Lo que voy a contar es un poco fuerte, o un poco pesimista si me apuran. Algunos me tacharán de radical, otros se molestarán, otros sentirán pena. Pero creo que es una opinión, con algunas trazas de la información que tengo que hay que darla para que la gente de Carmona sepa algunas cosas. Por tanto este creo que va a ser un post largo, os pido como siempre, paciencia, y espero que merezca la pena.
"Cuentan las lenguas antiguas..." como decía "El Arrebato" que Carmona contaba con un club de fútbol que ya sobrepasa el medio siglo. Contábamos con un campo de fútbol que se llenaba a rebosar en el barrio (por aquellos entonces de extramuros) de San Antón. En aquellas épocas, el EQUIPO DE NUESTRA CIUDAD, ganaba copas de Andalucía, y llegó a jugar en la TERCERA DIVISIÓN de la época. Se dice que había jugadores realmente maravillosos, "cracks" de Carmona del fútbol de entonces e incluso algún que otro jugador de color que era para verlo correr por el campo y meter goles. Aprovecho aquí para decir que si queréis conocer DE VERDAD, lo grande que fue nuestro equipo DE CARMONA, os hagáis con el libro que publicó mi amigo Valentín Pinaglia sobre la historia cincuentenaria del Club. Una maravilla.
Hoy en día me gustaría que supiérais cómo han cambiado las cosas. Llegó un día la civilización a nuestra ciudad y quiso alguien que se aprobara un proyecto para mandar a tomar por saco al mítico campo de San Antón para construir viviendas (lo cual me parece perfecto, lo social antes que lo lúdico, siempre) y llevarse el campo a las afueras de Carmona dirección Viso, y ya de paso hacer un complejo deportivo con campo de césped, pistas de atletismo, etcétera, etcétera... Y así se hizo. Aún recuerdo el día de la inauguración. Las gradas llenas, el Carmona ganó 2 a 0, si mi memoria no me engaña. Bien. A raíz de ahí el Carmona ha ido entrando en una cuesta abajo sin frenos que parece que no hay quien lo pare, estando varias veces al borde de su desaparición. ¿Razones? Yo tengo mis propias teorías y ahora veréis que es realmente triste todo.
La primera razón yo creo que radica en la propia idiosincrasia de este pueblo. De repente la gente dejó de ir al campo. O sea, que quitas un campo de albero, pones uno de césped artificial, con sus gradas y to el lío... y la gente deja de ir ver el fútbol. ¿Por qué? Os pongo alguna de las cosas que he oído de primera mano:
EL CAMPO ESTA MUY LEJOS.
Claro. Es que tener que ir hasta más pallá de Villa-Rosa a ver el fútbol es una locura, por Dios. Porque no existen coches, ni incluso como llegó a poner cierto presidente del Carmona, UN AUTOBÚS GRATIS para llevar a la gente. Yo no sé lo lejos que le cogería a la afición del Carmona el campo San Antón pero tampoco creo que fuera una distancia insalvable.
ES QUE LA ENTRADA ES MUY CARA.
8 euros desde que está la moneda europea que han llegado a bajarse a 4. Un abono que vale 50. ¿alguien me dice cuánto vale el abono más barato del Sevilla o del Bétis?¿más el autobús?¿más la gasolina?¿mas el refresco de marras en el campo?¿mas el bocadillo?. Y la entrada es muy cara por entrar a ver al equipo de TU CIUDAD, que ¡OJITO!: NO ES SEVILLA CAPITAL, ES CARMONA, te guste o no, no eres de Triana, ni de la Macarena, ni de San Bernardo, ni de Heliópolis, no.. eres DE PUEBLO, bueno según los documentos históricos, DE CIUDAD, y tu ciudad, te guste o no se llama CARMONA.
ES QUE SON MU MALOS NO GANAN.
Es que no son máquinas, es que son chavales, es que NO COBRAN, porque no hay entrada, porque no hay ingresos, porque la directiva que ha estado todos estos años, por motivos de edad, de cansancio, de desilusión, de impotencia ya NO PUEDEN SEGUIR BUSCANDO DINERO DEBAJO DE LAS PIEDRAS. Con lo cual ¿qué ocurre? Que esta es la pescadilla que se muerde la cola, el circulo vicioso de:
Si la gente no va al campo, el club no hace taquilla ni bar.
Si el club no hace taquilla ni bar, no tiene ingresos para pagar gastos (lavandería, árbitrajes, tarjetas, ropa, utilleros, mutuas de salud, etc).
Si el club no tiene ingresos para pagar gastos, mucho menos tiene para los jugadores.
Si no tiene para los jugadores, los jugadores no cobran.
Si los jugadores no cobran, no se les puede exigir nada porque juegan por amor al arte.
Si juegan por amor al arte, lo más normal es que equipos que vienen cobrando, les ganen.
Si equipos que vienen cobrando les ganan, la gente se entera.
Si la gente se entera, piensan que son muy malos y no ganan.
Si piensan que son muy malos y no ganan, no van al campo...
Y VUELTA A EMPEZAR...
Pero ¿el problema realmente está ahí? ¿O es que hace falta mirar a otros pueblos? Os cuento mi experiencia: Yo he retransmitido partidos fuera de casa con Radio y TV. Yo he trabajado en la TV de otros pueblos. Os pongo por ejemplo un caso que me llamó la atención : EL LORA C.F. donde por cierto militan varios jugadores DE CARMONA. Un día haciendo una entrevista para un programa de opinión, me sorprendió ver a varias personas, UN MARTES, y no muy mayores con politos de vestir con el escudo y el nombre del Lora C.F.
¿eso PASARÍA EN CARMONA? Seguro que todos conocemos la respuesta. Este pueblo ya sabemos como es. Para criticar, humillar, despreciar, echar mierda.. LOS PRIMEROS. Para mojarse el puto culo y arrimar el cuello y echar una mano... poquitos y encima apaleaos. Y claro si otros clubes meten en su estadio o campo a mil y pico personas, incluso más, pero pongamos por caso un equipo MUY CERCANO, no daré nombres, que mete a mil aficionados en el campo cada quince días, pues hagan cuentas. Pongamos la entrada a una cantidad simbólica de 5 euros. Que sé que en ese campo que digo, vale MÁS, pero pongamos 5 euros, al mil personas, cada quince días, son DIEZ MIL EUROS AL MES. Eso sin contar los ingresos de la cantina. En nueve meses de competición son NOVENTA MIL EUROS. Así se paga a los jugadores, claro que sí. Así se motiva a los chavales, claro que sí. Así se ficha a jugadores buenos , claro que sí. Así no hay el chovinismo barato de "en el Carmona sólo tienen que jugar jugadores de Carmona" y luego no ir al campo y pedirles goleadas.
Pues después de esto que os cuento, que lo he dicho mil veces ya en Televisión Carmona, en cada retransmisión de partidos que he hecho para tele y radio, el Carmona ha GANADO, incluso a veces GOLEADO a esos equipos que vienen cobrando. Luego, desde la fundación del Necrópolis, y ahora con la A.D.Carmonense, LA DIVISIÓN.
No voy a entrar en los motivos y me parece muy respetable que se haga, pero el equipo de Carmona históricamente siempre fue LA A.D.CARMONA. Y si la única afición que había al fútbol que ya de por sí desde la creación del nuevo estadio era poquita, encima se divide, pues ustedes me dirán cómo queda la cosa.
Hoy el Carmona, con sus cincuenta y muchos años de historia, se jugaba permanecer en Primera Regional. Necesitaba ganar 5 a 0 al Palmar que venía ya descendido. Han venido 8 jugadores visitantes que han hecho EL FAVOR de NO RETIRARSE DEL CAMPO, para que el Carmona cumpliera su objetivo y solo tenga que empatar el próximo domingo en EL VISO. Una localidad que futbolísticamente nos tiene bastante tirria, y que además es el campeón del grupo y que no nos lo va a poner nada fácil...
¿Gente en el campo? Quitando a los del Palmar... unas 50 personas así a ojo de buen cubero. PE-NO-SO. De sombrerazo la pasta de los chavales que juegan en el Carmona (esos que la gente dice que son muy malos y cuya plantilla se vio mermada por la marcha de varios futbolistas que han fichado equipos de fuera PAGÁNDOLES) NO SERÁN TAN MALOS. De sombrerazo el trabajo de mi amigo Paco Torres que SIN COBRAR ha logrado subir en su día y mantener al equipo (espero) en Primera. De sombrerazo una directiva de CUATRO personas. Sí, sí, CUATRO, buscando dinero, para que haya fútbol en Carmona. Un club con MAS DE CINCUENTA AÑOS DE HISTORIA. Es para echarse a llorar como nos cargamos todo en esta ciudad por nuestra puta indiferencia, abandono, flojera, crítica malsana y apatismo. De auténtica pena.
En Junio puede que el Carmona, tal y como lo conocemos hoy, el de los cincuentipico años, DESAPAREZCA. Algunos se alegrarán, a otros les dará igual, a los que como yo, de pequeños nuestro padre y nuestro abuelo nos llevaba a San Antón, será como si nos quitaran un cachito de corazón y alma. ¿Tan difícil es gastarse 4 euros por echar un rato los domingos y apoyar a unos chavales que juegan por amor al arte? ¿Otros pueblos si pueden fichar jugadores de Carmona, pero nosotros no podemos fichar de fuera para lograr ascensos y victorias? ¿Preferimos que se acabe el Carmona pero vamos a ver cómo baja el Betis, por ejemplo con la diferencia de precios que supone? ¿Decimos que el campo Pepe Olías está lejos pero vamos al Pizjuán sin problema?
Así están las cosas, queridos paisanos. Si esto no os hace reaccionar ya es que somos perros con nosotros mismos. Y lo peor es que si esto os hace reaccionar.. puede que ya sea demasiado tarde. Igual ya hay que quedarse con el C.D.Carmonense porque sea el único equipo de fútbol senior que nos quede en Carmona (eso si nuestra indolencia tampoco lo hace desaparecer). Ea, pues me he quedado muy agusto. Tenía que contaros esto y teníais que saberlo. Ahora que hable la gente, pero que hable con ACTOS. Exigir menos y apoyar más. Y si se exige, que sea como en aquel San Antón, donde se exigía con razón porque se llenaba el campo. Somos casi 50.000 habitantes... creo que no es muy difícil que vayan 500 o 1000 aficionados al campo.. como pasa en otros pueblos... muy cerquita... más de lo que pensáis.. preguntad y os enteraréis lo mismo que yo...
FUTBOL DE TRADICIÓN, A.D.CARMONA. R.I.P.
HASTA SIEMPRE... ¿O no...?
En manos de Carmona está.
"El silencio es el único amigo que jamás traiciona." CONFUCIO (551 A.C. - 478 A.C.) Filósofo Chino
25 mayo 2014
22 mayo 2014
"EN LA VENTANA CON LOS OJOS CERRADOS"
El aire frío de las últimas noches le erizaba el vello de los brazos mientras fumaba asomado a su ventana. La luna casi llena brillaba como una luz de neón aclarando el cerrojo de la madrugada y aunque quería ver las estrellas, la contaminación lumínica impedía el regalo de las constelaciones para su vista. Así que decidió cerrar los ojos y dejar volar su imaginación. El humo del cigarrillo le servía de ficticio alucinógeno para entrar en un trance casi definitivo.
La brisa le acariciaba la cara mientras sin imágenes en sus pupilas, la imaginación volcaba toda la acción en su mente mientras sostenía el pitillo. Y entonces la vio. Junto a él. Buscándose como dos animales en el celo más desesperado. En su sueño despierto de ojos cerrados visualizó sus propias manos desnudándola con la misma ansia que ternura. Se encontraba en su propio sueño dejándola con cierta basteza en la cama, mientras recorría con sus labios su torso desnudo. Jugando con su lengua en sus senos mientras mordisqueaba y succionaba sus areolas y pezones.
Dio otra calada al cigarrillo sin abrir los ojos, dejaba caer la ceniza, esta vez sin cuidado de dónde pudiera ir a parar. Su ensoñación volvió a la acción tras el sorbo de bálsamo humeante. Aunque en el mundo real ya los escalofríos se hacían más frecuentes debido al aire gélido de la nocturnidad, en su cerebro el calor se hacía patente en forma de primeras gotas de sudor por su rostro. Sus carias se fundían con las de ella y la piel se erizaba al tiempo que generaba más calor. Por un momento paró su imaginación para reflexionar sobre la magnífica sensación que era sentir el frío externo del mundo real y el ardor interno de su yo interior.
Hubo mas besos en sus ojos cerrados, hubo más caricias y lamidas donde el pudor ya no era tapado por la ropa interior. En la horizontalidad de sus deseos hubo una nueva fusión. Casi podía sentir, aun sosteniendo el cigarrillo, como ambos cuerpos retozaban a un compás pactado y se estremecían en cada movimiento pélvico. Sus manos no paraban de recorrerla sensualmente usando las yemas de sus dedos. Daban vueltas en la cama arrugando y revolviendo las sábanas en cada nueva postura. Los besos se habían tornado cada vez más intensos y salvajes, contagiando a sus movimientos y caricias cuya dureza con sensualidad implícita, tornaba aquel encuentro imaginario en lo más tórrido de sus deseos.
El cigarrillo estaba apunto de consumirse del todo. Apurando la última calada visionó internamente también el apogeo de su imaginativo acto amatorio. Descubrió cómo ella se electrizaba con gemidos cortos y sonoros mientras con una de sus manos le agarraba del pelo y con la otra arañaba su espalda y bajaba su mano a sus nalgas para hincarle dulcemente las uñas, con el propósito de hacer más notoria y profunda su penetración al tiempo que volcaba su néctar de diosa en el miembro que la ensartaba. Él ya no pudo aguantar mas y derramó su deseo en varios disparos de humedad regando las entrañas de su partener.
La tranquilidad y el relax se hicieron reinantes en aquella alcoba imaginaria, donde solo resonaba el eco de las respiraciones agitadas y el sonar de sus corazones bombeando, buscando la calma tras la tempestad. No necesitaba centrarse en su cara, sabía muy bien quién era la chica que acompañaba aquel sueño de deseo. De repente un golpe de brisa fría y el fuerte y desagradable olor del cigarrillo consumido le hicieron abrir los ojos.
La luna seguía brillando con su luz celeste. Puede que casi con más intensidad que antes de cerrar los ojos. Miró su reloj. Habían pasado solo cinco minutos. Cinco minutos en los que había volcado casi una noche entera de placer. Miró la cajetilla y sacó otro pitillo. Encendió su mechero y sorbió la primera calada de su nueva realidad. Se sintió solo pero afortunado de que en su propia soledad, había satisfecho su deseo sin ni siquiera estar en el entorno adecuado. Sin ni siquiera tener a la otra persona a su lado. Se consideró satisfecho de tener esos momentos para él, en los que a veces, sin pensar, en el cotidiano acto de fumarse un cigarro, y dentro de su propia soledad, tenía colmados sus deseos más ocultos.
Quién sabe... quizá en alguna parte de la ciudad, la chica de la noche de los ojos cerrados, también estuviera en su ventana, fumando un cigarrillo, iluminada por la luna, y sintiendo el repeluco del frío aire de aquella madrugada....
La brisa le acariciaba la cara mientras sin imágenes en sus pupilas, la imaginación volcaba toda la acción en su mente mientras sostenía el pitillo. Y entonces la vio. Junto a él. Buscándose como dos animales en el celo más desesperado. En su sueño despierto de ojos cerrados visualizó sus propias manos desnudándola con la misma ansia que ternura. Se encontraba en su propio sueño dejándola con cierta basteza en la cama, mientras recorría con sus labios su torso desnudo. Jugando con su lengua en sus senos mientras mordisqueaba y succionaba sus areolas y pezones.
Dio otra calada al cigarrillo sin abrir los ojos, dejaba caer la ceniza, esta vez sin cuidado de dónde pudiera ir a parar. Su ensoñación volvió a la acción tras el sorbo de bálsamo humeante. Aunque en el mundo real ya los escalofríos se hacían más frecuentes debido al aire gélido de la nocturnidad, en su cerebro el calor se hacía patente en forma de primeras gotas de sudor por su rostro. Sus carias se fundían con las de ella y la piel se erizaba al tiempo que generaba más calor. Por un momento paró su imaginación para reflexionar sobre la magnífica sensación que era sentir el frío externo del mundo real y el ardor interno de su yo interior.
