pero sin armar jaleo, hasta que abre la boca. El Tontopolla entonces da muestra de su cátedra en la universidad del Doctor Liendre, sentenciando y expresando sus inquietudes más estúpidas, sobre lo que cree, piensa, o intuye que sabe, con una seguridad pasmosa de que lo que está hablando es la Biblia en pasta.
El Tontopolla camina con aires de grandeza. Puede demostrarlo en su imagen o no. Puede ir con camisa “Polo” o “Yves Saint Lauren” y polito a los hombros con nudo cuidadosamente confeccionado en su pecho (no olvidemos cinturón a juego con el color del pantalón de pinza), o puede vestir camiseta con hoja de flor psicotrópica de hoja puntiaguda y vaqueros rasgados. No tiene una indumentaria “oficial”, más que la cara propia de “Tontopolla”, fácilmente reconocible entre sus presas.
El Tontopolla merodea. Mete el ojo. Calla. Pone oído. Y en cuanto alguna presa comete el error fatal de darle baza soltando alguna frase ante la que el “Tontopolla” pueda efectuar su estelar aparición, entra al cuello con alguna genialidad “tontopollesca”. Sus presas normalmente suelen tener dos vías de reacción. Una es lo que llamamos por el Sur, “espantá general” (dícese de la huída en estampida individual de cada presa por su lado, mediante excusa “tontopollesca”, para que el “Tontopolla” la asimile), o la media sonrisa y el asentimiento con la cabeza mientras se piensa en la naturaleza “tontopollesca” del espécimen, para que el “Tontopolla” se sienta en su salsa.
Desde aquí pongo sobre el tapete la reivindicación de que se nombre especie protegida al “Tontopolla”, para que pueda ser reagrupado en hábitats específicos para ellos. Así podremos admirar lo curiosa que es la Madre Natura algunas veces, permitiendo la existencia de estos ejemplares, a la vez que nos ahorraremos escuchar y/o aguantar a esta especie, y tener que soltar cuando lo vemos alejarse eso tan recurrente de:… “déjalo… es que es TONTOPOLLA”.
El Tontopolla no tiene un hábitat definido, en el sentido de “devorar territorios” para su existencia podríamos decir que es absolutamente omnívoro. Está en todas partes. Como buen Tontopolla vive en un mundo propio, en el que ninguna palabra salida de su boca parece tener sentido más que para él. El Tontopolla además, vive orgulloso de serlo, porque dentro de su propio ego, no hay sitio para la consciencia de reconocerse ser uno de ellos.
El Tontopolla mira, deambula por los círculos sociales que en los que tiene por “presas”, pero sin armar jaleo, hasta que abre la boca. El Tontopolla entonces da muestra de su cátedra en la universidad del Doctor Liendre, sentenciando y expresando sus inquietudes más estúpidas, sobre lo que cree, piensa, o intuye que sabe, con una seguridad pasmosa de que lo que está hablando es la Biblia en pasta.
El Tontopolla camina con aires de grandeza. Puede demostrarlo en su imagen o no. Puede ir con camisa “Polo” o “Yves Saint Lauren” y polito a los hombros con nudo cuidadosamente confeccionado en su pecho (no olvidemos cinturón a juego con el color del pantalón de pinza), o puede vestir camiseta con hoja de flor psicotrópica de hoja puntiaguda y vaqueros rasgados. No tiene una indumentaria “oficial”, más que la cara propia de “Tontopolla”, fácilmente reconocible entre sus presas.
El Tontopolla merodea. Mete el ojo. Calla. Pone oído. Y en cuanto alguna presa comete el error fatal de darle baza soltando alguna frase ante la que el “Tontopolla” pueda efectuar su estelar aparición, entra al cuello con alguna genialidad “tontopollesca”. Sus presas normalmente suelen tener dos vías de reacción. Una es lo que llamamos por el Sur, “espantá general” (dícese de la huída en estampida individual de cada presa por su lado, mediante excusa “tontopollesca”, para que el “Tontopolla” la asimile), o la media sonrisa y el asentimiento con la cabeza mientras se piensa en la naturaleza “tontopollesca” del espécimen, para que el “Tontopolla” se sienta en su salsa.
Desde aquí pongo sobre el tapete la reivindicación de que se nombre especie protegida al “Tontopolla”, para que pueda ser reagrupado en hábitats específicos para ellos. Así podremos admirar lo curiosa que es la Madre Natura algunas veces, permitiendo la existencia de estos ejemplares, a la vez que nos ahorraremos escuchar y/o aguantar a esta especie, y tener que soltar cuando lo vemos alejarse eso tan recurrente de:… “déjalo… es que es TONTOPOLLA”.
03 julio 2011
Vámonos.. ¿Pa la playa?????
“Niña, las seis de la mañana, levanta que si no cogemos atasco”, “¿Echo este bañadó, tu me ves gorda con el?” “Nooooo, está bien, ¿Quieres acabar ya de hacer la maleta?” “Tu desayuna ligero que ya estoy acabando, ya nos vamos” “¿Lo llevamos todo?”, “Algo se nos olvidará, seguro”, “¿Lo ves? Te dije que nos iba a pillá to el atasco, cagüen….”, “Qué calor, ¿pon el aire no?”, “Enciéndeme un cigarrito, anda”, “¿queda mucho, estoy ya que me va a dar algo?”, “Ea, ya estamos aquí, a ver donde aparcamos que esté cerquita de la playa…”, “Joé como está todo de coches, ¿Dónde está la crisis, ome?”, “Ah, mira, ese se va , po ahí mismo lo dejo”. “¿Aquí? Pues vaya caminata que nos vamos a dar hasta la playa, hijo”, “Coge los bártulos del maletero, venga”.
