Hay muchos caminos por los que tirar, cuando nadie cree en tí, ni en tus posibilidades, ni en tus palabras, ni en tus actos. Cuando tienes a los buitres sobrevolando tu cabeza, poniéndote zancadillas para que caigas y zamparse tu cadáver. Uno de esos caminos a tomar cuando nadie cree en tí, es el que sale al frente. Dejando atrás críticas, zancadillas, buitres, y al resto del mundo si hace falta. Ser fiel a tu filosofía, a tí mismo, y tu corazón.
Eso es lo que le pasaba al Sevilla F.C. en general, y a nuestro entrenador en particular en las pasadas jornadas. Y máxime cuando para algunos medios, es más importante que un entrenador (o traidor, llámenlo como quieran) que se nos fué a London por el vil metal, haya conseguido un título menor con su nuevo equipo, a que uno que está en casa, lleve una trayectoria ascendente en liga, haciendo que su equipo marque nueve goles en dos partidos.

El 5 - 0 al Zaragoza era la medicina que todos necesitábamos, para que todo vaya mejor de lo que va todavía. Hoy va por ustéd este post, don Manuel Jiménez. Porque cuando nadie creía en tí, has demostrado tirando por el camino de andar hacia adelante sin importarte nada más que tu fé, que eres un magnífico entrenador. Que unos que ganan títulos en Londres, llevan muchos años en esto, y tú, en tu primer año en Primera División, con tu equipo del alma, vas a lograr, estás logrando ya, cosas muy grandes. Octavos de la Champións (único equipo andaluz que lo consigue en su historia), Octavos de la Copa del Rey (con arbitraje nefasto), Segundo equipo más goleador de la liga, Mejor equipo del mundo 2007, en puestos UEFA, y peleando por la Champions otra vez.
Y lo que queda por venir dependiendo de los resultados, así que hoy no doy mi enhorabuena al Sevilla F.C., te la doy a tí, Manolo Jiménez, porque eres una persona Grande, entrenador Grande, de un equipo Grande, "el más grande de Andalucía de todos los tiempos" (J. Alvarado dixit).