Hubo mas besos en sus ojos cerrados, hubo más caricias y lamidas donde el pudor ya no era tapado por la ropa interior. En la horizontalidad de sus deseos hubo una nueva fusión. Casi podía sentir, aun sosteniendo el cigarrillo, como ambos cuerpos retozaban a un compás pactado y se estremecían en cada movimiento pélvico. Sus manos no paraban de recorrerla sensualmente usando las yemas de sus dedos. Daban vueltas en la cama arrugando y revolviendo las sábanas en cada nueva postura. Los besos se habían tornado cada vez más intensos y salvajes, contagiando a sus movimientos y caricias cuya dureza con sensualidad implícita, tornaba aquel encuentro imaginario en lo más tórrido de sus deseos.
El cigarrillo estaba apunto de consumirse del todo. Apurando la última calada visionó internamente también el apogeo de su imaginativo acto amatorio. Descubrió cómo ella se electrizaba con gemidos cortos y sonoros mientras con una de sus manos le agarraba del pelo y con la otra arañaba su espalda y bajaba su mano a sus nalgas para hincarle dulcemente las uñas, con el propósito de hacer más notoria y profunda su penetración al tiempo que volcaba su néctar de diosa en el miembro que la ensartaba. Él ya no pudo aguantar mas y derramó su deseo en varios disparos de humedad regando las entrañas de su partener.
La tranquilidad y el relax se hicieron reinantes en aquella alcoba imaginaria, donde solo resonaba el eco de las respiraciones agitadas y el sonar de sus corazones bombeando, buscando la calma tras la tempestad. No necesitaba centrarse en su cara, sabía muy bien quién era la chica que acompañaba aquel sueño de deseo. De repente un golpe de brisa fría y el fuerte y desagradable olor del cigarrillo consumido le hicieron abrir los ojos.
La luna seguía brillando con su luz celeste. Puede que casi con más intensidad que antes de cerrar los ojos. Miró su reloj. Habían pasado solo cinco minutos. Cinco minutos en los que había volcado casi una noche entera de placer. Miró la cajetilla y sacó otro pitillo. Encendió su mechero y sorbió la primera calada de su nueva realidad. Se sintió solo pero afortunado de que en su propia soledad, había satisfecho su deseo sin ni siquiera estar en el entorno adecuado. Sin ni siquiera tener a la otra persona a su lado. Se consideró satisfecho de tener esos momentos para él, en los que a veces, sin pensar, en el cotidiano acto de fumarse un cigarro, y dentro de su propia soledad, tenía colmados sus deseos más ocultos.
Quién sabe... quizá en alguna parte de la ciudad, la chica de la noche de los ojos cerrados, también estuviera en su ventana, fumando un cigarrillo, iluminada por la luna, y sintiendo el repeluco del frío aire de aquella madrugada....
"OLORES PERMANENTES"
Cierta vez recibí el encargo, tan sorprendente como ilusionante, de escribir en una de las publicaciones podría decirse "históricas" de nuestra ciudad como es la Revista Estela (que por cierto no tengo noticias de que en los últimos años se siga realizando). En aquella ocasión, ante tan honorífica llamada, decidí estrenarme con un artículo sobre los "Olores de Carmona". Y hablé de los olores que yo entendía característicos de Carmona para cada mes del año.
Sin embargo y a toro pasado, con el tiempo uno se da cuenta que hay temas sobre los que escribir que suelen dar para mucho. Los olores son uno de ellos. Recuerdo hace tiempo con la vorágine de Internet, que a los amigos nos daba por mandarnos una especie de "test" con preguntas sobre nuestros gustos para conocernos mejor. Una de las preguntas era confesar cuál era tu "olor favorito". Yo la verdad, es que no recuerdo lo que contestaba cuando me lo mandaban (tuve la "obligación" de responderlo unas cuantas veces).
Pero me he dado cuenta de que si tuviera que quedarme con un olor en concreto que marcar como "favorito" no podría elegir sólo uno. Porque hay olores que nos causan tal multitud de sensaciones que se nos quedan permanentemente tatuados en el alma. Y lo mejor es que cuando esos olores vuelven a nuestro apéndice nasal, nos trasladan a otros momentos, a otras personas, a otras épocas, a otras sensaciones. La mayoría de ellas agradables, otras, no tanto.
Por eso si tuviera que elegir un olor no podría responder. Haciendo recuento de mis olores favoritos tendría muchos que nombrar. Puede que no fuera suficiente un post para contarlos aquí. Podría nombrar por ejemplo un olor tan cotidiano de nuestra época estival como el Jazmín. Huelo el Jazmín y no puedo evitar cerrar los ojos y verme en una cama grande del dormitorio de una casa en la calle Montánchez, y el rostro de mi abuela o mi abuelo, trayéndome un trozo de papel de periódico con unos cuantos jazmines para que de noche los mosquitos no me picaran. Recuerdo el jazmín de aquel patio de la casa de vecinos donde vivían y yo pasaba eternos e inolvidables fines de semana.
Puedo nombrar olores de perfumes que me recuerdan a diferentes personas. Puedo nombrar ese olor (seguro que todos tenéis el vuestro) de cuando entras en el portal de tu casa y de repente tu nariz se pone alerta porque se está cocinando tu comida favorita. Puedo nombrar el olor a coche nuevo la primera vez que lo coges recién entregada su llave. Puedo nombrar el olor característico de ciertas casas. Sean antiguas o modernas, en las que cuando hueles, si entraras con los ojos cerrados sabrías perfectamente decir quién la habita, o en qué calle está.
Me es inevitable ( y quien sabe si algún día lo echaré de menos) el olor de la primera calada del cigarrillo cuando ando escribiendo o componiendo con mi guitarra. El olor a tierra y olivares de mi campo cuando voy a relajarme y alejarme del mundanal ruído y de las personas que lo provocan. Olores de pieles que te hacen sentir con alguien cercano, del que no extrañas, con su desnudez en la misma cama en la que estás. Los abrazos, los besos, las caricias, hasta las miradas pueden tener olor.
En fin, que este post casi lo que viene a recordar es que todos tenemos muchos olores, que nos llevan a reaccionar de formas muy diferentes, pero siempre nos causan alguna sensación. En aquel artículo de la Revista Estela solo dije algunos mundanos, frecuentes, propios de la ciudad; pero los personales, los que cada uno llevamos en el alma, nunca podrán ser reconocidos en este post, precisamente por eso. Porque son olores tan particulares y personales que todos tenemos los nuestros tatuados en nuestro cerebro y en nuestro corazón. Olores permanentes, que quedarán por siempre en nuestra memoria.
Cuando los reconozcáis, cerrad un momentito los ojos, y dejad volar vuestra imaginación, y vuestros recuerdos. Seguro que cuando abráis los ojos, seréis un poquito más felices. Probad, aunque sea otro de los que me traen buenos recuerdos: simplemente... pasar las hojas de un viejo libro o tebeo... Los recuerdos no siempre permanecen... los olores sí.
Sin embargo y a toro pasado, con el tiempo uno se da cuenta que hay temas sobre los que escribir que suelen dar para mucho. Los olores son uno de ellos. Recuerdo hace tiempo con la vorágine de Internet, que a los amigos nos daba por mandarnos una especie de "test" con preguntas sobre nuestros gustos para conocernos mejor. Una de las preguntas era confesar cuál era tu "olor favorito". Yo la verdad, es que no recuerdo lo que contestaba cuando me lo mandaban (tuve la "obligación" de responderlo unas cuantas veces).
Pero me he dado cuenta de que si tuviera que quedarme con un olor en concreto que marcar como "favorito" no podría elegir sólo uno. Porque hay olores que nos causan tal multitud de sensaciones que se nos quedan permanentemente tatuados en el alma. Y lo mejor es que cuando esos olores vuelven a nuestro apéndice nasal, nos trasladan a otros momentos, a otras personas, a otras épocas, a otras sensaciones. La mayoría de ellas agradables, otras, no tanto.
Por eso si tuviera que elegir un olor no podría responder. Haciendo recuento de mis olores favoritos tendría muchos que nombrar. Puede que no fuera suficiente un post para contarlos aquí. Podría nombrar por ejemplo un olor tan cotidiano de nuestra época estival como el Jazmín. Huelo el Jazmín y no puedo evitar cerrar los ojos y verme en una cama grande del dormitorio de una casa en la calle Montánchez, y el rostro de mi abuela o mi abuelo, trayéndome un trozo de papel de periódico con unos cuantos jazmines para que de noche los mosquitos no me picaran. Recuerdo el jazmín de aquel patio de la casa de vecinos donde vivían y yo pasaba eternos e inolvidables fines de semana.
Puedo nombrar olores de perfumes que me recuerdan a diferentes personas. Puedo nombrar ese olor (seguro que todos tenéis el vuestro) de cuando entras en el portal de tu casa y de repente tu nariz se pone alerta porque se está cocinando tu comida favorita. Puedo nombrar el olor a coche nuevo la primera vez que lo coges recién entregada su llave. Puedo nombrar el olor característico de ciertas casas. Sean antiguas o modernas, en las que cuando hueles, si entraras con los ojos cerrados sabrías perfectamente decir quién la habita, o en qué calle está.
Me es inevitable ( y quien sabe si algún día lo echaré de menos) el olor de la primera calada del cigarrillo cuando ando escribiendo o componiendo con mi guitarra. El olor a tierra y olivares de mi campo cuando voy a relajarme y alejarme del mundanal ruído y de las personas que lo provocan. Olores de pieles que te hacen sentir con alguien cercano, del que no extrañas, con su desnudez en la misma cama en la que estás. Los abrazos, los besos, las caricias, hasta las miradas pueden tener olor.
En fin, que este post casi lo que viene a recordar es que todos tenemos muchos olores, que nos llevan a reaccionar de formas muy diferentes, pero siempre nos causan alguna sensación. En aquel artículo de la Revista Estela solo dije algunos mundanos, frecuentes, propios de la ciudad; pero los personales, los que cada uno llevamos en el alma, nunca podrán ser reconocidos en este post, precisamente por eso. Porque son olores tan particulares y personales que todos tenemos los nuestros tatuados en nuestro cerebro y en nuestro corazón. Olores permanentes, que quedarán por siempre en nuestra memoria.
Cuando los reconozcáis, cerrad un momentito los ojos, y dejad volar vuestra imaginación, y vuestros recuerdos. Seguro que cuando abráis los ojos, seréis un poquito más felices. Probad, aunque sea otro de los que me traen buenos recuerdos: simplemente... pasar las hojas de un viejo libro o tebeo... Los recuerdos no siempre permanecen... los olores sí.
21 mayo 2014
"Risas, Sonrisas, y cosas de la vida".
Decía el genial Grouxo Marx que no hay nada tan serio que no se pueda decir con una sonrisa. Es verdad que la frase es muy discutible o propia de un tipo de personalidad influida por la forma de ser de los americanos. Está claro que cuando se pierde a una persona querida, hay una ruptura sentimental turbulenta o hay que comunicar una enfermedad, la sonrisa no parece una muy buena opción. Pero sí que lo es cuando al comunicar una mala noticia que afecta a la persona que la cuenta, se le ofrece como refugio momentáneo, incluso acompañada de un abrazo o un comentario con buen humor (siempre y cuando el ingenio y la autocensura sean rápidos y adecuados).
La Sonrisa es la seña de identidad de la gente grande, según mi opinión. Y hay sonrisas tan agradecidas que te dan la vida aunque tu comentario o conversación no sean dignos de ellas. Es una labor en el mundo en que vivimos que cada vez se valora menos, cuando dirigimos nuestra mirada en una reunión al móvil o las redes sociales (algunas de ellas, por qué no decirlo, sitios idóneos para también sacar una sonrisa). Es lo que yo intenté al hacerme un Twiiter porque soy una persona a la que le gusta mucho sacar sonrisas, aunque sea a costa de hacer el payaso o decir (o escribir) alguna que otra idiotez. También lo suelo usar como medio para expresar mis inquietudes y algunas veces lo uso en serio. Pocas la verdad. Pero... ¿y si vamos un nivel más allá?.
Hace poco hablaba con una persona a la que quiero mucho que tuvo un momento de bajón puntual. Yo, acostumbrado ya muchas veces a ser psicólogo improvisado, le dí un remedio que le arrancó lágrimas pero no fueron de pena precisamente. Ya he hablado de él muchas veces en mis redes sociales y creo que en este blog. Se llama Antonio Reguera y es un músico, cómico, artista (no encuentro palabra para definirlo) que puede sacarte carcajadas solo oyéndolo cinco minutos. Y pensé de repente: "qué gran oficio ese de arrancar carcajadas a los demás". Qué noble arte el de hacer que la gente se olvide aunque sea un ratito de sus preocupaciones y suelte risas incontrolables por un comentario tuyo.
Pasa lo mismo con muchos autores del Carnaval de Cádiz en la modalidad de chirigotas o cuartetos. En realidad, yo siempre tuve la vocación de payaso. Tambien lo dije en este blog, siendo el término "Payaso" uno de los más honrosos y bonitos del mundo, puesto que es una persona que se dedica a repartir felicidad para comer. Monologuistas, contadores de chistes, chirigoteros, payasos, todos tienen en común, hacer que las cosas de la vida dejen de importar por un momento, o que importen para arrancar una sonrisa. Lo cual me lleva a la siguiente conclusión por la que se me ha ocurrido escribir esto:
Hay personas en la vida que no se dedican profesionalmente a hacer reír. Pero lo hacen. Hay personas en la vida que no se dedican profesionalmente a hacer que nos olvidemos de los males de la vida por un rato. Pero lo consiguen cuando estamos con ellas. Hay personas en la vida que pueden estar llorando por dentro porque tienen sus problemas, pero de cara a la gente que les rodea, prefiere hacer como el personaje de "Chaendler" en Friends y usar el humor como mecanismo de defensa y hacernos reír. Y lo logran. Y esas personas cuando uno las tiene cerca, son fácilmente reconocibles y he ahí mi consejo. Conservadlas. Sonreid. Reid. Porque es el único pago que ellos agradecen para su dosis de ingenio gratuito. Por el que no hay que pagar una entrada ni vestirse adecuadamente.
Vale un ratito, una cerveza, un partido de fútbol, una coincidencia en la calle. Este es mi homenaje a todos los amigos que tengo que saben hacerte sonreír solo con abrir la boca una o dos veces. Y este es mi homenaje a todas las sonrisas bonitas que tengo a mi alrededor y que de vez en cuando yo arranco casi sin querer, porque las paridas me salen solas. Estoy rodeado de personas que sonríen y a las que ODIO ver serias. Será que mi personalidad es parecida a la de Chaendler, y me agobia cuando una persona a la que estoy acostumbrado a ver sonreír o reír, se me pone seria. La sonrisa, esa prenda de ropa que es la que mejor sienta a determinadas personas que tengo cerca. Risas, Sonrisas y cosas de la vida. Esa vida que a veces se descojona de nosotros... ¿no os parece inteligente, pagarle con la misma moneda?
Seguro que vosotros podéis y tenéis gente así cerca. Riámonos de la vida, porque es tan hija de puta que cuando le toca a ella, es capaz de hacernos mucho, mucho daño. Por eso mi reflexión: Venguémonos de ella riéndonos a cada instante, que pa llorar ya habrá tiempo...
La Sonrisa es la seña de identidad de la gente grande, según mi opinión. Y hay sonrisas tan agradecidas que te dan la vida aunque tu comentario o conversación no sean dignos de ellas. Es una labor en el mundo en que vivimos que cada vez se valora menos, cuando dirigimos nuestra mirada en una reunión al móvil o las redes sociales (algunas de ellas, por qué no decirlo, sitios idóneos para también sacar una sonrisa). Es lo que yo intenté al hacerme un Twiiter porque soy una persona a la que le gusta mucho sacar sonrisas, aunque sea a costa de hacer el payaso o decir (o escribir) alguna que otra idiotez. También lo suelo usar como medio para expresar mis inquietudes y algunas veces lo uso en serio. Pocas la verdad. Pero... ¿y si vamos un nivel más allá?.
Hace poco hablaba con una persona a la que quiero mucho que tuvo un momento de bajón puntual. Yo, acostumbrado ya muchas veces a ser psicólogo improvisado, le dí un remedio que le arrancó lágrimas pero no fueron de pena precisamente. Ya he hablado de él muchas veces en mis redes sociales y creo que en este blog. Se llama Antonio Reguera y es un músico, cómico, artista (no encuentro palabra para definirlo) que puede sacarte carcajadas solo oyéndolo cinco minutos. Y pensé de repente: "qué gran oficio ese de arrancar carcajadas a los demás". Qué noble arte el de hacer que la gente se olvide aunque sea un ratito de sus preocupaciones y suelte risas incontrolables por un comentario tuyo.