“La leche, cómo quema la arena”, “esto esta abarrotao, ¿dónde nos ponemos?”, “ahí hay un huequecito”, “ahí no, mujer, que me coge mu lejos el chiringuito”, “clava la sombrilla, cariño, que yo voy a dar un paseíto por la orilla”, “ea, pues voy pal chiringo”, “¿cómo? Uno cincuenta la caña?, joé con los precios” “dame crema en la espalda, anda que quiero tostarme”, “deja de mirar a la del top-less”, “niñoooo, con la pelotitaaa”, “¿Un bañito?”, “Saca la tortilla”, “esto está to lleno de arena”, “recoge, recoge, vámonos p’atrás que esta subiendo la mareaaa”, “niño, ¿por qué no le salpica en la espalda a tu puñetero padre?”, “Me estoy pinchando con las conchitas y las piedrecitas, ¿no había un trocito de playa lisa pa entrar en el agua?”, “yo me voy pa fuera”,”ea to los pies llenos de arena”, “la cerveza, la fanta, la cocacolaaaa”, “mira, mira, la avioneta del Sevilla”…
“Vamos a ir recogiendo, ¿no?” “¿Otro atasco?, ¿la gente no tiene otra hora pa volvé a su casa, hombre?”, “Para en la próxima gasolinera que no me aguanto”, “A este paso llegamos a las tantas”,”¿queda tortilla? Porque me parece a mi que cenamos en el coche”. Nada, decidido, voy a comprar una piscina pa la azotea, y como me digas otra vez eso de “vámonos mañana a echar el diíta en la playa, te juro que me meto en la piscina y aguanto la respiración hasta que me ahogue… donde se ponga un buen aire acondicionao….
“La leche, cómo quema la arena”, “esto esta abarrotao, ¿dónde nos ponemos?”, “ahí hay un huequecito”, “ahí no, mujer, que me coge mu lejos el chiringuito”, “clava la sombrilla, cariño, que yo voy a dar un paseíto por la orilla”, “ea, pues voy pal chiringo”, “¿cómo? Uno cincuenta la caña?, joé con los precios” “dame crema en la espalda, anda que quiero tostarme”, “deja de mirar a la del top-less”, “niñoooo, con la pelotitaaa”, “¿Un bañito?”, “Saca la tortilla”, “esto está to lleno de arena”, “recoge, recoge, vámonos p’atrás que esta subiendo la mareaaa”, “niño, ¿por qué no le salpica en la espalda a tu puñetero padre?”, “Me estoy pinchando con las conchitas y las piedrecitas, ¿no había un trocito de playa lisa pa entrar en el agua?”, “yo me voy pa fuera”,”ea to los pies llenos de arena”, “la cerveza, la fanta, la cocacolaaaa”, “mira, mira, la avioneta del Sevilla”…
“Vamos a ir recogiendo, ¿no?” “¿Otro atasco?, ¿la gente no tiene otra hora pa volvé a su casa, hombre?”, “Para en la próxima gasolinera que no me aguanto”, “A este paso llegamos a las tantas”,”¿queda tortilla? Porque me parece a mi que cenamos en el coche”. Nada, decidido, voy a comprar una piscina pa la azotea, y como me digas otra vez eso de “vámonos mañana a echar el diíta en la playa, te juro que me meto en la piscina y aguanto la respiración hasta que me ahogue… donde se ponga un buen aire acondicionao….
¿Esto es el amor?
Me lo encontré en la esquina de una calle cercana a casa cuando venía de comprar unas cervezas para ver el partido. Debería tener como unos cincuenta años, aunque aparentaba al menos setenta. Su barba se había ensuciado y alargado con el devenir de los vaya usted a saber cuántos años que llevaría en aquella situación. Normalmente hubiera pasado de largo tragando saliva como hace la mayoría de la gente, pero no sé qué raro instinto aquella vez me indujo a mirarle y acercarme a él. Llevaba un pantalón vaquero que se le había quedado ancho por la inanición, atado con un cordel, unos zapatos agujereados de piel color albero y desatados, y una camisa a cuadros con algunos jirones. Me llamó la atención un moratón en su mejilla izquierda. No dije nada. Simplemente me senté junto a él, e intenté absorber su energía. Me miró con extrañeza, y sólo intuí a decirle: “¿un trago, amigo?”, mientras le ofrecía una birra. Extendió su mano y espetó un tímido “gracias”, casi con un aire de emoción. Fue ahí cuando sin preguntarle, me contó su terrible historia.
La mujer de la que estuvo enamorado, se enamoró de otro hombre. Se quedó con su casa, con sus hijos, y se dedicó a ir difundiendo rumores falsos sobre su comportamiento con ella, de forma que lo echaron del trabajo, sus amigos le dieron de lado, sus hijos lo repudiaron, y se vio solo. En la puñetera calle. Sin trabajo, sin familia, sin opciones. Pero también me contó que a pesar de todo el daño que le habían hecho, se había propuesto sobrevivir cada día. Levantarse y mirar la vida aunque fuera desde el suelo. Me contó que había caminado por todo el país, comido basura de otros, o incluso a veces manjares tirados por algunos restaurantes. Que se sentía orgulloso de no haber pedido jamás, ni siquiera para comer. Le noté un tono melancólico pero orgulloso al mismo tiempo mientras me hablaba y apuraba su cerveza. Me dio de nuevo las gracias y se marchó, echándose al hombro un saco de esparto con una manta y algunos efectos personales. Todo esto me hizo hacerme una sola pregunta cuando volví caminando a casa y terminándome mi cerveza. ¿Esto es el amor? A veces no somos conscientes de todo el mal que una mujer puede hacerle a un hombre solo contando mentiras, cegados por todos los casos de malos tratos que vemos diariamente en televisión. De toda esta historia me quedo con un solo detalle, que me hace creer en el amor. Aquel mendigo, contando aquella terrible historia, no tuvo ni una sola mala palabra, para la mujer que destrozó su vida… Es para pensárselo.
