16 octubre 2014

ROMPER CON EL PASADO, MIRAR AL PRESENTE.

Por causas de ambición profesional y personal, estoy metido en el farragoso mundo de las reformas caseras. Os cuento. En mi casa poseo lo que en su día fue un "cuarto de estudio" (de estudio de los de estudiar), con cosas recicladas de mis hermanos, como repisas, un escritorio de los 60, etc. Cuando avancé en mi profesión lo convertí en la sala de ordenador, librería, guardado de cds y de un montón de cosas más que es ahora. Es el rinconcito donde tengo cuadros, placas conmemorativas de 25 años de Carnavales, pregones, premios, etc. Es el bunker donde me pongo a componer, a escribir a veces, o simplemente a mirar la luz de la luna cuando ésta ilumina el patinillo trasero al que da la ventana que tiene.

El caso es que ahora ya más metido en el mundo de la locución, he decidido acondicionar la habitación acústicamente y poder hacer mis grabaciones en los equipos profesionales que adquirí en su día. Y para ello necesitaba espacio, una reforma y sacar todo lo que estorbaba en el cuarto. Y es aquí cuando me pongo manos a la obra: ropa vieja, mangas remangadas y al lío. 

Y uno se pone en plan "destroyer" y hace de tripas corazón y empieza a tirar papeles, cosas viejas, etc... hasta que llegan determinados momentos. Empecé a sacar carpetas, y cd's viejos. En las carpetas, la nostalgia me ha invadido cuando he recordado al leer ciertas cosas, mis añorados tiempos de instituto. He visto papeles que contenían letras escritas por mí, poemas que tenia olvidados, dibujos que realizaba con una habilidad que creo que he perdido con la falta de práctica. Incluso esas conversaciones en un folio que tenía con compañeros de clase, para no hacerlo hablando y alertar al profesor de turno. 

He roto fotos y recuerdos que al ser tan dolorosos ya no quería ni mirar. Recuerdos de tiempos engañosos que creí felices, pero... ¿Sabéis qué? A veces esto que yo estoy haciendo es un ejercicio espiritual inconmensurable. Porque te da una visión de cómo has evolucionado, de cuáles eran tus perspectivas hace años y cuáles has alcanzado. Te hace darte cuenta de cuánta gente llegó a tu vida para estar de paso y cuánta para quedarse. Cada rasgado de papel es un romper con el pasado que queremos desterrar de por vida, y una mirada a presente, al ser que somos en este momento, y de reojo quizá, un guiño a soñar un nuevo futuro.

He encontrado hasta el cartel de la presentación de mi primera comparsa, fotos que me ha apetecido conservar (una con 5 añitos) otras que he roto como si fuera el efecto contrario al que mi corazón sentía, mientras rompía iba cosiendo heridas antiguas que afortunadamente cerraron, y algunas otras recientes que están en proceso. Todo este berenjenal es simbólico. Es un punto y seguido. Conservaré algunas cosas que me hacen sentir bien, y mandaré a la basura y al reciclaje objetos y papeles que ya no me apetece leer más, o que simplemente acumularon polvo precisamente de eso, de estar en el olvido y ocupando un sitio que ahora necesito para mi bienestar personal y profesional.

Esto es mucho más que una reforma para un estudio de sonido, donde espero poder currar mucho y componer mucho y escribir mucho. Es un pasito más hacia una madurez que a veces me niego a aceptar que ha llegado, porque el niño que todos llevamos dentro quiere salir de cuando en cuando. Aún me quedan unos días de romper papeles, y aparte de lo relajante que es, me ha encantado sacar una sonrisa y ver quién era hace veinte años y quien soy ahora. Una parte de mí ha cambiado como de la noche a la mañana, otra sigue permaneciendo soportando el dulce peso de la memoria dormida. 

Por eso no sólo necesito energía en el cuerpo para afrontar este cambio en mi casa y en mi vida, también la necesito en el alma para afrontar las sorpresas que me llevaré por cosas que tenía olvidadas y que imagino, me iré encontrando. Espero que mi pequeño "Síndrome de Diógenes" no me dé mucho la lata y poder ser tajante a la hora de seguir rompiendo con cosas olvidadas, y oír ese "rasssss" que tanto me relaja. A lo mejor el próximo post lo escribo ya con mi estudio terminado, y puede que os cuente como ha quedado. Perdón por la nostalgia.

2 comentarios:

Martín Olivé dijo...

Muy bueno el blog.

Saludos

paco dijo...

Gracias

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