Pasa lo mismo con muchos autores del Carnaval de Cádiz en la modalidad de chirigotas o cuartetos. En realidad, yo siempre tuve la vocación de payaso. Tambien lo dije en este blog, siendo el término "Payaso" uno de los más honrosos y bonitos del mundo, puesto que es una persona que se dedica a repartir felicidad para comer. Monologuistas, contadores de chistes, chirigoteros, payasos, todos tienen en común, hacer que las cosas de la vida dejen de importar por un momento, o que importen para arrancar una sonrisa. Lo cual me lleva a la siguiente conclusión por la que se me ha ocurrido escribir esto:
Hay personas en la vida que no se dedican profesionalmente a hacer reír. Pero lo hacen. Hay personas en la vida que no se dedican profesionalmente a hacer que nos olvidemos de los males de la vida por un rato. Pero lo consiguen cuando estamos con ellas. Hay personas en la vida que pueden estar llorando por dentro porque tienen sus problemas, pero de cara a la gente que les rodea, prefiere hacer como el personaje de "Chaendler" en Friends y usar el humor como mecanismo de defensa y hacernos reír. Y lo logran. Y esas personas cuando uno las tiene cerca, son fácilmente reconocibles y he ahí mi consejo. Conservadlas. Sonreid. Reid. Porque es el único pago que ellos agradecen para su dosis de ingenio gratuito. Por el que no hay que pagar una entrada ni vestirse adecuadamente.
Vale un ratito, una cerveza, un partido de fútbol, una coincidencia en la calle. Este es mi homenaje a todos los amigos que tengo que saben hacerte sonreír solo con abrir la boca una o dos veces. Y este es mi homenaje a todas las sonrisas bonitas que tengo a mi alrededor y que de vez en cuando yo arranco casi sin querer, porque las paridas me salen solas. Estoy rodeado de personas que sonríen y a las que ODIO ver serias. Será que mi personalidad es parecida a la de Chaendler, y me agobia cuando una persona a la que estoy acostumbrado a ver sonreír o reír, se me pone seria. La sonrisa, esa prenda de ropa que es la que mejor sienta a determinadas personas que tengo cerca. Risas, Sonrisas y cosas de la vida. Esa vida que a veces se descojona de nosotros... ¿no os parece inteligente, pagarle con la misma moneda?
Seguro que vosotros podéis y tenéis gente así cerca. Riámonos de la vida, porque es tan hija de puta que cuando le toca a ella, es capaz de hacernos mucho, mucho daño. Por eso mi reflexión: Venguémonos de ella riéndonos a cada instante, que pa llorar ya habrá tiempo...
15 mayo 2014
CREER EN SUPERSTICIONES: "LA BUFANDA DE GLASGOW"
Era miércoles. Miércoles de alumbrado de mi feria. El Sevilla F.C. jugaba su tercera final de la Copa de la UEFA (ahora UEFA EUROPA LEAGUE). Yo no las tenía todas conmigo. No paraba de repetirme las semanas, los días anteriores que este equipo no era aquel de Juande Ramos. Aquel de los Kanouté, Navas, Maresca, Alves, Drago, Javi Navarro, Palop... ¡Ay, Palop!... ¿creen ustedes en las supersticiones? Yo a veces sí. Y no las tenía todas conmigo. Pero cuando un equipo está en racha y la suerte está de su lado, que esa condición llamada "suerte" también forma parte del fútbol, las supersticiones también valen.
Quiero contaros una pequeña anécdota. Ahora que ya estoy calmado. Los nervios me habían comido durante todo el día. Yo había decidido ver la final en casa, porque las otras dos también las vi aquí, y eso me dio buena suerte... ya sabéis.. supersticiones. Empezó el partido y yo estaba que me subía por las paredes. Llegó el final, iríamos a la prórroga. Yo puse en mi twitter lo siguiente: "Miércoles de Feria de Carmona, como en Glasgow... confiemos". Hubo muchos retweets. Pero me quiero trasladar a la semifinal contra el Valencia. Cuando perdíamos dos a cero, mi amigo, mi compadre, mi casi-hermano, Falcón que ahora regenta la repostería de la peña de mis amores, dijo estas palabras: "Nos van a marcar el tercero y nosotros marcamos en el descuento"... Y así fue. Lo celebramos dando saltos en plena calle en la puerta de la peña.
Aprovechando los días de feria, mi amigo se ha tomado un descansito de su currelo y se ha ido pasar un par de días de relax. A lo lejos llegaba la prórroga de la final y un mensaje de su pareja y madre de su futuro hijo, a la que también le dije que ojalá viniera con un pan en forma de copa bajo el brazo: "Tranquilízate que Falcón esta noche ha soñado con Beto parando penaltis" Y el mensaje decía "PENALTIS" en plural. Acababa la prórroga y yo, sin saber que hacer ya (me levantaba, me sentaba, fumaba, bebía agua...) veo que todo se tiene que decidir en los penaltis.
Tengo en una mesa de camilla en mi dormitorio dos bufandas bajo el cristal que la cubre. Una es la primera que me compré, mi primera bufanda del Sevilla, la clásica, la de toda la vida... la otra tiene su historia que otro día os contaré, pero era la que regalaban con la entrada a la Semifinal de la segunda UEFA que el Sevilla ganó, tras eliminar al Osasuna por dos a cero en el Pizjuán. Allí estuve y me traje mi bufanda. Esa bufanda nos dio el pase a la final de Glasgow... que fue un Miércoles de Feria de Carmona, como esta noche, una final que se decidió en los penaltis, como esta noche... ¿Creéis en supersticiones? De repente yo sí. Miré esa bufanda y solo pensé una cosa: "Como en Glasgow"..
Así que levanté el cristal, arrastré la bufanda, me la eché al cuello, cogí sus extremos apretando con ambas manos y caí en que antes de empezar el partido, llevaba también puesta la camiseta de aquella final de Glasgow, de aquel Miércoles de Alumbrado de Carmona. Era una señal, Tenía que tener esa bufanda puesta, y tocarla, y besarla, mirar con miedo a mi televisor...
Ahora recuerdo que uno de los primeros que ya estaba hoy en Turín para recibir al equipo era precisamente... el héroe de Glasgow, Andrés Palop que paró tres penaltis en aquella tanda. ¿Aún no creéis en las supersticiones? Llegaron los penaltis. Y el Sevilla los marcó todos, ejecutándolos de forma magistral. Y apareció BETO. Un portero que muchos criticaron y que yo recuerdo decirle a mi compadre Falcón el día que tuvo que sustituir a un lesionado Palop que me encataba ese tipo de guardametas: Loco, con cara de "tranquilos que aquí estoy yo". Me acordé de las maldiciones que le eché el día del Celta en casa. Y ahí estuvo Beto. Sólo necesitó parar dos, para que ya me rindiera a su grandeza.
Llegó Gameiro. Cojo. Infiltrado por un esguince en su rodilla que no quería perderse la "fiesta" y dijo: yo juego, y llegaron los penaltis y cojo dijo: yo lanzo. Y lanzó. Y se hizo la alegría, y yo miré mi bufanda y me eché a llorar como un niño pequeño. Aún se me está cayendo alguna lagrimita al recordarlo ahora que lo escribo a las mil de la madrugada. Y solo podía repetir una cosa: "Como en Glasgow, como en Glasgow, la bufanda de Glasgow"... Y llega la tercera UEFA. Único equipo español que posee tres veces este trofeo.
Ahora todo está en calma. Pero todavía me parece estar viviendo un sueño. Aún no me creo que el equipo de mis amores sea TRI-CAMPEON DE LA UEFA. Unai Emery, el entrenador dijo que "el fútbol me debe una". Espero señor Unai que considere saldada la deuda, porque no es fácil lo que usted ha hecho con un equipo más cortito que aquel de Glasgow, con las críticas constantes del Sevillismo que a veces, por exigente se ciega, con una plantilla con CATORCE futbolistas nuevos de este año. Mis respetos, y mi enhorabuena.
La bufanda de Glasgow ha vuelto a la mesa... bajo el cristal... con su extremo cayendo sobre las enaguas... ya reposa con sueño feliz... y ahí se quedará... lista..... por si se da la puñetera casualidad de que vuelva mi Sevilla a jugar otra final en Miércoles de Feria. Si llega a ser así, la veré en casa, y cogeré esa bufanda entre mis manos, porque sí, porque desde esta noche y en ocasiones puntuales... yo SÍ CREO EN SUPERSTICIONES. Felicidades Sevillistas del Mundo Entero. TRI-CAMPEONES.
Quiero contaros una pequeña anécdota. Ahora que ya estoy calmado. Los nervios me habían comido durante todo el día. Yo había decidido ver la final en casa, porque las otras dos también las vi aquí, y eso me dio buena suerte... ya sabéis.. supersticiones. Empezó el partido y yo estaba que me subía por las paredes. Llegó el final, iríamos a la prórroga. Yo puse en mi twitter lo siguiente: "Miércoles de Feria de Carmona, como en Glasgow... confiemos". Hubo muchos retweets. Pero me quiero trasladar a la semifinal contra el Valencia. Cuando perdíamos dos a cero, mi amigo, mi compadre, mi casi-hermano, Falcón que ahora regenta la repostería de la peña de mis amores, dijo estas palabras: "Nos van a marcar el tercero y nosotros marcamos en el descuento"... Y así fue. Lo celebramos dando saltos en plena calle en la puerta de la peña.
Aprovechando los días de feria, mi amigo se ha tomado un descansito de su currelo y se ha ido pasar un par de días de relax. A lo lejos llegaba la prórroga de la final y un mensaje de su pareja y madre de su futuro hijo, a la que también le dije que ojalá viniera con un pan en forma de copa bajo el brazo: "Tranquilízate que Falcón esta noche ha soñado con Beto parando penaltis" Y el mensaje decía "PENALTIS" en plural. Acababa la prórroga y yo, sin saber que hacer ya (me levantaba, me sentaba, fumaba, bebía agua...) veo que todo se tiene que decidir en los penaltis.
Tengo en una mesa de camilla en mi dormitorio dos bufandas bajo el cristal que la cubre. Una es la primera que me compré, mi primera bufanda del Sevilla, la clásica, la de toda la vida... la otra tiene su historia que otro día os contaré, pero era la que regalaban con la entrada a la Semifinal de la segunda UEFA que el Sevilla ganó, tras eliminar al Osasuna por dos a cero en el Pizjuán. Allí estuve y me traje mi bufanda. Esa bufanda nos dio el pase a la final de Glasgow... que fue un Miércoles de Feria de Carmona, como esta noche, una final que se decidió en los penaltis, como esta noche... ¿Creéis en supersticiones? De repente yo sí. Miré esa bufanda y solo pensé una cosa: "Como en Glasgow"..
Así que levanté el cristal, arrastré la bufanda, me la eché al cuello, cogí sus extremos apretando con ambas manos y caí en que antes de empezar el partido, llevaba también puesta la camiseta de aquella final de Glasgow, de aquel Miércoles de Alumbrado de Carmona. Era una señal, Tenía que tener esa bufanda puesta, y tocarla, y besarla, mirar con miedo a mi televisor...
Ahora recuerdo que uno de los primeros que ya estaba hoy en Turín para recibir al equipo era precisamente... el héroe de Glasgow, Andrés Palop que paró tres penaltis en aquella tanda. ¿Aún no creéis en las supersticiones? Llegaron los penaltis. Y el Sevilla los marcó todos, ejecutándolos de forma magistral. Y apareció BETO. Un portero que muchos criticaron y que yo recuerdo decirle a mi compadre Falcón el día que tuvo que sustituir a un lesionado Palop que me encataba ese tipo de guardametas: Loco, con cara de "tranquilos que aquí estoy yo". Me acordé de las maldiciones que le eché el día del Celta en casa. Y ahí estuvo Beto. Sólo necesitó parar dos, para que ya me rindiera a su grandeza.
Llegó Gameiro. Cojo. Infiltrado por un esguince en su rodilla que no quería perderse la "fiesta" y dijo: yo juego, y llegaron los penaltis y cojo dijo: yo lanzo. Y lanzó. Y se hizo la alegría, y yo miré mi bufanda y me eché a llorar como un niño pequeño. Aún se me está cayendo alguna lagrimita al recordarlo ahora que lo escribo a las mil de la madrugada. Y solo podía repetir una cosa: "Como en Glasgow, como en Glasgow, la bufanda de Glasgow"... Y llega la tercera UEFA. Único equipo español que posee tres veces este trofeo.
Ahora todo está en calma. Pero todavía me parece estar viviendo un sueño. Aún no me creo que el equipo de mis amores sea TRI-CAMPEON DE LA UEFA. Unai Emery, el entrenador dijo que "el fútbol me debe una". Espero señor Unai que considere saldada la deuda, porque no es fácil lo que usted ha hecho con un equipo más cortito que aquel de Glasgow, con las críticas constantes del Sevillismo que a veces, por exigente se ciega, con una plantilla con CATORCE futbolistas nuevos de este año. Mis respetos, y mi enhorabuena.
La bufanda de Glasgow ha vuelto a la mesa... bajo el cristal... con su extremo cayendo sobre las enaguas... ya reposa con sueño feliz... y ahí se quedará... lista..... por si se da la puñetera casualidad de que vuelva mi Sevilla a jugar otra final en Miércoles de Feria. Si llega a ser así, la veré en casa, y cogeré esa bufanda entre mis manos, porque sí, porque desde esta noche y en ocasiones puntuales... yo SÍ CREO EN SUPERSTICIONES. Felicidades Sevillistas del Mundo Entero. TRI-CAMPEONES.
12 mayo 2014
"EL CASO DE LA FLAMENCA MOTERA"
Sí. Yo también he visto el vídeo. Aunque creo que no con el mismo interés de la mayoría de la gente. Esto de las nuevas tecnologías fue un invento que quien lo inició nunca creo que imaginara el daño real que pudieran llegar a hacer en la vida cotidiana de las personas. Es cierto que serviría como atenuante que el hecho de la cantidad (imagino que desmesurada) de alcohol de los protagonistas del video, el sitio y el acto puede que no fueran los más idóneos. Pero el hecho de que sólo por estar haciendo lo que hacían en plena calle ¿le da derecho a cualquiera a registrarlo en una grabación de vídeo? Un acto "efímero" de dos personas. Para ellos ese era el momento, el sitio y el lugar, y cuando pasara pretenderían, imagino, que solo quedara la imagen en sus propios recuerdos. No venia nadie, la calle estaba sola, era entonces o se perdería el momento. Pero hubo un puto móvil escondido como se esconden las hienas cobardes para sacar un momento "divertido" para todo internet.
Leía a mi amigo José Antonio Rodriguez, periodista sevillano y compañero en Tele Sevilla un twit en el que decía que primero pasamos el vídeo de la gitana y lo comentamos en internet y luego nos quejamos de la basura de los programas de cotilleos de TeleCinco. Chapó por José Antonio. Creo que ha dado en la clave. Esta sociedad tan mala consigo misma, tiende a pervertir todos los grandes avances de nuestra ciencia. Ha pasado con Internet lo mismo que pasó en su día con la televisión. Pongo por caso el hecho de que a mí me han llegado a decir que ven los programas de cotilleos "porque entretiene, porque distrae". Oiga no, para entretenerse, o distraerse, hay sudokus, libros, manualidades, cocina, paseos, museos, monumentos, y si me apuran, un sin fin de series y programas de televisión que rehúsan entrar en esa vomitiva linea editorial de fulanito se folla a menganita o lo ha dejado con setanita.
Ese tipo de "televisión" es la pescadilla que se muerde la cola. Algún idiota aburrido sin escrúpulos lo inventa. Algún directivo más imbécil lo aprueba. De repente alguien lo sintoniza y se queda viéndolo. Luego aparece que ese programa en el país es líder de audiencia en el (ya probado por José Antonio Abellán como FRAUDULENTO) estudio general de medios y audiencia. Y ahí viene el círculo vicioso. Se emite, porque la gente lo ve, y como la gente lo ve, se emite. Y si podemos darle una vuelta más de tuerca y hacerlo más rastrero, que fomente más el cotilleo y la incultura, mejor. ¿Quién tiene la culpa de que existan estos programas? ¿La audiencia que lo ve? ¿O el programador que lo emite? ¿El defensor del telespectador? ¿Qué fue antes el huevo o la gallina?.