La mujer de la que estuvo enamorado, se enamoró de otro hombre. Se quedó con su casa, con sus hijos, y se dedicó a ir difundiendo rumores falsos sobre su comportamiento con ella, de forma que lo echaron del trabajo, sus amigos le dieron de lado, sus hijos lo repudiaron, y se vio solo. En la puñetera calle. Sin trabajo, sin familia, sin opciones. Pero también me contó que a pesar de todo el daño que le habían hecho, se había propuesto sobrevivir cada día. Levantarse y mirar la vida aunque fuera desde el suelo. Me contó que había caminado por todo el país, comido basura de otros, o incluso a veces manjares tirados por algunos restaurantes. Que se sentía orgulloso de no haber pedido jamás, ni siquiera para comer. Le noté un tono melancólico pero orgulloso al mismo tiempo mientras me hablaba y apuraba su cerveza. Me dio de nuevo las gracias y se marchó, echándose al hombro un saco de esparto con una manta y algunos efectos personales. Todo esto me hizo hacerme una sola pregunta cuando volví caminando a casa y terminándome mi cerveza. ¿Esto es el amor? A veces no somos conscientes de todo el mal que una mujer puede hacerle a un hombre solo contando mentiras, cegados por todos los casos de malos tratos que vemos diariamente en televisión. De toda esta historia me quedo con un solo detalle, que me hace creer en el amor. Aquel mendigo, contando aquella terrible historia, no tuvo ni una sola mala palabra, para la mujer que destrozó su vida… Es para pensárselo.
¿Y usted quién querría ser?
A veces querría ser otras personas. ¿No les ha pasado nunca? Yo me lo planteo muchas veces, y me encantaría meterme en la piel de gente a la que admiro tanto que ni ellos mismos se lo imaginan. A veces me encantaría tener la facilidad de palabra malsonante pero culta a la vez que tiene Pérez Reverte. Me encantaría ser tan “rancio” como Paco Robles y tener su ingenio y su humor. A veces me gustaría tener esa sensibilidad de la “tribu” (como él nomina a su cuna agraria) que tiene García Barbeito, poseer la extraordinaria sencillez de García-Rayo, tener la facilidad para ir a pecho descubierto y sin importarle las consecuencias que tiene Juan Carlos Aragón. Querría modelar y dar vida a trozos de madera o barro como lo hace Miguel Ángel Villa, y tener la dignidad, la bondad y la sabiduría de Valentín Pinaglia.
Quisiera tener la imaginación de José María Requena, o la de Manolo Martínez y escribir como él. Quisiera saber rimar como Sabina, y saber expresar y contar historias como él las cuenta. A veces me gustaría cocinar tan bien como mi amigo Tobalo, tener el arte de Macedo y la humildad de Matute. A veces me gustaría ser tan apasionado con mis cosas como lo es mi queridísimo Juan Francisco Rosado en las suyas, o tener el espíritu libre de Paco Eslava. Disfrutaría teniendo a veces la locura y la inquietud de mi querido Nacho (futuro director de cine de éxito, estoy seguro). Es ese momento en la vida de toda persona (o al menos toda persona debería tenerlo) en el que se plantea la suerte que le toca, al tener cerca a personas que le aportan tantas cosas. Unas cosas más superficiales que otras y otras más íntimas que unas.
Yo siempre me he jactado de tener pocos, poquísimos amigos, pero muy buenos. Pero también me vanaglorio de tener cerca a gente que en su medida me aporta tantas cosas buenas, que considero una pérdida de mi tiempo pasarlo con gente que ya no me aporta nada, o que lo que me aporta es malo. No es que tenga nada en contra de la gente de la que me alejo, que a veces es al revés, parece que para cierta gente soy un indeseable y muy mala persona (en el infierno el mismo Satán debe estar preparando un fiestón esperando mi llegada), es simplemente que considero que si yo no puedo aportarles nada a esa gente, ni esa gente a mí, hace mucho tiempo que derribé de la pared de mi habitación la estantería de las relaciones vacías. Y admiro a mucha gente más que la que va nombrada aquí, pero no tengo espacio suficiente. De todas formas, soy lo que soy, un poquito gracias a todos ellos, así que lo dicho. GRACIAS POR ESTAR CERCA.
Quisiera tener la imaginación de José María Requena, o la de Manolo Martínez y escribir como él. Quisiera saber rimar como Sabina, y saber expresar y contar historias como él las cuenta. A veces me gustaría cocinar tan bien como mi amigo Tobalo, tener el arte de Macedo y la humildad de Matute. A veces me gustaría ser tan apasionado con mis cosas como lo es mi queridísimo Juan Francisco Rosado en las suyas, o tener el espíritu libre de Paco Eslava. Disfrutaría teniendo a veces la locura y la inquietud de mi querido Nacho (futuro director de cine de éxito, estoy seguro). Es ese momento en la vida de toda persona (o al menos toda persona debería tenerlo) en el que se plantea la suerte que le toca, al tener cerca a personas que le aportan tantas cosas. Unas cosas más superficiales que otras y otras más íntimas que unas.
Yo siempre me he jactado de tener pocos, poquísimos amigos, pero muy buenos. Pero también me vanaglorio de tener cerca a gente que en su medida me aporta tantas cosas buenas, que considero una pérdida de mi tiempo pasarlo con gente que ya no me aporta nada, o que lo que me aporta es malo. No es que tenga nada en contra de la gente de la que me alejo, que a veces es al revés, parece que para cierta gente soy un indeseable y muy mala persona (en el infierno el mismo Satán debe estar preparando un fiestón esperando mi llegada), es simplemente que considero que si yo no puedo aportarles nada a esa gente, ni esa gente a mí, hace mucho tiempo que derribé de la pared de mi habitación la estantería de las relaciones vacías. Y admiro a mucha gente más que la que va nombrada aquí, pero no tengo espacio suficiente. De todas formas, soy lo que soy, un poquito gracias a todos ellos, así que lo dicho. GRACIAS POR ESTAR CERCA.
Y si dicen, que digan...
Mi amigo Anselmo es gilipollas. No es mala gente, pero es gilipollas. Es de estos que siempre anda cuchicheando, buscando el ultimo chisme o cotilleo de los que le rodean, y está siempre deseando soltarlo a la primera de cambio al primero que se encuentre. Se cree el “Jorge Javier” de mi pueblo, y claro, mi pueblo que es un “Sálvame Deluxe edición cateta”, pues le viene como anillo al dedo. Por eso dice el bueno de Anselmo que de aquí no se va ni a tiros.
Y es normal porque este bendito y a la vez maldito pueblo en el que unos tratamos de vivir y otros de convivir, y otros de “sobrevivir” (como es mi caso), siempre estamos más pendientes de la mancha en la puerta del vecino, que de la mierda que hay debajo de nuestro sofá. Y aunque parezca mentira, en pleno siglo veintiuno, aún hay gente que juzga sin conocer, que tiene una idea de Fulano o Mengano sin haberse parado jamás a conocerlo o acercarse a charlar con él tranquilamente. Nos preocupamos de hacernos los interesantes extendiendo rumores del tipo “fulanito esta con menganita”, o “setanita le ha puesto los cuernos a cancanito”, aunque no sepamos si es cierto o falso. Qué más da. Lo importante en las personas como Anselmo, de las que esta ciudad rebosa, es evadirse de sus tristes vidas, para preocuparse de joder la de los demás. Porque Luego resulta que Fulanito solo es amigo de Menganita, y que Setanita quiere más a Cancanito que todas las cosas. Pero eso a Anselmo no le importa, aquí lo que importa es que haya rumores, cosas de las que hablar, para sentirnos “Jorgejavieres” una vez al día como mínimo. Y si el pueblo se va al mismo carajo no importa. Siempre tendremos a un Anselmo que escuchar (ahí está también parte del “delito”) para evadirnos de la realidad que debería importarnos y preocuparnos realmente de bañar con mierda la vida de algún ciudadano al que juzgaremos, vestiremos de limpio y al que ni siquiera conocemos de más que cruzárnoslo por la calle. Sí amigos, sí. ESTO ES CARMONA. Les dejo que viene por ahí Anselmo y llevo ya mucho tiempo harto de aguantar gilipollas. Y si alguno de ustedes es un “Fulanito” o una “Setanita” hagan lo que dice una buena amiga mía. Espeten esta frase genial: “si dicen que dizan, en no fuéndolo, ni falta que me importa”.
Y es normal porque este bendito y a la vez maldito pueblo en el que unos tratamos de vivir y otros de convivir, y otros de “sobrevivir” (como es mi caso), siempre estamos más pendientes de la mancha en la puerta del vecino, que de la mierda que hay debajo de nuestro sofá. Y aunque parezca mentira, en pleno siglo veintiuno, aún hay gente que juzga sin conocer, que tiene una idea de Fulano o Mengano sin haberse parado jamás a conocerlo o acercarse a charlar con él tranquilamente. Nos preocupamos de hacernos los interesantes extendiendo rumores del tipo “fulanito esta con menganita”, o “setanita le ha puesto los cuernos a cancanito”, aunque no sepamos si es cierto o falso. Qué más da. Lo importante en las personas como Anselmo, de las que esta ciudad rebosa, es evadirse de sus tristes vidas, para preocuparse de joder la de los demás. Porque Luego resulta que Fulanito solo es amigo de Menganita, y que Setanita quiere más a Cancanito que todas las cosas. Pero eso a Anselmo no le importa, aquí lo que importa es que haya rumores, cosas de las que hablar, para sentirnos “Jorgejavieres” una vez al día como mínimo. Y si el pueblo se va al mismo carajo no importa. Siempre tendremos a un Anselmo que escuchar (ahí está también parte del “delito”) para evadirnos de la realidad que debería importarnos y preocuparnos realmente de bañar con mierda la vida de algún ciudadano al que juzgaremos, vestiremos de limpio y al que ni siquiera conocemos de más que cruzárnoslo por la calle. Sí amigos, sí. ESTO ES CARMONA. Les dejo que viene por ahí Anselmo y llevo ya mucho tiempo harto de aguantar gilipollas. Y si alguno de ustedes es un “Fulanito” o una “Setanita” hagan lo que dice una buena amiga mía. Espeten esta frase genial: “si dicen que dizan, en no fuéndolo, ni falta que me importa”.
05 noviembre 2010
MOMENTOS GRANDES, E INESPERADOS
Como lo leéis en el título, queridos amigos, he tenido hoy una tarde GENIAL. Necesito poner ideas en orden para poder contaros todo esto, y que lo podáis, si no disfrutar de la misma forma que yo, al menos, comprender por qué vengo tan emocionado. Necesito un cigarro... YA. Vamos a ello, pues:
Esta mañana, han venido a verme a la radio (Onda Carmona), mi amigo Nacho y su compañera Xere. Estaba ultimando detalles de la programación de la nueva temporada que comienza el próximo Lunes, dejando activado el programa de automatización de la emisora, importando promos recién grabadas, etc. El caso es que me proponen ir a tomar un café. Yo termino mi trabajo, lo dejo todo listo y nos vamos a por ese café. Despues de un rato de charla sobre viajes, sobre parejas, sobre animales, cultura clásica, y de un poco de diversión con algunos acertijos, nos han dado las tantas y hemos decidido ir a la taberna "LA ABACERÍA", que regenta otro buen amigo y mejor repostero (uno de los que más simpatía y arte derrochan detrás de su barra) José María Bermudo, a tomar unas cervezas.
Posteriormente y no tardando mucho, recibo la llamada de mi buen amigo Kisko, que entre su simpatía, sus chistes, su forma de decir las cosas y cuando la conversación se torna seria, me contaba lo agobiado que está con temas laborales y lo poco que la gente desde fuera a veces, valora el trabajo duro que hace alguien que está en su puesto. Yo se lo dije, la expresión típica de "qué bien vives" dado el estréss al que estamos sometidos en algunos trabajos, es tan injusta como desacertada. Kisko es un tío genial. A mi me encanta su compañía y no sólo por lo que puedes llegar a reírte y disfrutar con él, si no porque cuando estramos en conversaciones serias y trascendentes siempre está a la altura. Es grande, y no me refiero a su tamaño si no a su alma... El caso es que Kisko tenía que irse a comer, y las cosas como son... YO TAMBIÉN.. pero ni me he acordado de avisar en casa..