Lo que esto provoca es que con el uso de internet tan a la mano como dentro de un simple teléfono móvil con grabador de vídeo y cámara fotográfica, nuestras vidas queden expuestas a los caprichos de cualquier indeseable. Lo de la pareja flamenca en la moto en feria de Sevilla no es más que una gotita más al vaso de este tipo de bajeza humana.
¿O ya nadie se acuerda del famoso vídeo del "Palanquilla", en el que un adolescente grababa a otro empujando la cabeza de una chica que hacía una felación a un tercero?
¿O ya nadie se acuerda de cómo un pueblo puede destrozar la imagen y la dignidad de una persona a la que se le cuelga un vídeo de un acto íntimo en la red?
¿O nadie recuerda que un niñato que no creo que tuviera el más mínimo interés por estudiar ni formarse como persona, grabó un ataque de ira de un profesor provocado precisamente por sus propios alumnos, aposta para ser grabado?
¿O ya nadie se acuerda de la famosa concejala?
Estamos llegando a un punto en que nos preocupamos más de estar al día de la vida de los demás que de las nuestras propias. Me da un tremendo asco oír hablar a gente de la vida de otras personas, amorosa, personal o profesional como si las suyas propias dependieran de ello, como si se sintieran más importantes por tener ciertos datos y comentarlos (la mayoría de las veces sin confirmar). Como si ese tipo de morbo les hiciera sentirse aceptados. No es más que una búsqueda de aceptación de personas que saben que si no aportan ese tipo de datos, tiene una personalidad, conversación en interés completamente nulos. Siento vergüenza ajena de ver como la gente se guía para opinar de otra gente por los comentarios de más gente sin conocer a la persona de quien se opina, ni sus circunstancias, ni sus sufrimientos. Luego somos todos muy vanidosos poniendo esas típicas fotos con frases geniales en Twitter o Facebook del tipo "al que opine de mi vida, le presto mis zapatos" o "vive y deja vivir"... pero luego nadie (o una gran mayoría no) se ve su joroba.
Ya lo he dicho varias veces en este blog. Yo cuando oigo en una reunión que alguien inicia un cotilleo, además con esa cara de morbo y esa sonrisa con un punto de malicia de "verás que fuerte lo que te voy a contar", procuro mirar para otro lado. Aunque se que nadie lo hace cuando pueda ser yo la fuente o el blanco de ese cotilleo. Pero es que me da verdadero asco que haya personas con una vida tan sumamente triste que su aliciente en una conversación, sea hablar de otras personas en lugar de comentar cómo se sienten, o qué han hecho hoy en el trabajo, o qué interesante es tal libro o tal película, o cómo le ha gustado la canción nueva de su artista favorito.
Luego así tenemos a mujeres que pasan más tiempo vigilando la calle en la puerta de su casa que lo que pasa de puertas para adentro de la misma. Luego así tenemos a personas mal miradas por gente que no las conoce porque han oído que son de tal o cual manera. Luego así tenemos a gente que para matar su aburrimiento, aprovecha la mínima que pase cerca de su entorno para tener el vídeo a mano, ve una pareja que estaba amándose (puede que no en el lugar o sitio adecuados) para grabarlo pensando "mañana lo peto con mis colegas en el whatsapp". Hace falta estar muy vacío por dentro, tanto de corazón como de cerebro.
Internet, y los programas de cotilleos están construyendo una generación de verduleras mucho peor que las propias "verduleras" de toda la vida, que haberlas las sigue habiendo en nuestro país, ciudad o pueblo, por desgracia. Pero la mayoría de ellas (o ELLOS) si se fijan cumplen el perfil de la falta de cultura, y generalmente si se ocupan en mirarles a los ojos, puede que vean en ellos lo insulso de sus tristes vidas, reflejadas en esa mirada de "escucha que te cuente que te va a caé muerta, Mari". Seguro que quien creó esas tecnologías, lo hizo con unos fines mucho más ilusionantes, bonitos e inocentes, y no para toda la mierda que nos estamos ocupando de volcar en esas tecnologías. Si yo fuera su creador, ya me habría pegado un tiro. Aunque igual, viviendo donde vivo y rodeado de cierta gente, puede que el día menos pensado cargue la pistola.
Ojalá quien ha grabado todos estos vídeos, cada uno de ellos, quien comenta o cotillea sobre algo o alguien, nunca pueda vivir momentos así de intensos, dignos si quiera de ser comentados como cotilleo. Es el castigo que merecen, seguir aburridos, tristes, sin nadie que les ofrezca nunca vivir algo especial. Y ojalá algún día, vuelva Xplora a la Televisión, y cierren Telecinco para siempre...
Leía a mi amigo José Antonio Rodriguez, periodista sevillano y compañero en Tele Sevilla un twit en el que decía que primero pasamos el vídeo de la gitana y lo comentamos en internet y luego nos quejamos de la basura de los programas de cotilleos de TeleCinco. Chapó por José Antonio. Creo que ha dado en la clave. Esta sociedad tan mala consigo misma, tiende a pervertir todos los grandes avances de nuestra ciencia. Ha pasado con Internet lo mismo que pasó en su día con la televisión. Pongo por caso el hecho de que a mí me han llegado a decir que ven los programas de cotilleos "porque entretiene, porque distrae". Oiga no, para entretenerse, o distraerse, hay sudokus, libros, manualidades, cocina, paseos, museos, monumentos, y si me apuran, un sin fin de series y programas de televisión que rehúsan entrar en esa vomitiva linea editorial de fulanito se folla a menganita o lo ha dejado con setanita.
Ese tipo de "televisión" es la pescadilla que se muerde la cola. Algún idiota aburrido sin escrúpulos lo inventa. Algún directivo más imbécil lo aprueba. De repente alguien lo sintoniza y se queda viéndolo. Luego aparece que ese programa en el país es líder de audiencia en el (ya probado por José Antonio Abellán como FRAUDULENTO) estudio general de medios y audiencia. Y ahí viene el círculo vicioso. Se emite, porque la gente lo ve, y como la gente lo ve, se emite. Y si podemos darle una vuelta más de tuerca y hacerlo más rastrero, que fomente más el cotilleo y la incultura, mejor. ¿Quién tiene la culpa de que existan estos programas? ¿La audiencia que lo ve? ¿O el programador que lo emite? ¿El defensor del telespectador? ¿Qué fue antes el huevo o la gallina?.
Lo que esto provoca es que con el uso de internet tan a la mano como dentro de un simple teléfono móvil con grabador de vídeo y cámara fotográfica, nuestras vidas queden expuestas a los caprichos de cualquier indeseable. Lo de la pareja flamenca en la moto en feria de Sevilla no es más que una gotita más al vaso de este tipo de bajeza humana.
¿O ya nadie se acuerda del famoso vídeo del "Palanquilla", en el que un adolescente grababa a otro empujando la cabeza de una chica que hacía una felación a un tercero?
¿O ya nadie se acuerda de cómo un pueblo puede destrozar la imagen y la dignidad de una persona a la que se le cuelga un vídeo de un acto íntimo en la red?
¿O nadie recuerda que un niñato que no creo que tuviera el más mínimo interés por estudiar ni formarse como persona, grabó un ataque de ira de un profesor provocado precisamente por sus propios alumnos, aposta para ser grabado?
¿O ya nadie se acuerda de la famosa concejala?
Estamos llegando a un punto en que nos preocupamos más de estar al día de la vida de los demás que de las nuestras propias. Me da un tremendo asco oír hablar a gente de la vida de otras personas, amorosa, personal o profesional como si las suyas propias dependieran de ello, como si se sintieran más importantes por tener ciertos datos y comentarlos (la mayoría de las veces sin confirmar). Como si ese tipo de morbo les hiciera sentirse aceptados. No es más que una búsqueda de aceptación de personas que saben que si no aportan ese tipo de datos, tiene una personalidad, conversación en interés completamente nulos. Siento vergüenza ajena de ver como la gente se guía para opinar de otra gente por los comentarios de más gente sin conocer a la persona de quien se opina, ni sus circunstancias, ni sus sufrimientos. Luego somos todos muy vanidosos poniendo esas típicas fotos con frases geniales en Twitter o Facebook del tipo "al que opine de mi vida, le presto mis zapatos" o "vive y deja vivir"... pero luego nadie (o una gran mayoría no) se ve su joroba.
Ya lo he dicho varias veces en este blog. Yo cuando oigo en una reunión que alguien inicia un cotilleo, además con esa cara de morbo y esa sonrisa con un punto de malicia de "verás que fuerte lo que te voy a contar", procuro mirar para otro lado. Aunque se que nadie lo hace cuando pueda ser yo la fuente o el blanco de ese cotilleo. Pero es que me da verdadero asco que haya personas con una vida tan sumamente triste que su aliciente en una conversación, sea hablar de otras personas en lugar de comentar cómo se sienten, o qué han hecho hoy en el trabajo, o qué interesante es tal libro o tal película, o cómo le ha gustado la canción nueva de su artista favorito.
Luego así tenemos a mujeres que pasan más tiempo vigilando la calle en la puerta de su casa que lo que pasa de puertas para adentro de la misma. Luego así tenemos a personas mal miradas por gente que no las conoce porque han oído que son de tal o cual manera. Luego así tenemos a gente que para matar su aburrimiento, aprovecha la mínima que pase cerca de su entorno para tener el vídeo a mano, ve una pareja que estaba amándose (puede que no en el lugar o sitio adecuados) para grabarlo pensando "mañana lo peto con mis colegas en el whatsapp". Hace falta estar muy vacío por dentro, tanto de corazón como de cerebro.
Internet, y los programas de cotilleos están construyendo una generación de verduleras mucho peor que las propias "verduleras" de toda la vida, que haberlas las sigue habiendo en nuestro país, ciudad o pueblo, por desgracia. Pero la mayoría de ellas (o ELLOS) si se fijan cumplen el perfil de la falta de cultura, y generalmente si se ocupan en mirarles a los ojos, puede que vean en ellos lo insulso de sus tristes vidas, reflejadas en esa mirada de "escucha que te cuente que te va a caé muerta, Mari". Seguro que quien creó esas tecnologías, lo hizo con unos fines mucho más ilusionantes, bonitos e inocentes, y no para toda la mierda que nos estamos ocupando de volcar en esas tecnologías. Si yo fuera su creador, ya me habría pegado un tiro. Aunque igual, viviendo donde vivo y rodeado de cierta gente, puede que el día menos pensado cargue la pistola.
Ojalá quien ha grabado todos estos vídeos, cada uno de ellos, quien comenta o cotillea sobre algo o alguien, nunca pueda vivir momentos así de intensos, dignos si quiera de ser comentados como cotilleo. Es el castigo que merecen, seguir aburridos, tristes, sin nadie que les ofrezca nunca vivir algo especial. Y ojalá algún día, vuelva Xplora a la Televisión, y cierren Telecinco para siempre...
08 mayo 2014
"CUESTIÓN DE GÉNEROS"
En la vida hay muchas cosas que son simplemente cuestión de géneros. Y sobre todo si miramos para Andalucía, concretamente para tierras Sevillanas, podremos apreciar mucho mejor la diferencia. Una de esas tardes que de repente se han venido a mi tierra en la que no existe un término medio de las temperaturas, comentando precisamente las condiciones climatológicas de nuestra tierra, se me vino la reflexión que hoy os expongo a la cabeza.
Obvio decir que últimamente (no sé si será por el cambio climático) estamos viviendo unas épocas en las que eso de las "Cuatro Estaciones" se está convirtiendo en quimera. Porque es que eso de que el frío y la lluvia arrecien hasta mediados o últimos de Abril cuando se supone que ya debería estar entre nosotros la tan querida Primavera, es de locos. Y que de un día para otro, así, sin avisar, tengamos que echar mano de la ropa de manga corta porque te asfixia el calor, y que dura hasta últimos de Octubre es para deducir que también hay que rezar un responso por el añorado y romanticón Otoño.
Pero lo dicho, estamos a Mayo. Y una cosa es que el calorcito incite al buen tiempo y otra que a las seis de la tarde no se pueda parar en la calle del bochorno que que hace. Y eso andaba comentando cuando un contertulio de mi peña me dijo: "hay que vé LA caló..." Y rápidamente acudió a mis dudas esa cuestión de géneros. ¿EL calor es masculino, o LA calor es femenina?
En Andalucía tenemos la habilidad para crear nuestro propio idioma, y una de sus claves es que podemos resaltar una cualidad, palabra o característica, aunque sea meteorológica, sólo cambiando su género. Con un articulito bien puesto, hacemos que "El Calor" sea algo medianamente agradable, sobre todo si le ponemos un diminutivo, "el calorcito", y que "LA CALÓ" sea algo realmente terrible. Vaya por delante que no tiene nada que ver que el género de la peor de las dos interpretaciones sea el femenino, faltaría más.
Pero me llama mucho la atención que siendo lo femenino algo de lo que lo masculino depende en muchas ocasiones, se haya puesto ese artículo a las altas temperaturas que nos agobian en este Verano improvisado e imprevisto. Mi teoría es que el artículo "LA" hace al calor mucho más fiero, más intenso, y más insoportable, pero que ese determinante femenino, se le puso para decirle a la temperatura que es agobiante pero con un toque de cariño.
Es como en cualquier zona costera, quién ha dicho que Poseidón, o Neptuno, no tiene un cutis y unas caderas de escándalo bien torneadas, y usa bikini... En el Sur le cambiamos el género a esos dioses greco-romanos cuando nos apetece. Y sin embargo aquí se produce el efecto contrario. Si alguien quisiera hablar del agua que cubre el mundo para significar fiereza, o peligrosidad, que tenerla la tiene de sobra, hablara de lo traicionero o peligroso que puede ser "EL mar", pero si habla usted con cualquier abuelo con gorra marinera, con un viejo lobo de mar que ya jubilado la contempla recordando sus atardeceres, jamás hablará del mar como una personificación masculina, sino como un amor eterno hacia "LA mar". Así que ahora cambiamos el género para decir lo bueno y no lo malo.
LA caló es el sentido justamente contrario. Yo como por mi sobrepeso, lo sufro más que el resto de mortales que andan en su línea, lo digo mucho y he aprendido a usar el término femenino. Y me oirán diciendo con mucha naturalidad: "hay que vé la caló que hase", como lo dijo mi contertulio. Si es símbolo de que llega el tiempo donde la feminidad resalta con cariño, aunque sea para emitir una queja, bienvenido sea el andaluz con todas las virtudes de sus expresiones añejas. Y que viva "LA CALÓ", siempre que haya aire acondicionado, piscina, playa, o montaña cerquita....
Obvio decir que últimamente (no sé si será por el cambio climático) estamos viviendo unas épocas en las que eso de las "Cuatro Estaciones" se está convirtiendo en quimera. Porque es que eso de que el frío y la lluvia arrecien hasta mediados o últimos de Abril cuando se supone que ya debería estar entre nosotros la tan querida Primavera, es de locos. Y que de un día para otro, así, sin avisar, tengamos que echar mano de la ropa de manga corta porque te asfixia el calor, y que dura hasta últimos de Octubre es para deducir que también hay que rezar un responso por el añorado y romanticón Otoño.
Pero lo dicho, estamos a Mayo. Y una cosa es que el calorcito incite al buen tiempo y otra que a las seis de la tarde no se pueda parar en la calle del bochorno que que hace. Y eso andaba comentando cuando un contertulio de mi peña me dijo: "hay que vé LA caló..." Y rápidamente acudió a mis dudas esa cuestión de géneros. ¿EL calor es masculino, o LA calor es femenina?
En Andalucía tenemos la habilidad para crear nuestro propio idioma, y una de sus claves es que podemos resaltar una cualidad, palabra o característica, aunque sea meteorológica, sólo cambiando su género. Con un articulito bien puesto, hacemos que "El Calor" sea algo medianamente agradable, sobre todo si le ponemos un diminutivo, "el calorcito", y que "LA CALÓ" sea algo realmente terrible. Vaya por delante que no tiene nada que ver que el género de la peor de las dos interpretaciones sea el femenino, faltaría más.
Pero me llama mucho la atención que siendo lo femenino algo de lo que lo masculino depende en muchas ocasiones, se haya puesto ese artículo a las altas temperaturas que nos agobian en este Verano improvisado e imprevisto. Mi teoría es que el artículo "LA" hace al calor mucho más fiero, más intenso, y más insoportable, pero que ese determinante femenino, se le puso para decirle a la temperatura que es agobiante pero con un toque de cariño.