Justo cuando me despedía de Kisko, me agregué a una tertulia por compartir un buen rato con mi amigo Valentín Pinaglia. Sin darme cuenta me he visto envuelto en una tertulia con gente, de la que como siempre se suele rodear inteligentemente mi amigo Valentín, y que de paso me ofrece a mi ese PLACER. Rodearme de una tertulia entre el propio Pinaglia, Antonio Bermudo (Gran Cofrade y mejor fotógrafo) y José Domínguez (empresario dueño de IVECO Pegaso en Carmona).
Ha sido un momento en el que me he nutrido de muchísima información, muchas risas, momentos en los que se me han saltado las lágrimas, gracias a ciertas anécdotas de José y de Antonio, (sí, estoy muy sensible últimamente, no lo puedo evitar). He llorado, he hablado, he reído. Ha habido momentos para hablar de Semana Santa, de Carnaval, de Radio, de Política, de Sociedad, de Fé, del amor de las madres y los padres... regado con cerveza, fino, y unas viandas dignas de los mejores sibaritas (siempre Pikito está a la altura en ese aspecto), y rematadas con un par de chupitos de Limòncello. He venido a la radio y he seguido trabajando (no sé como, porque la cerveza me atonta mucho, muchísimo y además esta noche he dormido sólo tres horas, no preguntéis...) y no me he podido resistir a contaros esto.
Es increíble a veces, como casi por casualidad, te encuentras sumido entre personas que con una simple tertulia te aportan tanto y tan bueno. Cómo te cultivan en ciertos temas, cómo tu a ellos les aportas tu granito de arena, cómo te puedes llegar a emocionar con las palabras de gente que siente de verdad las cosas, de corazón... de frente.. entre amigos. Son casi las séis de la tarde y tengo que seguir trabajando, sin dormir y con la cabeza atontada por la cerveza, y el estómago agracedido por los manjares recibidos, pero mi espíritu es el más rico de todo mi "ego" esta tarde... Aunque a veces para ello, tenga que dejar la comida plantada en casa.. MIL PERDONES, MAMÁ, daré buena cuenta de tu exquisita pasta mañana!! (la prepara de arte, al que quiera lo invito para que lo compruebe).
Quería compartirlo con vosotros, porque a pesar de estar físicamente hecho una piltrafa... espiritual y emocionalmente estoy plenamente lleno. A veces, esos momentos felices, se saborena muchísimo mejor cuando son inesperados. Eso sí, a partir de ahora de inesperados van a tener poco, quedó sobre la barra la firme promesa de repetir con premeditación y alevosía.. y seguro disfrutamos igualmente. Don Antonio, Don José, Don Valentín, muchísimas gracias de parte de mi espíritu.
Saludos.
Esta mañana, han venido a verme a la radio (Onda Carmona), mi amigo Nacho y su compañera Xere. Estaba ultimando detalles de la programación de la nueva temporada que comienza el próximo Lunes, dejando activado el programa de automatización de la emisora, importando promos recién grabadas, etc. El caso es que me proponen ir a tomar un café. Yo termino mi trabajo, lo dejo todo listo y nos vamos a por ese café. Despues de un rato de charla sobre viajes, sobre parejas, sobre animales, cultura clásica, y de un poco de diversión con algunos acertijos, nos han dado las tantas y hemos decidido ir a la taberna "LA ABACERÍA", que regenta otro buen amigo y mejor repostero (uno de los que más simpatía y arte derrochan detrás de su barra) José María Bermudo, a tomar unas cervezas.
Posteriormente y no tardando mucho, recibo la llamada de mi buen amigo Kisko, que entre su simpatía, sus chistes, su forma de decir las cosas y cuando la conversación se torna seria, me contaba lo agobiado que está con temas laborales y lo poco que la gente desde fuera a veces, valora el trabajo duro que hace alguien que está en su puesto. Yo se lo dije, la expresión típica de "qué bien vives" dado el estréss al que estamos sometidos en algunos trabajos, es tan injusta como desacertada. Kisko es un tío genial. A mi me encanta su compañía y no sólo por lo que puedes llegar a reírte y disfrutar con él, si no porque cuando estramos en conversaciones serias y trascendentes siempre está a la altura. Es grande, y no me refiero a su tamaño si no a su alma... El caso es que Kisko tenía que irse a comer, y las cosas como son... YO TAMBIÉN.. pero ni me he acordado de avisar en casa..
Justo cuando me despedía de Kisko, me agregué a una tertulia por compartir un buen rato con mi amigo Valentín Pinaglia. Sin darme cuenta me he visto envuelto en una tertulia con gente, de la que como siempre se suele rodear inteligentemente mi amigo Valentín, y que de paso me ofrece a mi ese PLACER. Rodearme de una tertulia entre el propio Pinaglia, Antonio Bermudo (Gran Cofrade y mejor fotógrafo) y José Domínguez (empresario dueño de IVECO Pegaso en Carmona).
Ha sido un momento en el que me he nutrido de muchísima información, muchas risas, momentos en los que se me han saltado las lágrimas, gracias a ciertas anécdotas de José y de Antonio, (sí, estoy muy sensible últimamente, no lo puedo evitar). He llorado, he hablado, he reído. Ha habido momentos para hablar de Semana Santa, de Carnaval, de Radio, de Política, de Sociedad, de Fé, del amor de las madres y los padres... regado con cerveza, fino, y unas viandas dignas de los mejores sibaritas (siempre Pikito está a la altura en ese aspecto), y rematadas con un par de chupitos de Limòncello. He venido a la radio y he seguido trabajando (no sé como, porque la cerveza me atonta mucho, muchísimo y además esta noche he dormido sólo tres horas, no preguntéis...) y no me he podido resistir a contaros esto.