Es como en cualquier zona costera, quién ha dicho que Poseidón, o Neptuno, no tiene un cutis y unas caderas de escándalo bien torneadas, y usa bikini... En el Sur le cambiamos el género a esos dioses greco-romanos cuando nos apetece. Y sin embargo aquí se produce el efecto contrario. Si alguien quisiera hablar del agua que cubre el mundo para significar fiereza, o peligrosidad, que tenerla la tiene de sobra, hablara de lo traicionero o peligroso que puede ser "EL mar", pero si habla usted con cualquier abuelo con gorra marinera, con un viejo lobo de mar que ya jubilado la contempla recordando sus atardeceres, jamás hablará del mar como una personificación masculina, sino como un amor eterno hacia "LA mar". Así que ahora cambiamos el género para decir lo bueno y no lo malo.
LA caló es el sentido justamente contrario. Yo como por mi sobrepeso, lo sufro más que el resto de mortales que andan en su línea, lo digo mucho y he aprendido a usar el término femenino. Y me oirán diciendo con mucha naturalidad: "hay que vé la caló que hase", como lo dijo mi contertulio. Si es símbolo de que llega el tiempo donde la feminidad resalta con cariño, aunque sea para emitir una queja, bienvenido sea el andaluz con todas las virtudes de sus expresiones añejas. Y que viva "LA CALÓ", siempre que haya aire acondicionado, piscina, playa, o montaña cerquita....
02 mayo 2014
QUERIDA AMIGA, VAMOS A VERTE...
Pues sí, otra vez de rojo. Sí, otra vez a una final. Sí, otra vez vamos a verte, querida amiga. Copa que nos cambiaste la vida a los que vivimos esta pasión de blanco y rojo. La Copa donde dije ayer que los sevillistas hemos ido guardando tantos sentimientos, tantos recuerdos. Sí, ahí. Dentro de ese "paragüero del Ikea" como lo llaman los que nunca han podido acariciarla más que en sus sueños de envidia. Ahí van llantos, risas, brincos, gritos, goles, faltas, viajes, kilómetros, familiares, uñas mordidas, borracheras, resacas, camisetas, colores, escudos, todo cabe en esa Copa que nos cambio la vida.
Hoy he ido a trabajar con poquitas horas de sueño. Anoche me costó trabajo dormirme. Debe ser algo físico y mental que cuando pasas una tarde de nervios, luego de mosqueo, luego de decepción, luego de más nervios, y a eso de las once de la noche explotas de alegría con un grito interminable que te deja casi sin aire, abrazándote a un amigo sevillista de más de veinte años de antigüedad, y corres por la calle, y te fumas diez mil cigarrillos; luego llegas a casa y claro... el bajón no es que te deje k.o., no, más bien te impide cerrar los ojos.
Yo no quiero entrar en polémicas sobre el partido de anoche. Sólo decir que si el Sevilla tuvo suerte, es lo que llaman la "suerte del campeón" y bien que nos regocijamos de ella, como la lamentamos cuando no la tuvimos. El Valencia se dedicó a ganar el partido con dos cosas, una que me gustó: su arrojo, sus cojones, su vamos a ganar, y su acierto goleador (el primero de rebote y el segundo dando en el palo y la espalda de Beto). Otra que no me gustó: su marrullería, sus pérdidas de tiempo, su marrulleria tirando balones al terreno de juego para parar el partido, las "lesiones" inventadas....
Ayer ví el partido con un simpático Bético de mi peña que quería que ganara el Sevilla. Sí, habéis leído bien, apoyaba al Sevilla y se lo dije, pero sobre mi equipo: "Rafaé, como el Sevilla se líe a perder tiempo pa aguantar el resultado, chungo. Que el equipo que pierde tiempo en fútbol lo acaba pagando". Pero fue al revés, el que perdió el tiempo fue el Valencia y lo acabó pagando, y de qué forma. Yo creo que M'Biá no remató sólo el balón. Llevaba la fuerza de todos los Sevillistas. Así entró que Diego Alves todavía la está buscando.
Luego recordé (y os juro que es cierto) lo que mi amigo Falcón dijo en el descanso ya perdiendo dos a cero: "va a marcar el tercero el Valencia y el Sevilla marca en el último minuto". Ve montando la consulta de adivino, compadre, que lo bordaste. Y ya está, todo felicidad, todo llanto de alegría, y todo se vuelve ahora un miércoles de alumbrado de Feria de Carmona... como aquella final en Glasgow.. ¿Será una señal? ¿Creéis en las señales? Yo a veces sí... sólo una palabra ahora en mi mente.. OJALÁ.
Felicidades Sevillistas.
Hoy he ido a trabajar con poquitas horas de sueño. Anoche me costó trabajo dormirme. Debe ser algo físico y mental que cuando pasas una tarde de nervios, luego de mosqueo, luego de decepción, luego de más nervios, y a eso de las once de la noche explotas de alegría con un grito interminable que te deja casi sin aire, abrazándote a un amigo sevillista de más de veinte años de antigüedad, y corres por la calle, y te fumas diez mil cigarrillos; luego llegas a casa y claro... el bajón no es que te deje k.o., no, más bien te impide cerrar los ojos.
Yo no quiero entrar en polémicas sobre el partido de anoche. Sólo decir que si el Sevilla tuvo suerte, es lo que llaman la "suerte del campeón" y bien que nos regocijamos de ella, como la lamentamos cuando no la tuvimos. El Valencia se dedicó a ganar el partido con dos cosas, una que me gustó: su arrojo, sus cojones, su vamos a ganar, y su acierto goleador (el primero de rebote y el segundo dando en el palo y la espalda de Beto). Otra que no me gustó: su marrullería, sus pérdidas de tiempo, su marrulleria tirando balones al terreno de juego para parar el partido, las "lesiones" inventadas....
Ayer ví el partido con un simpático Bético de mi peña que quería que ganara el Sevilla. Sí, habéis leído bien, apoyaba al Sevilla y se lo dije, pero sobre mi equipo: "Rafaé, como el Sevilla se líe a perder tiempo pa aguantar el resultado, chungo. Que el equipo que pierde tiempo en fútbol lo acaba pagando". Pero fue al revés, el que perdió el tiempo fue el Valencia y lo acabó pagando, y de qué forma. Yo creo que M'Biá no remató sólo el balón. Llevaba la fuerza de todos los Sevillistas. Así entró que Diego Alves todavía la está buscando.
Luego recordé (y os juro que es cierto) lo que mi amigo Falcón dijo en el descanso ya perdiendo dos a cero: "va a marcar el tercero el Valencia y el Sevilla marca en el último minuto". Ve montando la consulta de adivino, compadre, que lo bordaste. Y ya está, todo felicidad, todo llanto de alegría, y todo se vuelve ahora un miércoles de alumbrado de Feria de Carmona... como aquella final en Glasgow.. ¿Será una señal? ¿Creéis en las señales? Yo a veces sí... sólo una palabra ahora en mi mente.. OJALÁ.
Felicidades Sevillistas.
01 mayo 2014
EN DÍAS COMO HOY... (NO ES SÓLO FÚTBOL)
En días como hoy me gusta escribir de Rojo Pasión, porque hay una marea de ese color inundando tierras levantinas.
En días como hoy recuerdo un patio de la calle Montánchez, y a un barbero llamado Luis, trayéndole a su nieto que era yo, sin levantar dos palmos del suelo, una camiseta blanca con detalles en rojo y un escudo con las siglas S.F.C. con un balón en el centro.
En días como hoy, recuerdo a aquel jugador "con carita de mosquetero" que escribiera y cantara en un bendito pasodoble su chirigota mi buen Antonio Pedro Serrano "El Canijo", marcando "el gol que nos cambió la vida" que también dijera en su blog Jesús Alvarado.
En días como hoy, me acuerdo de mi amigo Falcón en mi casa, celebrando un gol de Súker en Grecia que coló por toda la escuadra casi llorando, en años en los que todavía la tele no definía bien la imagen cuando la conexión era Europea.
En días como hoy, recuerdo los abrazos de mi amigo Manuel en casa, con unas croquetas de mi madre como acompañantes, mientras festejábamos uno, dos, tres y cuatro goles en una final jugada en Ehindoven.
En días como hoy recuerdo la fuente de Los Leones de mi pueblo, con banderas rojas con un "Cien" impreso en blanco, cohetes, y gente bañándose, y las portadas de los diarios del día posterior.
En días como hoy, recuerdo un miércoles de alumbrado de mi feria, con mi sobrino en el quicio de la puerta mirándome sin poder sentarme, de pié ante el televisor, comido por los nervios, pensándome si ir a la feria o no, antes de que un Santo con oficio de guardameta parara uno, dos y tres penaltis al Espanyol.
Y recuerdo una noche de verano con mi cuñado y mis sobrinos, (tienen el pequeño defecto de ser madridistas) festejando uno, dos y tres goles al Barcelona en Mónaco, tirándonos a la piscina.
En días como hoy recuerdo una cabalgada del Gigante de Mali enchufando un balón imposible para un portero del Getafe que valía una Copa del Rey.
En días como hoy recuerdo un pintado de cara en toda regla en una casa madridista la de mi hermana (con tres madridistas calladitos, calladitos), en una Supercopa de España con uno, dos, tres, cuatro y cinco saltos de alegría.
En días como hoy recuerdo mi cumpleaños en el que presté una camiseta a una amiga que vio el dúo de goles que dos canteranos, zipy y zape, un rubio y un moreno, un gnomo y un duende, le endosaron al equipo que hoy es finalista de la Champions.
En días como hoy recuerdo un gol de media tijera de Rodri en el último minuto que también nos valía una Champions, con el mar de Cádiz rugiendo de fondo aquella noche.
Como véis, no es sólo fútbol. Son recuerdos, son todas y cada una de las personas que estuvieron a mi lado en aquel momento, celebrando conmigo los goles y las copas y los títulos de mi Sevilla F.C.
Por eso lo de esta noche no es un partido. Es otra final en la que el Sevilla está obligado como mínimo a empatar. Porque esto que yo he puesto aquí es una ínfima, irrisoria y pequeña muestra de lo que siente un sevillista que no tiene ni el carné. Imaginaros cuántos recuerdos, cuántos sentimientos tendrán presentes hoy las más de cinco mil camisetas rojas desplazadas a Valencia, y los cientos de miles que habrá pegados a una tele durante 90 minutos. Imaginaros lo que deseamos tener más recuerdos, más sentimientos, y veréis que no es sólo fútbol lo de esta noche.
Porque esa copa inició una relación con los corazones sevillistas en mayo del 2006. Y se quedó tan prendada de nuestra magia, que nos cogió cariño, y quiere que volvamos a por ella. La copa que nos cambió la vida está esperando, y hoy, miles de recuerdos, intentarán llevarle un mensaje a Turín, donde nos espera: Querida amiga, VAMOS A POR TI. Espéranos.
Ojalá mi próximo post, sea para contaros, que ya tenemos el billete para entregarle a esa copa, aunque sea a través de la caja tonta y la radio, todos los sentimientos que estos años, hemos guardado en sus entrañas.
En días como hoy recuerdo un patio de la calle Montánchez, y a un barbero llamado Luis, trayéndole a su nieto que era yo, sin levantar dos palmos del suelo, una camiseta blanca con detalles en rojo y un escudo con las siglas S.F.C. con un balón en el centro.
En días como hoy, recuerdo a aquel jugador "con carita de mosquetero" que escribiera y cantara en un bendito pasodoble su chirigota mi buen Antonio Pedro Serrano "El Canijo", marcando "el gol que nos cambió la vida" que también dijera en su blog Jesús Alvarado.
En días como hoy, me acuerdo de mi amigo Falcón en mi casa, celebrando un gol de Súker en Grecia que coló por toda la escuadra casi llorando, en años en los que todavía la tele no definía bien la imagen cuando la conexión era Europea.
En días como hoy, recuerdo los abrazos de mi amigo Manuel en casa, con unas croquetas de mi madre como acompañantes, mientras festejábamos uno, dos, tres y cuatro goles en una final jugada en Ehindoven.
En días como hoy recuerdo la fuente de Los Leones de mi pueblo, con banderas rojas con un "Cien" impreso en blanco, cohetes, y gente bañándose, y las portadas de los diarios del día posterior.
En días como hoy, recuerdo un miércoles de alumbrado de mi feria, con mi sobrino en el quicio de la puerta mirándome sin poder sentarme, de pié ante el televisor, comido por los nervios, pensándome si ir a la feria o no, antes de que un Santo con oficio de guardameta parara uno, dos y tres penaltis al Espanyol.
Y recuerdo una noche de verano con mi cuñado y mis sobrinos, (tienen el pequeño defecto de ser madridistas) festejando uno, dos y tres goles al Barcelona en Mónaco, tirándonos a la piscina.
En días como hoy recuerdo una cabalgada del Gigante de Mali enchufando un balón imposible para un portero del Getafe que valía una Copa del Rey.
En días como hoy recuerdo un pintado de cara en toda regla en una casa madridista la de mi hermana (con tres madridistas calladitos, calladitos), en una Supercopa de España con uno, dos, tres, cuatro y cinco saltos de alegría.
En días como hoy recuerdo mi cumpleaños en el que presté una camiseta a una amiga que vio el dúo de goles que dos canteranos, zipy y zape, un rubio y un moreno, un gnomo y un duende, le endosaron al equipo que hoy es finalista de la Champions.
En días como hoy recuerdo un gol de media tijera de Rodri en el último minuto que también nos valía una Champions, con el mar de Cádiz rugiendo de fondo aquella noche.
Como véis, no es sólo fútbol. Son recuerdos, son todas y cada una de las personas que estuvieron a mi lado en aquel momento, celebrando conmigo los goles y las copas y los títulos de mi Sevilla F.C.
Por eso lo de esta noche no es un partido. Es otra final en la que el Sevilla está obligado como mínimo a empatar. Porque esto que yo he puesto aquí es una ínfima, irrisoria y pequeña muestra de lo que siente un sevillista que no tiene ni el carné. Imaginaros cuántos recuerdos, cuántos sentimientos tendrán presentes hoy las más de cinco mil camisetas rojas desplazadas a Valencia, y los cientos de miles que habrá pegados a una tele durante 90 minutos. Imaginaros lo que deseamos tener más recuerdos, más sentimientos, y veréis que no es sólo fútbol lo de esta noche.
Porque esa copa inició una relación con los corazones sevillistas en mayo del 2006. Y se quedó tan prendada de nuestra magia, que nos cogió cariño, y quiere que volvamos a por ella. La copa que nos cambió la vida está esperando, y hoy, miles de recuerdos, intentarán llevarle un mensaje a Turín, donde nos espera: Querida amiga, VAMOS A POR TI. Espéranos.
Ojalá mi próximo post, sea para contaros, que ya tenemos el billete para entregarle a esa copa, aunque sea a través de la caja tonta y la radio, todos los sentimientos que estos años, hemos guardado en sus entrañas.
29 abril 2014
CARTA A CERVANTES
Estimado Príncipe de los Ingenios Españoles:
Hace poco por las noticias me he enterado de que hay unos investigadores buscando sus restos en el Convento de las Trinitarias de Madrid. Debo decirle que la noticia me causó una impresión agradable por lo que ha significado usted para la cultura de este país, en el que llevamos mucho tiempo con el Norte más que perdido. Pero cuál sería mi sorpresa al oír a la presentadora del informativo mencionar que esa búsqueda del lugar donde usted duerme el sueño eterno, nos va a costar a sus paisanos la friolera de CIEN MIL EUROS.
Mire, Don Miguel, yo qué quiere que le diga, yo ya no tengo ningún interés en saber dónde reposa usted. Yo ahora el único interés que tengo, y que no especifican las noticias es de dónde salen esos cien mil del ala. Porque se menciona al Ayuntamiento de Madrid y se menciona a la Real Academia Española, pero no se dice claramente quien pone los billetes en esta empresa de buscar su esqueleto, o lo que quede de él. Y cuando se da esta circunstancia para cualquier proyecto de esta magnitud, generalmente el dinero suele acabar saliendo del bolsillo de sus compatriotas.
Van a gastarse cien mil euros, con todos mis respetos, por saber un sitio concreto y buscar su cadáver, cuando se sabe ya el recinto en el que reposa que para mí es más que suficiente, dado que esos cien mil euros le darían de comer muchas familias madrileñas que lo están pasando mal. Si su Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha saliera de las páginas del libro, estoy seguro que arremetería con el que ideó el proyecto y sobre el que aprobó el presupuesto para este entuerto.