Es increíble a veces, como casi por casualidad, te encuentras sumido entre personas que con una simple tertulia te aportan tanto y tan bueno. Cómo te cultivan en ciertos temas, cómo tu a ellos les aportas tu granito de arena, cómo te puedes llegar a emocionar con las palabras de gente que siente de verdad las cosas, de corazón... de frente.. entre amigos. Son casi las séis de la tarde y tengo que seguir trabajando, sin dormir y con la cabeza atontada por la cerveza, y el estómago agracedido por los manjares recibidos, pero mi espíritu es el más rico de todo mi "ego" esta tarde... Aunque a veces para ello, tenga que dejar la comida plantada en casa.. MIL PERDONES, MAMÁ, daré buena cuenta de tu exquisita pasta mañana!! (la prepara de arte, al que quiera lo invito para que lo compruebe).
Quería compartirlo con vosotros, porque a pesar de estar físicamente hecho una piltrafa... espiritual y emocionalmente estoy plenamente lleno. A veces, esos momentos felices, se saborena muchísimo mejor cuando son inesperados. Eso sí, a partir de ahora de inesperados van a tener poco, quedó sobre la barra la firme promesa de repetir con premeditación y alevosía.. y seguro disfrutamos igualmente. Don Antonio, Don José, Don Valentín, muchísimas gracias de parte de mi espíritu.
Saludos.
04 octubre 2010
QUE SÍ, QUE ESTA VEZ VA EN SEEEERIO...
Yo no sé pa qué me meto en ná, de verdad... Hice un blog con la intencion de ir poniendo aquí mis opiniones, mis gustos, mi estado de ánimo... y no pensé que una vocecita en mi interior me diría cada día: "quillo, ¿hoy tampoco escribes ná?", y menos pensé que respondería... "que va... no hay ganas...". Estoy en un plan perro que es pa darme un babuchazo, y el caso es que ya os dije otras veces, queridos lectores (seáis quienes seáis... aunque seáis pocos pero buenos...) que iba a intentar no tener tanto espacio de tiempo entre un post y otro...
Y precisamente ahora, que ando ya metido hasta el cuello en plena vorágine carnavalesca, en la que tengo que empezar a buscar huequitos para escribir , cuando se me ocurre escribir para el blog y para deciros que si aún me tenéis en vuestra costumbre diaria de leerme un rato, o pasaros por aqui de vez en cuando, encontréis algo nuevo... Es que es pa matarme....
¿Sabéis? Ando escuchando algo que me relaja muchisimo. Lo encontré de casualidad hace años en Emule, buscando musica para relajarse. No me preguntéis el disco, solo sé que el corte se llama.. "musica de flauta y arpa con riachuelo de fondo"... os lo podéis imaginar... Y no sé si será el efecto de la música, o que ahora últimamente ando más por mi escritorio y no en mi cuarto (las cosas del portátil, cuando tenía solo el PC de Mesa no pasaba esto), y es que en mi cuarto entre la tele, la comodidad de la cama, etc... no apetece ponerse a escribir un post... no sé, es como si no me encontrara en el ambiente adecuado.
El caso es que ésta música invita a pensar... a reflexionar sobre las cosas que te pasan, y la relación con la gente.. Yo echando la vista atrás.. he llegado a la conclusión de que la vida son digamos... etapas de una vuelta ciclista... o una eliminatoria de copa del Rey. Vas corriendo etapas, jugando partidos, esperando que sea el último y definitivo, pero nunca es la etapa Reina, ni la final...
Los amigos pasan, las anécdotas, los malentendidos, estudios, trabajo, nuevos compañeros, nuevos amigos, viejos amigos a los que ya no ves, amigos que creías que eran amigos y luego resultaron no serlo tanto, cosa que no te atreves a pensar de los amigos actuales.. que puede que algún día descubras que no son tan amigos...
El caso es que tras una etapa muy jodida, con muchos puertos de montaña, un partido muy dificil, con muchas faltas (sin expulsión), y algunos goles en contra.. puedo decir que me encuentro en la jornada de descanso, tanto en las etapas ciclistas, como en la liga por partido de la selección. Ahora me siento muchas veces solo. Aunque haya amigos que me digan que nunca voy a estarlo (cosa que valoro y agradezco), pero siento que mi círculo social esta cambiando poco a poco... Podía haberlo hecho bruscamente, pero ya sabéis que odio los cotilleos, y tener que dar explicaciones y odio que hablen de mí, y de haberlo hecho de esa forma creo que daría mucho que hablar.
Pero poquito a poco, estoy encontrándome a mi mismo. Con inestimables ayudas, sobre todo la de la soledad. Esa que cada vez me estorba mas cuando echo de menos a quien quiero que comparta mi tiempo conmigo. El caso es que el pasado sábado estuve en la boda de unos buenos amigos y en la misma mesa, y en la mesa de al lado habia... varias etapas de esa vuelta ciclista o de esa liga. Y me pareció curioso cómo se van dejando corredores atrás... como otros te adelantan, o como le haces un regate a más de uno y otro te mete un gol por toda la escuadra.. y al final... todos vamos a ir a parar al mismo sitio. Pero los humanos somos así... las relaciones, las formas de ser, las simpatías y antipatías, la hipocresía, la sinceridad (que a poco que tengas un mínimo de ella te tachan de estùpido o de borde..) todo eso va marcando cada etapa, cada partido.
Yo ahora ando en el descanso, pero siento que cada vez queda menos para volver a coger la bicicleta, amarrarme las botas y salir al campo a marcar un golito de chilena que ya va siendo hora. Ya tengo elegido el momento, la gente con la que quiero ganar la vuelta ciclista y el partido. Ahora solo falta que llegue, que llegará, estoy seguro, no se si tan pronto como yo deseo, pero tengo ilusión porque sea antes de lo que imagino.
Bienvenidos todos de nuevo, perdonad la ausencia, y gracias por estar ahí.
Hasta la proxima, que esta vez, será prontito.. que siiiii, que esta vez va en seeeerio....