Señor Cervantes, espero, desde el más allá, que ya que es usted el Príncipe de los Ingenios, ilumine con un poquito de él a nuestros dirigentes, para que antes de volver a pensar este tipo de idioteces y gastarse ese dineral por ellas, les venga un poquito de sentido común y decidan que es mejor emplear tal cantidad de dinero en menesteres mucho, muchísimo más urgentes que el de buscar unos huesos, sean de quien sean, por mucho morbo que suponga el subidón que pueda provocar el encontrarle a usted.
Sin más, y deseándole un feliz y tranquilo descanso eterno, reciba en el más allá mi admiración por su obra, por sus gestas, y por su inmortalidad, desde una ciudad que conoce mal, por haber pasado aquí unos días encarcelado en su época como recaudador de impuestos.
Hace poco por las noticias me he enterado de que hay unos investigadores buscando sus restos en el Convento de las Trinitarias de Madrid. Debo decirle que la noticia me causó una impresión agradable por lo que ha significado usted para la cultura de este país, en el que llevamos mucho tiempo con el Norte más que perdido. Pero cuál sería mi sorpresa al oír a la presentadora del informativo mencionar que esa búsqueda del lugar donde usted duerme el sueño eterno, nos va a costar a sus paisanos la friolera de CIEN MIL EUROS. Mire, Don Miguel, yo qué quiere que le diga, yo ya no tengo ningún interés en saber dónde reposa usted. Yo ahora el único interés que tengo, y que no especifican las noticias es de dónde salen esos cien mil del ala. Porque se menciona al Ayuntamiento de Madrid y se menciona a la Real Academia Española, pero no se dice claramente quien pone los billetes en esta empresa de buscar su esqueleto, o lo que quede de él. Y cuando se da esta circunstancia para cualquier proyecto de esta magnitud, generalmente el dinero suele acabar saliendo del bolsillo de sus compatriotas.
Van a gastarse cien mil euros, con todos mis respetos, por saber un sitio concreto y buscar su cadáver, cuando se sabe ya el recinto en el que reposa que para mí es más que suficiente, dado que esos cien mil euros le darían de comer muchas familias madrileñas que lo están pasando mal. Si su Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha saliera de las páginas del libro, estoy seguro que arremetería con el que ideó el proyecto y sobre el que aprobó el presupuesto para este entuerto.
Señor Cervantes, espero, desde el más allá, que ya que es usted el Príncipe de los Ingenios, ilumine con un poquito de él a nuestros dirigentes, para que antes de volver a pensar este tipo de idioteces y gastarse ese dineral por ellas, les venga un poquito de sentido común y decidan que es mejor emplear tal cantidad de dinero en menesteres mucho, muchísimo más urgentes que el de buscar unos huesos, sean de quien sean, por mucho morbo que suponga el subidón que pueda provocar el encontrarle a usted.
Sin más, y deseándole un feliz y tranquilo descanso eterno, reciba en el más allá mi admiración por su obra, por sus gestas, y por su inmortalidad, desde una ciudad que conoce mal, por haber pasado aquí unos días encarcelado en su época como recaudador de impuestos.
26 abril 2014
ÉXODOS FERIANTES Y UN TRAJE DE SOLEDAD.
Se fue la Semana Santa. Ha empezado la "Temporada de Ferias". Sí. He dicho bien: "Temporada de FERIAS". Porque últimamente como este país ya no está en crisis y hay dinero para cualquier cosa que se nos ocurra, a mis paisanos carmonenses (a una gran parte, que no todos) les ha dado por usar los fines de semana de esta época, para visitar las Ferias que han comenzado por toda la geografía de la Provincia de Sevilla.
Cual éxodo del pueblo de Israel, que en este caso es el de Carmona, guiados por un Moisés que en este caso son las portadas de las ferias de los pueblos aledaños, se produce el "efecto mundo al revés" con el avance de los tiempos. Y la gente se marcha a vivir las ferias cercanas, hasta incluso la de la Capital (conocida por todos por su cerramiento de casetas si no es usted socio de la misma, familiar o conocido de alguno de los anteriores miembros de las mismas). Y mientras se dejan el poco dinero que pueden gastarse dándole "riqueza relativa" a pueblos limítrofes, hay un montón de familias en Carmona, con establecimientos de comida, tapas, copas, cafeterías, etc, que ven cómo sus paisanos prefieren dejarle a su ciudad el traje de soledad en el armario, para que se lo ponga estos fines de Semana.
El tasquero espera en la puerta que entre algún cliente, el de la cafetería-heladería piensa cómo va a pagar la factura de la luz de los tanques frigoríficos que endulzan nuestro calor, el del restaurante se fuma un cigarrillo de desesperación en el cuartillo interior con ventana a la calle reservado para tal fin. Mientras tanto parte de la juventud y de la "no tan juventud" de Carmona baila, bebe y come en otros pueblos o en la capital se limitarán (si no hay "enchufe") a pasear por el recinto y comprar el botellón correspondiente para pasar la noche y vacilar luego en su pueblo que ha ido a la "Feria de Sevilla".
Al mismo tiempo Carmona se enfunda su traje de soledad nocturna. Yo cojo el coche. Y aprovecho para conducir sin prisas, y con la ventanilla abierta disfrutando del frescor del aire que no causa arrecio de frío, mientras miro la belleza de esta ciudad milenaria iluminada en sus luces anaranjadas y aprovecho para ir desnudando a Carmona de su traje de soledad. Y encuentro aparcamiento fácilmente en cualquier sitio. Y visito al tasquero para tomarme una tapa, o aprovecho para no tener que reservar en un restaurante, o me tomo un café en una terraza sin aglomeraciones ni música estridente. El tasquero me atiende con cortesía a la vez que con una mirada melancólica de agradecimiento. El del restaurante se convierte el mejor y más eficaz metre que pueda servirme. El de la cafetería aprovecha mientras me sirve un licor para comentar conmigo la última jornada futbolística, y el heladero me ha regalado una galleta para que la disfrute con mi helado.
El éxodo feriante está disfrutando de las demás ferias. Porque no tiene bastante con cumplir con las costumbres (para algunos tan despreciadas por ser antiguas) y reservarse para la feria de Carmona. No. Tienen que ir a todas, porque socialmente, da mucho prestigio eso de decir "he estado en la feria tal", con la excusa de que Carmona "está muerta". A lo que yo pienso: "Entre todos la mataron y ella solita se murió". Y eso por hablar de los que tienen (y sigo sin entender el por qué) que vivir todas las Ferias dejándole a Carmona su traje de Soledad, pero aún así viven la de Carmona. Porque hay otra parte de ese éxodo feriante que con premeditación y alevosía, viven todas las ferias... excepto la de Carmona, que es cuando piden el "todo incluído" y tan feriantes como son, prefieren irse a la playa.
Yo será que no soy muy Feriante. O será que me agobian las aglomeraciones y masificaciones de gente. Pero le saco el lado positivo a todo esto. Cuando estos fines de semana Carmona "está muerta" es cuando prefiero disfrutarla, porque para mí no está muerta, sólo está dormida, y es un sueño tan dulce que merece la pena disfrutarlo. Y prefiero una feria con la gente que realmente quiere vivirla porque hay más sillas libres en ciertas casetas, y porque nos hemos librado del "chunda-chunda" que nos había invadido cual discoteca fuera de sitio y momento en nuestra feria. Y porque con todos mis respetos para los demás pueblos, yo soy del que soy, y la feria que me corresponde desde pequeñito es la que es. Y no me interesan lo más mínimo las de los pueblos limítrofes si no fuera para trabajar.
Porque para vivir la feria, para eso tenemos una de las más antiguas de Andalucía. Aunque últimamente muchos prefieran vivirlas todas, y dejar el dinero fuera donde ya lo hacen los del pueblo que corresponda, mientras nuestros comerciantes locales miran el vuelo de una mosca hasta que algunos patriotas como yo, acudimos a rescatarles de su melancolía por abandono, mientras decidimos ir desnudando a Carmona de su traje de soledad.
Cual éxodo del pueblo de Israel, que en este caso es el de Carmona, guiados por un Moisés que en este caso son las portadas de las ferias de los pueblos aledaños, se produce el "efecto mundo al revés" con el avance de los tiempos. Y la gente se marcha a vivir las ferias cercanas, hasta incluso la de la Capital (conocida por todos por su cerramiento de casetas si no es usted socio de la misma, familiar o conocido de alguno de los anteriores miembros de las mismas). Y mientras se dejan el poco dinero que pueden gastarse dándole "riqueza relativa" a pueblos limítrofes, hay un montón de familias en Carmona, con establecimientos de comida, tapas, copas, cafeterías, etc, que ven cómo sus paisanos prefieren dejarle a su ciudad el traje de soledad en el armario, para que se lo ponga estos fines de Semana.
El tasquero espera en la puerta que entre algún cliente, el de la cafetería-heladería piensa cómo va a pagar la factura de la luz de los tanques frigoríficos que endulzan nuestro calor, el del restaurante se fuma un cigarrillo de desesperación en el cuartillo interior con ventana a la calle reservado para tal fin. Mientras tanto parte de la juventud y de la "no tan juventud" de Carmona baila, bebe y come en otros pueblos o en la capital se limitarán (si no hay "enchufe") a pasear por el recinto y comprar el botellón correspondiente para pasar la noche y vacilar luego en su pueblo que ha ido a la "Feria de Sevilla".
Al mismo tiempo Carmona se enfunda su traje de soledad nocturna. Yo cojo el coche. Y aprovecho para conducir sin prisas, y con la ventanilla abierta disfrutando del frescor del aire que no causa arrecio de frío, mientras miro la belleza de esta ciudad milenaria iluminada en sus luces anaranjadas y aprovecho para ir desnudando a Carmona de su traje de soledad. Y encuentro aparcamiento fácilmente en cualquier sitio. Y visito al tasquero para tomarme una tapa, o aprovecho para no tener que reservar en un restaurante, o me tomo un café en una terraza sin aglomeraciones ni música estridente. El tasquero me atiende con cortesía a la vez que con una mirada melancólica de agradecimiento. El del restaurante se convierte el mejor y más eficaz metre que pueda servirme. El de la cafetería aprovecha mientras me sirve un licor para comentar conmigo la última jornada futbolística, y el heladero me ha regalado una galleta para que la disfrute con mi helado.
El éxodo feriante está disfrutando de las demás ferias. Porque no tiene bastante con cumplir con las costumbres (para algunos tan despreciadas por ser antiguas) y reservarse para la feria de Carmona. No. Tienen que ir a todas, porque socialmente, da mucho prestigio eso de decir "he estado en la feria tal", con la excusa de que Carmona "está muerta". A lo que yo pienso: "Entre todos la mataron y ella solita se murió". Y eso por hablar de los que tienen (y sigo sin entender el por qué) que vivir todas las Ferias dejándole a Carmona su traje de Soledad, pero aún así viven la de Carmona. Porque hay otra parte de ese éxodo feriante que con premeditación y alevosía, viven todas las ferias... excepto la de Carmona, que es cuando piden el "todo incluído" y tan feriantes como son, prefieren irse a la playa.
Yo será que no soy muy Feriante. O será que me agobian las aglomeraciones y masificaciones de gente. Pero le saco el lado positivo a todo esto. Cuando estos fines de semana Carmona "está muerta" es cuando prefiero disfrutarla, porque para mí no está muerta, sólo está dormida, y es un sueño tan dulce que merece la pena disfrutarlo. Y prefiero una feria con la gente que realmente quiere vivirla porque hay más sillas libres en ciertas casetas, y porque nos hemos librado del "chunda-chunda" que nos había invadido cual discoteca fuera de sitio y momento en nuestra feria. Y porque con todos mis respetos para los demás pueblos, yo soy del que soy, y la feria que me corresponde desde pequeñito es la que es. Y no me interesan lo más mínimo las de los pueblos limítrofes si no fuera para trabajar.
Porque para vivir la feria, para eso tenemos una de las más antiguas de Andalucía. Aunque últimamente muchos prefieran vivirlas todas, y dejar el dinero fuera donde ya lo hacen los del pueblo que corresponda, mientras nuestros comerciantes locales miran el vuelo de una mosca hasta que algunos patriotas como yo, acudimos a rescatarles de su melancolía por abandono, mientras decidimos ir desnudando a Carmona de su traje de soledad.
23 abril 2014
LIBROS Y LO QUE NO SON LIBROS
Yo he leído pocos libros. Tengo que decir que los que he leído ha sido porque me han encandilado, y los que no fue en parte porque cometí el error de juzgarlos por su portada (o su título, o su autor, o su temática) y en parte porque con algunos lo intenté y no pude seguir leyendo.
Yo he empezado varios libros. Tengo que decir que no he acabado ninguno, unos porque me falta el remate, otros porque me falta inspiración y otros porque me metí en crear una trama fantasiosa tan complicada que ni yo mismo sé cómo resolverla.
Pero hoy es el día del Libro y nadie se acordará de unos objetos parecidos con los que yo, a la par que los libros, empecé a leer y lo tomé como uno de mis vicios confesables. Hablo de los TEBEOS. Ojo, mucho ojo. No confundir con el "CÓMIC". Hablo de la versión clásica y más españolizada de los mismos. Aunque en su día tuve en mis manos varios "Spiderman" y otros productos "Marvel", yo hablo de esa saga de dibujantes que a la par que enseñar lecciones, nos provocaban una de las carcajadas internas más sonoras que pudiéramos sentir. En mi caso hasta alguna externa en el lugar más adecuado para que la gente te mirara como un bicho raro.
En mi caso hablo de unos libros que no son libros, que no son cómics, y que no son esos dibujos deformados (sin intención humorística) e importados de una cultura que tiene que ver con nosotros lo mismo que una flor con el cemento. Lo del "manga" es un tema que respetaré siempre a quien le encuentre atractivo pero que no entenderé jamás como se ha hecho un sitio en nuestra cultura, y hemos apartado a un lado a nuestros dibujantes más ingeniosos.
Por decir autores puedo acordarme hoy de Ibáñez y Escobar. Por decir personajes que me hicieron lo que soy en mi infancia puedo acordarme en un primer lugar y destacados del resto de los geniales "Mortadelo y Filemón". Puedo enumerar a "Pepe Gotera y Otilio", al "Botones Sacarino", a "Rue del Percebe, 13", a "Rompetechos", a "Zipi y Zape", a "Carpanta", a "Doña Hurraca", al "Reporter Tribulete", a "Pepe el gafe" a "SuperLópez", a las "Hermanas Gilda" y tantos y tantos otros.
Hoy soy coleccionista de toda la historia de "Mortadelo y Filemón", y tengo títulos en mi estantería de la talla de "Luces de Bohemia", de "Cinco horas con Mario", del "Quijote de la Mancha", de "El Viejo y el Mar", de las "Rimas y Leyendas", de "Ninet y un señor de Murcia", de las obras de los "Álvarez Quintero", y muchos otros, pero yo aprendí a leer con los TEBEOS. Y para mí, en este día del Libro , son tan importantes como los del otro formato que contiene solo letras y nada de caricaturas. Y me congratula que en cada feria del libro, haya libros de todas y cada una de las clases, gustos, y estilos, y por supuesto, haya un sitio para estos mágicos amigos de mi niñez que a día de hoy, todavía no me han abandonado.
Si aún, a su edad, no han empezado a leer, (cosa que me hará compadecerles), y quisieran empezar, yo les recomiendo a mis amigos de la "T.I.A." creados por Ibáñez. Se reirán, empezarán a leer y puede hasta que me entiendan: Un libro puede tener muchas formas, y muchos contenidos, desde un cómic, una edición especial, un amasijo de hojas amarillentas por el paso del tiempo, o un libreto de Carnaval. Yo esta noche, si me lo permiten, celebraré el día del Libro con un amigo. Un TEBEO que me traerá la visita de otros dos amigos: Mortadelo y Filemón, y dos amigos que traerán consigo al resto de los suyos, y un montón de aventuras que seguro, como mínimo, me arrancarán una sonrisa. No conozco mejor forma de irme a dormir.
FELIZ DÍA DEL LIBRO.
Yo he empezado varios libros. Tengo que decir que no he acabado ninguno, unos porque me falta el remate, otros porque me falta inspiración y otros porque me metí en crear una trama fantasiosa tan complicada que ni yo mismo sé cómo resolverla.
Pero hoy es el día del Libro y nadie se acordará de unos objetos parecidos con los que yo, a la par que los libros, empecé a leer y lo tomé como uno de mis vicios confesables. Hablo de los TEBEOS. Ojo, mucho ojo. No confundir con el "CÓMIC". Hablo de la versión clásica y más españolizada de los mismos. Aunque en su día tuve en mis manos varios "Spiderman" y otros productos "Marvel", yo hablo de esa saga de dibujantes que a la par que enseñar lecciones, nos provocaban una de las carcajadas internas más sonoras que pudiéramos sentir. En mi caso hasta alguna externa en el lugar más adecuado para que la gente te mirara como un bicho raro.
En mi caso hablo de unos libros que no son libros, que no son cómics, y que no son esos dibujos deformados (sin intención humorística) e importados de una cultura que tiene que ver con nosotros lo mismo que una flor con el cemento. Lo del "manga" es un tema que respetaré siempre a quien le encuentre atractivo pero que no entenderé jamás como se ha hecho un sitio en nuestra cultura, y hemos apartado a un lado a nuestros dibujantes más ingeniosos.
Por decir autores puedo acordarme hoy de Ibáñez y Escobar. Por decir personajes que me hicieron lo que soy en mi infancia puedo acordarme en un primer lugar y destacados del resto de los geniales "Mortadelo y Filemón". Puedo enumerar a "Pepe Gotera y Otilio", al "Botones Sacarino", a "Rue del Percebe, 13", a "Rompetechos", a "Zipi y Zape", a "Carpanta", a "Doña Hurraca", al "Reporter Tribulete", a "Pepe el gafe" a "SuperLópez", a las "Hermanas Gilda" y tantos y tantos otros.
Hoy soy coleccionista de toda la historia de "Mortadelo y Filemón", y tengo títulos en mi estantería de la talla de "Luces de Bohemia", de "Cinco horas con Mario", del "Quijote de la Mancha", de "El Viejo y el Mar", de las "Rimas y Leyendas", de "Ninet y un señor de Murcia", de las obras de los "Álvarez Quintero", y muchos otros, pero yo aprendí a leer con los TEBEOS. Y para mí, en este día del Libro , son tan importantes como los del otro formato que contiene solo letras y nada de caricaturas. Y me congratula que en cada feria del libro, haya libros de todas y cada una de las clases, gustos, y estilos, y por supuesto, haya un sitio para estos mágicos amigos de mi niñez que a día de hoy, todavía no me han abandonado.
Si aún, a su edad, no han empezado a leer, (cosa que me hará compadecerles), y quisieran empezar, yo les recomiendo a mis amigos de la "T.I.A." creados por Ibáñez. Se reirán, empezarán a leer y puede hasta que me entiendan: Un libro puede tener muchas formas, y muchos contenidos, desde un cómic, una edición especial, un amasijo de hojas amarillentas por el paso del tiempo, o un libreto de Carnaval. Yo esta noche, si me lo permiten, celebraré el día del Libro con un amigo. Un TEBEO que me traerá la visita de otros dos amigos: Mortadelo y Filemón, y dos amigos que traerán consigo al resto de los suyos, y un montón de aventuras que seguro, como mínimo, me arrancarán una sonrisa. No conozco mejor forma de irme a dormir.
FELIZ DÍA DEL LIBRO.
18 abril 2014
ESTA NOCHE SENTIRÁ...
Si usted no decidió anoche cambiar al Señor de la Columna y su Carmona natal, por irse a ver lo que pasaba 30 kilómetros más allá..., si usted se fue, pero ha decidido venir con fuerzas para volver a ver lo que pasa aquí... si usted simplemente ve por cualquier calle desde las nueve a las doce de la noche el pasar del Señor de Carmona y la Virgen de los Dolores... usted no verá una cofradía, usted sentirá.
Si usted sabe guardar el Silencio que manda la tradición de siglos, y sabe mandar a callar con respeto a quien no guarda esa tradición de siglos, usted sentirá El Silencio, el verdadero Silencio de la monumental Carmona. El verdadero Silencio de las almas que esta noche salen a hacer una verdadera Estación de Penitencia. El Verdadero Silencio que deja oír rachear de pies costaleros y el estruendo de los golpes de un llamador que manda andar o para. El Silencio de la campanita del Servidor que manda guardar Silencio como nuestros padres nos enseñaron de pequeños.
El Silencio que envuelve a la oscuridad de las calles por las que pasa El Silencio. El Silencio del crujir de las bambalinas de una Dolorosa con cara celestial de muñequita de porcelana. El crujir de su palio de cajón con siglos de antigüedad que no suena nunca como las bambalinas de terciopelo bordado ni los flecos de bellota. Hasta para eso le manda el Silencio. Oirá, verá, sentirá el Silencio tendiendo una alfombra al canto de las Hermanas de La Cruz. El Silencio de los niños pequeños que aún no saben que hay que guardar Silencio. El Silencio del aire trayendo el eco de unos tambores de una cofradía hermana que pasa a la misma hora por el casco antiguo y que quiere asomarse a sentir, como usted lo estará haciendo, el Silencio más verdadero.
Si lo busca a tiempo oirá el Silencio del pueblo ante el cante flamenco cofrade por excelencia en la voz de Paco Moya en forma de plegaria en un balcón de San Bartolomé. Sentirá al ver pasar al que ha sido, es y será "El Señor de Carmona", Alcalde Perpetuo de la Ciudad nombrado a sus cuatro siglos de edad, oyendo en la voz de Moya la ironía de "la justa sentencia que mandó hacer Poncio Pilato". Hoy es un día para sentir, y si lo busca, si lo pretende, si no prefiere usted estar o haber estado a 30 kilómetros, lo sentirá. Créame que si se lo propone, e incluso a veces sin proponérselo, lo sentirá. Sentirá usted al Silencio de Carmona, a la Primitiva Hermandad de los Nazarenos de Carmona.
Yo lo sentiré, desde dentro, pidiendo hoy por mucha gente por la que tengo que pedir. Arrepintiéndome de los muchos, muchísimos fallos y pecados que cometo día a día, porque no soy perfecto y porque necesito estar cerca de Él para que me perdone. Esta noche yo lo voy a sentir más en Silencio que nunca, y usted, propóngaselo, hágame caso, no salga a ver El Silencio, salga a SENTIR EL SILENCIO DE CARMONA, y cuando vea pasar al Nazareno y a Su Madre de dolores, le aseguro que usted... SENTIRÁ. Y cuando lo haga no intente explicárselo, porque es algo que no tiene explicación, sólo se siente y punto, y nada más, y no hay palabras que lo describan porque cada uno siente de manera diferente, pero siente. Y esta noche, si usted sale, esta noche... SENTIRA.
Ya viene El Silencio....
Si usted sabe guardar el Silencio que manda la tradición de siglos, y sabe mandar a callar con respeto a quien no guarda esa tradición de siglos, usted sentirá El Silencio, el verdadero Silencio de la monumental Carmona. El verdadero Silencio de las almas que esta noche salen a hacer una verdadera Estación de Penitencia. El Verdadero Silencio que deja oír rachear de pies costaleros y el estruendo de los golpes de un llamador que manda andar o para. El Silencio de la campanita del Servidor que manda guardar Silencio como nuestros padres nos enseñaron de pequeños.
El Silencio que envuelve a la oscuridad de las calles por las que pasa El Silencio. El Silencio del crujir de las bambalinas de una Dolorosa con cara celestial de muñequita de porcelana. El crujir de su palio de cajón con siglos de antigüedad que no suena nunca como las bambalinas de terciopelo bordado ni los flecos de bellota. Hasta para eso le manda el Silencio. Oirá, verá, sentirá el Silencio tendiendo una alfombra al canto de las Hermanas de La Cruz. El Silencio de los niños pequeños que aún no saben que hay que guardar Silencio. El Silencio del aire trayendo el eco de unos tambores de una cofradía hermana que pasa a la misma hora por el casco antiguo y que quiere asomarse a sentir, como usted lo estará haciendo, el Silencio más verdadero.
Si lo busca a tiempo oirá el Silencio del pueblo ante el cante flamenco cofrade por excelencia en la voz de Paco Moya en forma de plegaria en un balcón de San Bartolomé. Sentirá al ver pasar al que ha sido, es y será "El Señor de Carmona", Alcalde Perpetuo de la Ciudad nombrado a sus cuatro siglos de edad, oyendo en la voz de Moya la ironía de "la justa sentencia que mandó hacer Poncio Pilato". Hoy es un día para sentir, y si lo busca, si lo pretende, si no prefiere usted estar o haber estado a 30 kilómetros, lo sentirá. Créame que si se lo propone, e incluso a veces sin proponérselo, lo sentirá. Sentirá usted al Silencio de Carmona, a la Primitiva Hermandad de los Nazarenos de Carmona.
Yo lo sentiré, desde dentro, pidiendo hoy por mucha gente por la que tengo que pedir. Arrepintiéndome de los muchos, muchísimos fallos y pecados que cometo día a día, porque no soy perfecto y porque necesito estar cerca de Él para que me perdone. Esta noche yo lo voy a sentir más en Silencio que nunca, y usted, propóngaselo, hágame caso, no salga a ver El Silencio, salga a SENTIR EL SILENCIO DE CARMONA, y cuando vea pasar al Nazareno y a Su Madre de dolores, le aseguro que usted... SENTIRÁ. Y cuando lo haga no intente explicárselo, porque es algo que no tiene explicación, sólo se siente y punto, y nada más, y no hay palabras que lo describan porque cada uno siente de manera diferente, pero siente. Y esta noche, si usted sale, esta noche... SENTIRA.
Ya viene El Silencio....
17 abril 2014
TENGO QUE CONTARLO...
Tengo que desahogarme, o liberar toda la emoción que llevo dentro. Este va a ser un post largo así que os pido Paciencia. Hoy más que nunca que la Reina de Santiago la lleva en Su bendito nombre, os pido Paciencia para leerme, si queréis. Vamos a ello:
Hace dos años que la Hermandad de la Columna, mi Hermandad de la Columna me pidió que hiciera la tradicional "Meditación" al Cristo que se le hace a forma de oración antes de subir a Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna a su paso. En aquella meditación usé la parábola del hijo pródigo para contarle a Él que hubo un tiempo en que por circunstancias de la vida me alejé de la vida más cercana de la Hermandad. Pero siempre la llevé en mi corazón, en mis pensamientos. Volví tras poquitos años de ausencia a ser hermano de número y cuota, como lo he sido desde pequeñito.
Hoy como cada Jueves Santo me acerqué por la mañana a la Iglesia a desear a los muchos hermanos, conocidos, amigos, casi familia que tengo en la Hermandad, una buena Estación de Penitencia. Yo por mi trabajo en Televisión Carmona solo puedo permitirme verla tranquilo cuando sale de Santa María. Pero desde hace varios años y gracias (gracias, gracias, gracias eternas) a Macedo y la Hermandad, puedo disfrutar de frente, y andando yo de espaldas a mi Cristo bajo el que mi hermano Luis estuvo diez años, hasta volver a Santiago.
Aquella cuadrilla a la que yo le ponía en un radiocassette la música en los ensayos cuando no levantaba cuatro palmos del suelo, que acompañaba en sus "enreos" posteriores a los ensayos, que perfumé con el incensario y alumbré con el cirial tantos años, es con la que disfruto cada Jueves Santo por la mañana de tertulia, cervezas, vivencias, emociones...
Aquella cuadrilla son unos hermanos más para mí, gracias a mi hermano Luis. Y también a mi hermana Lola, gracias a la cual pisé con pocos añitos la Iglesia de Santiago por primera vez. Aquella cuadrilla de los Zayas, Pin-pin, Vicente, Joaquín, Laureano, Clavellino, Medina, Bravo, y así los 35 que sacaban a mi Cristo "de ladrillo a ladrillo", "de mármol a mármol", o sea, sin ningún relevo en todo el camino procesional. Hoy muchos ya no están debajo del paso, como mi hermano, pero están en mi corazón como aquellos años estuvieron.
Hoy como cada Jueves Santo he ido a la Iglesia. El día de la meditación de este año, cuando al acabar la subida me disponía a tomar unas copas con mis costaleros, se quitaron todos de enmedio. Sólo recibí un mensaje de Pepe Zayas: "El Jueves Santo a las doce menos cuarto en la iglesia, ven guapito y no me preguntes ná". Aquello me olió a que, como viene siendo costumbre en la Hermandad, se le entrega un cuadro a los costaleros que cumplen 20 años bajo el paso, y que Pepe habría pensado en mi para presentar el acto.
En fin que he llegado a la Hermandad, y de repente... Lucía, Luci, mi Luci, entrega ese reconocimiento a Antonio Bravo, y luego me llama al altar... No puedo contaros lo que sentí en ese momento. No sabía qué querían de mí, no sabía de qué iba la historia, hasta que miré a Pepe y me dijo: "te ha tocao..."
He recibido un cuadro precioso con la imagen de mi Cristo de la Columna, con un montaje de fotos como fondo muy especiales donde está incluso el llamador del paso, una maravilla que hace un pedazo de fotógrafo que es mi gran Vicente de la Osa. En la dedicatoria, un agradecimiento por el cariño mostrado a la cuadrilla. Pero ¿cariño de qué?¿De quién? Si ellos me han dado a mí mucho más del que yo podría devolverles y pagarles en toda mi vida. Por el amor de Dios, si yo no he hecho ningún mérito para eso.
Lucia, me indicó que leyera el cuadro por delante y por detrás. Lo leí por delante y leí mi dedicatoria, pero ... me derrumbé al leer la de detrás.. por que dice: "Una pequeña arte de peste homenaje también irá a tierras lejanas: Químico". Ahí fue cuando pensé en mi hermano Luis que cada Jueves Santo, en tierras lejanas, mide cada hora y calcula por dónde irá llevando su cuadrilla al Señor de la Columna. Ahí fue cuando no he podido articular palabra con toda la iglesia aplaudiéndome, aplaudiendo a mi hermano, mejor dicho porque yo creo que el homenaje él lo merece más que yo.
Luego supe que Pepe ha tenido muchos cómplices que lo sabían y que han guardado el secreto de forma que en la vida podría imaginarme yo lo que iba a pasar. Mi amor, mi amigo del alma, otros hermanos de la columna.... todos lo sabían y han participado en la "jugarreta" más bonita que me han hecho jamás. No tendré vida para agradecerlo. Pero el homenaje más bonito que he tenido y tendré, será siempre el cariño de mis hermanos y esa "media-Estación de Penitencia" que si me dejan, haré siempre delante de mi Cristo de la Columna desde la Biblioteca hasta Santiago. Ojalá pueda repetir este año.
Este Jueves Santo va a ser especial por muchas cosas, no solo por este solazo y calor que ya nos merecíamos en Santiago, sino por la cantidad de cosas que voy a contar en Televisión Carmona esta tarde, y les prometo que no hablaré de mí, más que para agradecer este detalle. Habrá muchas sorpresas emotivas que no son para mí, y que me va a costar mucho, mucho, mucho contar. He llegado a casa y no paro de llorar de emoción y agradecimiento a Mi Cuadrilla, a Macedo, a Luci, y a todos mis hermanos. Pero esta tarde en la tele voy a llevar pañuelos porque lo que va a pasar en Carrera Oficial, va a ser digno de que nadie se lo pierda.
Yo mientras tanto, voy a descansar, y a intentar creerme lo que me ha pasado, porque de verdad os juro que sigo pensando y repitiéndome cada dos segundos, que no me merecía tanto, no me lo merecía y ahora tengo que pensar cómo saldar la deuda y el cariño que me han demostrado hoy tanta gente. Que disfrutéis del Jueves Santo. Yo seguro que lo voy a hacer. Aunque casi me deshidrate a base de lágrimas durante toda la noche.
Hace dos años que la Hermandad de la Columna, mi Hermandad de la Columna me pidió que hiciera la tradicional "Meditación" al Cristo que se le hace a forma de oración antes de subir a Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna a su paso. En aquella meditación usé la parábola del hijo pródigo para contarle a Él que hubo un tiempo en que por circunstancias de la vida me alejé de la vida más cercana de la Hermandad. Pero siempre la llevé en mi corazón, en mis pensamientos. Volví tras poquitos años de ausencia a ser hermano de número y cuota, como lo he sido desde pequeñito.