Y precisamente ahora, que ando ya metido hasta el cuello en plena vorágine carnavalesca, en la que tengo que empezar a buscar huequitos para escribir , cuando se me ocurre escribir para el blog y para deciros que si aún me tenéis en vuestra costumbre diaria de leerme un rato, o pasaros por aqui de vez en cuando, encontréis algo nuevo... Es que es pa matarme....
¿Sabéis? Ando escuchando algo que me relaja muchisimo. Lo encontré de casualidad hace años en Emule, buscando musica para relajarse. No me preguntéis el disco, solo sé que el corte se llama.. "musica de flauta y arpa con riachuelo de fondo"... os lo podéis imaginar... Y no sé si será el efecto de la música, o que ahora últimamente ando más por mi escritorio y no en mi cuarto (las cosas del portátil, cuando tenía solo el PC de Mesa no pasaba esto), y es que en mi cuarto entre la tele, la comodidad de la cama, etc... no apetece ponerse a escribir un post... no sé, es como si no me encontrara en el ambiente adecuado.
El caso es que ésta música invita a pensar... a reflexionar sobre las cosas que te pasan, y la relación con la gente.. Yo echando la vista atrás.. he llegado a la conclusión de que la vida son digamos... etapas de una vuelta ciclista... o una eliminatoria de copa del Rey. Vas corriendo etapas, jugando partidos, esperando que sea el último y definitivo, pero nunca es la etapa Reina, ni la final...
Los amigos pasan, las anécdotas, los malentendidos, estudios, trabajo, nuevos compañeros, nuevos amigos, viejos amigos a los que ya no ves, amigos que creías que eran amigos y luego resultaron no serlo tanto, cosa que no te atreves a pensar de los amigos actuales.. que puede que algún día descubras que no son tan amigos...
El caso es que tras una etapa muy jodida, con muchos puertos de montaña, un partido muy dificil, con muchas faltas (sin expulsión), y algunos goles en contra.. puedo decir que me encuentro en la jornada de descanso, tanto en las etapas ciclistas, como en la liga por partido de la selección. Ahora me siento muchas veces solo. Aunque haya amigos que me digan que nunca voy a estarlo (cosa que valoro y agradezco), pero siento que mi círculo social esta cambiando poco a poco... Podía haberlo hecho bruscamente, pero ya sabéis que odio los cotilleos, y tener que dar explicaciones y odio que hablen de mí, y de haberlo hecho de esa forma creo que daría mucho que hablar.
Pero poquito a poco, estoy encontrándome a mi mismo. Con inestimables ayudas, sobre todo la de la soledad. Esa que cada vez me estorba mas cuando echo de menos a quien quiero que comparta mi tiempo conmigo. El caso es que el pasado sábado estuve en la boda de unos buenos amigos y en la misma mesa, y en la mesa de al lado habia... varias etapas de esa vuelta ciclista o de esa liga. Y me pareció curioso cómo se van dejando corredores atrás... como otros te adelantan, o como le haces un regate a más de uno y otro te mete un gol por toda la escuadra.. y al final... todos vamos a ir a parar al mismo sitio. Pero los humanos somos así... las relaciones, las formas de ser, las simpatías y antipatías, la hipocresía, la sinceridad (que a poco que tengas un mínimo de ella te tachan de estùpido o de borde..) todo eso va marcando cada etapa, cada partido.
Yo ahora ando en el descanso, pero siento que cada vez queda menos para volver a coger la bicicleta, amarrarme las botas y salir al campo a marcar un golito de chilena que ya va siendo hora. Ya tengo elegido el momento, la gente con la que quiero ganar la vuelta ciclista y el partido. Ahora solo falta que llegue, que llegará, estoy seguro, no se si tan pronto como yo deseo, pero tengo ilusión porque sea antes de lo que imagino.
Bienvenidos todos de nuevo, perdonad la ausencia, y gracias por estar ahí.
Hasta la proxima, que esta vez, será prontito.. que siiiii, que esta vez va en seeeerio....
02 julio 2010
CUANDO NO SABES QUE TE PASA
A veces una noche de insomnio puede ser terrible. No por el simple hecho de que quieras dormir y no puedas, que eso ya es una tortura lo suficientemente jodida, si no por esos momentos de bajón que casi todos tenemos alguna vez.
Esos momentos pasajeros, pero que se hacen eternos, en los que intentas buscar una razon por la que te encuentres triste, melancólico, sin ganas de nada, pero con ganas de todo al mismo tiempo. Esos momentos en los que sientes ganas de llorar pero no puedes, y que intentas buscar un motivo para justificar esas lágrimas, pero no puedes porque aparentemente no lo hay.
Esos momentos en los que ni la persona que mas quieres te saca del pozo porque no está, en los que crees que nadie te comprende, en los que sientes que tu vida pasa por delante de ti y que no has hecho nada que merezca la pena, en los que envidias a tus amigos por tener lo que tienen, aunque tengan mucho menos que tú.
Son noches terribles y yo, últimamente me estoy acostumbrando a vivirlas. Noches en las que te planteas desaparecer de la faz de la tierra por unos días, pero sin saber donde ir. Instantes en los que te apetece liarte a puñetazos con todo lo que se te ponga por delante, pero a la vez no tienes fuerzas para mover un solo músculo de tu cuerpo, en los que tienes hambre pero no hay nada que te apetezca comer.
Lo jodido de todo esto, es que uno se empeña en buscar una razón para este aperreo de niño pequeño que esta con sueño, pero que no puede dormirse, y quizá sea esa, o quizá no. Uno le da tantas vueltas a la cabeza en este estado de tristeza momentánea, que acaba medio desquiciado entre unas cosas y otras. Entre borrar ficticias razones de la lista y a la vez deshechar métodos radicales. Quimeras que dices que harás y luego no te atreves.
Espero y deseo que a ninguno de vosotros os pase con la frecuencia que a mí últimamente. Ahora que acabo de escribir esa palabra he encontrado una definición de la situación que se acerca bastante. Una pequeña estrofa de una canción de Ismael Serrano que se llama así precisamente: "Últimamente" y que dice: "La vida me parece... una fiesta... a la que nadie se ha molestado en invitarme...."
Cuando te encuentras asi es dificil dar una explicación a quien se interese por tu estado, porque cuando no sabes qué te pasa, por más que quisieras saberlo, es imposible encontrar un remedio. Por eso estos momentos, estas noches son tan terribles para mí.
Si algún día encuentro una solución, os lo haré saber.
Esos momentos pasajeros, pero que se hacen eternos, en los que intentas buscar una razon por la que te encuentres triste, melancólico, sin ganas de nada, pero con ganas de todo al mismo tiempo. Esos momentos en los que sientes ganas de llorar pero no puedes, y que intentas buscar un motivo para justificar esas lágrimas, pero no puedes porque aparentemente no lo hay.
Esos momentos en los que ni la persona que mas quieres te saca del pozo porque no está, en los que crees que nadie te comprende, en los que sientes que tu vida pasa por delante de ti y que no has hecho nada que merezca la pena, en los que envidias a tus amigos por tener lo que tienen, aunque tengan mucho menos que tú.
Son noches terribles y yo, últimamente me estoy acostumbrando a vivirlas. Noches en las que te planteas desaparecer de la faz de la tierra por unos días, pero sin saber donde ir. Instantes en los que te apetece liarte a puñetazos con todo lo que se te ponga por delante, pero a la vez no tienes fuerzas para mover un solo músculo de tu cuerpo, en los que tienes hambre pero no hay nada que te apetezca comer.
Lo jodido de todo esto, es que uno se empeña en buscar una razón para este aperreo de niño pequeño que esta con sueño, pero que no puede dormirse, y quizá sea esa, o quizá no. Uno le da tantas vueltas a la cabeza en este estado de tristeza momentánea, que acaba medio desquiciado entre unas cosas y otras. Entre borrar ficticias razones de la lista y a la vez deshechar métodos radicales. Quimeras que dices que harás y luego no te atreves.
Espero y deseo que a ninguno de vosotros os pase con la frecuencia que a mí últimamente. Ahora que acabo de escribir esa palabra he encontrado una definición de la situación que se acerca bastante. Una pequeña estrofa de una canción de Ismael Serrano que se llama así precisamente: "Últimamente" y que dice: "La vida me parece... una fiesta... a la que nadie se ha molestado en invitarme...."
Cuando te encuentras asi es dificil dar una explicación a quien se interese por tu estado, porque cuando no sabes qué te pasa, por más que quisieras saberlo, es imposible encontrar un remedio. Por eso estos momentos, estas noches son tan terribles para mí.
Si algún día encuentro una solución, os lo haré saber.
22 junio 2010
Vuelve la pesadilla....
Han esperado a que empezara oficialmente el verano... Aunque desde el pasado Mayo alguna que otra había hecho acto de presencia. Esta noche, bueno desde la noche de ayer hasta la mañana de hoy, han aparecido SEIS cucarachas en casa. SEIS. En una sola noche.
Una en la encimera de la cocina, una en la escalera, cuatro en la cohera, y una en la planta de arriba que ha sido la primera visión que mis ojos han recibido al levantarme. Empezamos bien el día... Ha sido abrir los ojos, de estas veces que aún no te ha sonado el despertador... y al mirar al techo observar un bulto marrón... te restriegas los ojos y ahí está.. (este año son aún mas grandes.. son del tamaño casi casi de cigarrones) con sus antenas moviendose como dándote el saludo y diciéndote: "prepárate pal veranito que te espera, porque hemos vuelto".
No quiero ni pensarlo. Volveré de nuevo a media noche a bajar a por agua haciendo el ritual de cada verano, encender la luz, mirar toda la cocina, paredes, suelo, encimera... y así todas las noches veraniegas cuando uno baja a la cocina. Otro verano con la casa oliendo a "Cucal" cada dos por tres.
Si este artículo sirve para que, al igual que el año pasado, alguien mande a mi calle al exterminador de plagas, le ruego que se de prisa, porque este año son más grandes, y además creo que han pedido refuerzos, SEIS cucarachas SEIS, en una sola noche.. no quiero ni pensar en el verano que me espera..
AYUDA!!!!!
Por si sois nuevos, os pongo un recordatorio de un post escrito hace más de un año.
http://lavidacomoyolaveo.blogspot.com/2009/05/un-post-algo-asqueroso.html
Espero que no tengáis el mismo problema que yo, y si lo tenéis, informadme a ver si vienen a limpiar otra vez...
Una en la encimera de la cocina, una en la escalera, cuatro en la cohera, y una en la planta de arriba que ha sido la primera visión que mis ojos han recibido al levantarme. Empezamos bien el día... Ha sido abrir los ojos, de estas veces que aún no te ha sonado el despertador... y al mirar al techo observar un bulto marrón... te restriegas los ojos y ahí está.. (este año son aún mas grandes.. son del tamaño casi casi de cigarrones) con sus antenas moviendose como dándote el saludo y diciéndote: "prepárate pal veranito que te espera, porque hemos vuelto".
No quiero ni pensarlo. Volveré de nuevo a media noche a bajar a por agua haciendo el ritual de cada verano, encender la luz, mirar toda la cocina, paredes, suelo, encimera... y así todas las noches veraniegas cuando uno baja a la cocina. Otro verano con la casa oliendo a "Cucal" cada dos por tres.
Si este artículo sirve para que, al igual que el año pasado, alguien mande a mi calle al exterminador de plagas, le ruego que se de prisa, porque este año son más grandes, y además creo que han pedido refuerzos, SEIS cucarachas SEIS, en una sola noche.. no quiero ni pensar en el verano que me espera..
AYUDA!!!!!
Por si sois nuevos, os pongo un recordatorio de un post escrito hace más de un año.
http://lavidacomoyolaveo.blogspot.com/2009/05/un-post-algo-asqueroso.html
Espero que no tengáis el mismo problema que yo, y si lo tenéis, informadme a ver si vienen a limpiar otra vez...
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