Hoy como cada Jueves Santo me acerqué por la mañana a la Iglesia a desear a los muchos hermanos, conocidos, amigos, casi familia que tengo en la Hermandad, una buena Estación de Penitencia. Yo por mi trabajo en Televisión Carmona solo puedo permitirme verla tranquilo cuando sale de Santa María. Pero desde hace varios años y gracias (gracias, gracias, gracias eternas) a Macedo y la Hermandad, puedo disfrutar de frente, y andando yo de espaldas a mi Cristo bajo el que mi hermano Luis estuvo diez años, hasta volver a Santiago.
Aquella cuadrilla a la que yo le ponía en un radiocassette la música en los ensayos cuando no levantaba cuatro palmos del suelo, que acompañaba en sus "enreos" posteriores a los ensayos, que perfumé con el incensario y alumbré con el cirial tantos años, es con la que disfruto cada Jueves Santo por la mañana de tertulia, cervezas, vivencias, emociones...
Aquella cuadrilla son unos hermanos más para mí, gracias a mi hermano Luis. Y también a mi hermana Lola, gracias a la cual pisé con pocos añitos la Iglesia de Santiago por primera vez. Aquella cuadrilla de los Zayas, Pin-pin, Vicente, Joaquín, Laureano, Clavellino, Medina, Bravo, y así los 35 que sacaban a mi Cristo "de ladrillo a ladrillo", "de mármol a mármol", o sea, sin ningún relevo en todo el camino procesional. Hoy muchos ya no están debajo del paso, como mi hermano, pero están en mi corazón como aquellos años estuvieron.
Hoy como cada Jueves Santo he ido a la Iglesia. El día de la meditación de este año, cuando al acabar la subida me disponía a tomar unas copas con mis costaleros, se quitaron todos de enmedio. Sólo recibí un mensaje de Pepe Zayas: "El Jueves Santo a las doce menos cuarto en la iglesia, ven guapito y no me preguntes ná". Aquello me olió a que, como viene siendo costumbre en la Hermandad, se le entrega un cuadro a los costaleros que cumplen 20 años bajo el paso, y que Pepe habría pensado en mi para presentar el acto.
En fin que he llegado a la Hermandad, y de repente... Lucía, Luci, mi Luci, entrega ese reconocimiento a Antonio Bravo, y luego me llama al altar... No puedo contaros lo que sentí en ese momento. No sabía qué querían de mí, no sabía de qué iba la historia, hasta que miré a Pepe y me dijo: "te ha tocao..."
He recibido un cuadro precioso con la imagen de mi Cristo de la Columna, con un montaje de fotos como fondo muy especiales donde está incluso el llamador del paso, una maravilla que hace un pedazo de fotógrafo que es mi gran Vicente de la Osa. En la dedicatoria, un agradecimiento por el cariño mostrado a la cuadrilla. Pero ¿cariño de qué?¿De quién? Si ellos me han dado a mí mucho más del que yo podría devolverles y pagarles en toda mi vida. Por el amor de Dios, si yo no he hecho ningún mérito para eso. Lucia, me indicó que leyera el cuadro por delante y por detrás. Lo leí por delante y leí mi dedicatoria, pero ... me derrumbé al leer la de detrás.. por que dice: "Una pequeña arte de peste homenaje también irá a tierras lejanas: Químico". Ahí fue cuando pensé en mi hermano Luis que cada Jueves Santo, en tierras lejanas, mide cada hora y calcula por dónde irá llevando su cuadrilla al Señor de la Columna. Ahí fue cuando no he podido articular palabra con toda la iglesia aplaudiéndome, aplaudiendo a mi hermano, mejor dicho porque yo creo que el homenaje él lo merece más que yo.
Luego supe que Pepe ha tenido muchos cómplices que lo sabían y que han guardado el secreto de forma que en la vida podría imaginarme yo lo que iba a pasar. Mi amor, mi amigo del alma, otros hermanos de la columna.... todos lo sabían y han participado en la "jugarreta" más bonita que me han hecho jamás. No tendré vida para agradecerlo. Pero el homenaje más bonito que he tenido y tendré, será siempre el cariño de mis hermanos y esa "media-Estación de Penitencia" que si me dejan, haré siempre delante de mi Cristo de la Columna desde la Biblioteca hasta Santiago. Ojalá pueda repetir este año.
Este Jueves Santo va a ser especial por muchas cosas, no solo por este solazo y calor que ya nos merecíamos en Santiago, sino por la cantidad de cosas que voy a contar en Televisión Carmona esta tarde, y les prometo que no hablaré de mí, más que para agradecer este detalle. Habrá muchas sorpresas emotivas que no son para mí, y que me va a costar mucho, mucho, mucho contar. He llegado a casa y no paro de llorar de emoción y agradecimiento a Mi Cuadrilla, a Macedo, a Luci, y a todos mis hermanos. Pero esta tarde en la tele voy a llevar pañuelos porque lo que va a pasar en Carrera Oficial, va a ser digno de que nadie se lo pierda.
Yo mientras tanto, voy a descansar, y a intentar creerme lo que me ha pasado, porque de verdad os juro que sigo pensando y repitiéndome cada dos segundos, que no me merecía tanto, no me lo merecía y ahora tengo que pensar cómo saldar la deuda y el cariño que me han demostrado hoy tanta gente. Que disfrutéis del Jueves Santo. Yo seguro que lo voy a hacer. Aunque casi me deshidrate a base de lágrimas durante toda la noche.
16 abril 2014
ES OTRO MUNDO (LLORAR EN LA JUDERÍA II)
Que no. Que no me bajan del burro. Lo repetiré hasta la saciedad, hasta que me muera o como mucho, hasta que el tiempo me demuestre lo contrario: La Judería es otro mundo. Hoy ha sido Martes Santo. Yo venía de trabajar, estaba preocupado por unos amigos que hoy tenían en La Barbacana una prueba de fuego con su negocio (me consta que la han superado con creces), venía mal vestido, cansado de dormir poco, y me "obligaron" a ir a visitar la Iglesia. Y ya empezamos. Sólo con entrar, con ver al Señor de la Expiración y a su Madre la Virgen de los Dolores ya te recorre un repeluco del bueno.
Pero entras y empiezas a ver a gente que conoces, incluso que aprecias y quieres, y te sale una frase que estarían, seguro, escuchando desde primera hora de la mañana: "hoy sí que vais a disfrutar". Miren qué original, servidor de ustedes. Pero para eso esta la gente de San Blas, la gente de la Judería para sacarme de mi poca originalidad y mirarte y decirte cosas que mientras uno mira a sus titulares, a uno se le pone un nudo en la garganta, que uno tiene que hacer morisquetas de todos colores para no llorar en público y dar la nota.
Sé que también había otras caras... otras que decían.. "éste qué pinta aquí", lo sé. Pero miren, a lo largo de mi vida, he tenido tantas cosas que me vincularon siempre a San Blas... como por ejemplo una abuela que me crió mientras yo con pocos años aprendía a contar mientras bajaba los escalones de Costanilla. Una madre que nació en Sancho Ibáñez y un patio de casa de vecinos con geranios y un inmenso jazmín en Montánchez que fue el balcón de mi niñez. Así que no, no soy Hermano de la Expiración pero me siento y me sentiré mientras viva parte de La Judería.
Y practico esa sana religión de los vecinos del barrio de no poder aguantarme la llorera cuando como por ejemplo hoy, recuerdo a tanta gente que a pesar de haberlas pasado canutas (por no usar otra palabra más malsonante) se ha apoyado moralmente en el Cristo de Eslava o en su Madre y ha salido adelante. Y me acuerdo de mucha, muchísima gente. Créanme que si no pongo aquí todos los nombres, aparte de porque necesitaría un post entero, se me olvidaría alguno y no sería justo. Ahora con la cabeza en frío no vienen tantos nombres como cuando uno esta mirando los ojos casi apagados del Señor de La Expiración y se le viene encima toda la emoción.
Yo sé que hoy mucha gente, después de estos cuatro largos años sin ver a sus Vecinos más Ilustres de la Judería con la tranquilidad de un Martes Santo como el de hoy, han pedido, han saludado, han rezado, han hablado con ellos bajito, se han emocionado, los han echado de menos (que también uno de los cachitos más grandes de mi corazón se encontraba lejos de la que es su Hermandad), en fin, que han vivido intensamente, aquí o fuera esta jornada.
Yo hoy iba a trabajar, a contarlo con un mal presentimiento por motivos que no vienen a cuento. Pero mi equipo de TV Carmona se han portado como lo que son: auténticos profesionales y currantes de esto con cuatro cables, dos cámaras y un presupuesto y medios casi de risa. Y simplemente yo, dejé que el micro se me acoplara a los dedos y que saliera lo primero que pasaba por mi mente cuando contaba San Blas. Y han salido cosas ante las que me ha costado un mundo no soltar ese micro y ponerme delante de toda la Lonja de Santa María a llorar como un descosido.
Yo sólo supero esto con mi Cristo de la Columna, mi Virgen de la Paciencia, mi Padre Jesús Nazareno y mi Virgen de los Dolores. Pero lo que me recorre cuando comento a San Blas es inexplicable. Porque no es la mía, pero sí lo es en parte. Como dije en un post anterior (Soy por mis amigos) yo soy de todas. Pero es que la Judería es otro mundo.. y qué quieren que les diga. A veces, aunque no se tenga fe, aunque no se crea en esto (tengo casos cercanos), basta con hacer lo que yo: Ver a ese barrio y ver cómo simplemente mirando a ese Cristo y a esa Virgen la emoción y la felicidad les inundan. Si no es Dios quien provoca eso, así porque sí, algo o alguien tiene que ser, igual es la condición humilde pero entregada de la gente del barrio, igual es el marco, el entorno, el cómo hablan y qué cosas dicen los costaleros bajo esos pasos (muero con ese arte que hay debajo de esos faldones), igual es sugestión. Sea lo que sea, si usted aún siendo de otra cofradía me dice que no ha sentido nada en La Judería cuando pasa San Blas... o es usté de piedra, o me está mintiendo usté descaradamente, porque si tiene oídos y ojos, ver pasar La Expiración y no sentir nada, es absolutamente imposible.
Tenía que contarlo antes de irme a la cama pensando que mañana veo otra vez con rayos de sol a la Morena de San Francisco, a Nuestra Señora y Madre de las Angustias, pero de momento, esta noche en las retinas de mis ojos, en las de mi mente y las de mi corazón... estará el barrio de los barrios, ese barrio que es el de La Judería, que conocen por San Blas, su gente, su Hermandad, ese barrio que indudablemente, y hoy lo digo con más razón que nunca, ES OTRO MUNDO.
Pero entras y empiezas a ver a gente que conoces, incluso que aprecias y quieres, y te sale una frase que estarían, seguro, escuchando desde primera hora de la mañana: "hoy sí que vais a disfrutar". Miren qué original, servidor de ustedes. Pero para eso esta la gente de San Blas, la gente de la Judería para sacarme de mi poca originalidad y mirarte y decirte cosas que mientras uno mira a sus titulares, a uno se le pone un nudo en la garganta, que uno tiene que hacer morisquetas de todos colores para no llorar en público y dar la nota.
Sé que también había otras caras... otras que decían.. "éste qué pinta aquí", lo sé. Pero miren, a lo largo de mi vida, he tenido tantas cosas que me vincularon siempre a San Blas... como por ejemplo una abuela que me crió mientras yo con pocos años aprendía a contar mientras bajaba los escalones de Costanilla. Una madre que nació en Sancho Ibáñez y un patio de casa de vecinos con geranios y un inmenso jazmín en Montánchez que fue el balcón de mi niñez. Así que no, no soy Hermano de la Expiración pero me siento y me sentiré mientras viva parte de La Judería.
Y practico esa sana religión de los vecinos del barrio de no poder aguantarme la llorera cuando como por ejemplo hoy, recuerdo a tanta gente que a pesar de haberlas pasado canutas (por no usar otra palabra más malsonante) se ha apoyado moralmente en el Cristo de Eslava o en su Madre y ha salido adelante. Y me acuerdo de mucha, muchísima gente. Créanme que si no pongo aquí todos los nombres, aparte de porque necesitaría un post entero, se me olvidaría alguno y no sería justo. Ahora con la cabeza en frío no vienen tantos nombres como cuando uno esta mirando los ojos casi apagados del Señor de La Expiración y se le viene encima toda la emoción.
Yo sé que hoy mucha gente, después de estos cuatro largos años sin ver a sus Vecinos más Ilustres de la Judería con la tranquilidad de un Martes Santo como el de hoy, han pedido, han saludado, han rezado, han hablado con ellos bajito, se han emocionado, los han echado de menos (que también uno de los cachitos más grandes de mi corazón se encontraba lejos de la que es su Hermandad), en fin, que han vivido intensamente, aquí o fuera esta jornada.
Yo hoy iba a trabajar, a contarlo con un mal presentimiento por motivos que no vienen a cuento. Pero mi equipo de TV Carmona se han portado como lo que son: auténticos profesionales y currantes de esto con cuatro cables, dos cámaras y un presupuesto y medios casi de risa. Y simplemente yo, dejé que el micro se me acoplara a los dedos y que saliera lo primero que pasaba por mi mente cuando contaba San Blas. Y han salido cosas ante las que me ha costado un mundo no soltar ese micro y ponerme delante de toda la Lonja de Santa María a llorar como un descosido.
Yo sólo supero esto con mi Cristo de la Columna, mi Virgen de la Paciencia, mi Padre Jesús Nazareno y mi Virgen de los Dolores. Pero lo que me recorre cuando comento a San Blas es inexplicable. Porque no es la mía, pero sí lo es en parte. Como dije en un post anterior (Soy por mis amigos) yo soy de todas. Pero es que la Judería es otro mundo.. y qué quieren que les diga. A veces, aunque no se tenga fe, aunque no se crea en esto (tengo casos cercanos), basta con hacer lo que yo: Ver a ese barrio y ver cómo simplemente mirando a ese Cristo y a esa Virgen la emoción y la felicidad les inundan. Si no es Dios quien provoca eso, así porque sí, algo o alguien tiene que ser, igual es la condición humilde pero entregada de la gente del barrio, igual es el marco, el entorno, el cómo hablan y qué cosas dicen los costaleros bajo esos pasos (muero con ese arte que hay debajo de esos faldones), igual es sugestión. Sea lo que sea, si usted aún siendo de otra cofradía me dice que no ha sentido nada en La Judería cuando pasa San Blas... o es usté de piedra, o me está mintiendo usté descaradamente, porque si tiene oídos y ojos, ver pasar La Expiración y no sentir nada, es absolutamente imposible.
Tenía que contarlo antes de irme a la cama pensando que mañana veo otra vez con rayos de sol a la Morena de San Francisco, a Nuestra Señora y Madre de las Angustias, pero de momento, esta noche en las retinas de mis ojos, en las de mi mente y las de mi corazón... estará el barrio de los barrios, ese barrio que es el de La Judería, que conocen por San Blas, su gente, su Hermandad, ese barrio que indudablemente, y hoy lo digo con más razón que nunca, ES OTRO MUNDO.
11 abril 2014
CUARESMA 2014 (X): SEMANA SANTA 2014. LA ESPERA QUE YA NO LO ES...
La espera ya no es espera. Ya ha llegado. Ya se acabó eso de decir que estamos en Cuaresma, aunque lo estemos. Ya oficialmente entramos en las Vísperas con el Viernes de Dolores, pero como quien dice ya es Semana Santa. La ciudad respira con la intensidad del cíngulo de esparto o la faja costalera bien apretados alrededor de los riñones, que empezarán a sufrir su "Calvario" particular cuando las horas de pié o andando por ver pasos en la calle se alarguen más de lo acostumbrado.
Los pies rezumarán cansancio e hinchazón de los que no importa sufrir según lo que vean los ojos. Los ojos se marcarán causando las típicas ojeras de los que madrugan durante los tres días laborables de la Semana por haber estado abiertos hasta altas horas, pendientes de las recogidas de las cofradías aquí y en la capital. Aunque sea "viéndolas" a través de las palabras de las penitentes voces del "Llamador" de Canal Sur Radio.
Los oídos todavía guardarán a ciertas horas cuando ya no suenen tambores, ese pitido interno que nuestros pabellones auditivos conservan como protesta por unos decibelios deseados y soportados con gozo. El corazón nos bombeará con el ventrículo izquierdo por delante toda la semana, o con el andar firme y racheado del Silencio de nuestras almas. La piel siente el repeluco de las sensaciones, de las emociones. El vello se pone en solemne septenario.
Ya no se espera a la Semana Santa. Ya se vive, aunque no haya llegado, pero sí esté aquí ya con La Virgen Servita andando por nuestras calles. Es una espera que ya no es espera, porque no hay nada más que esperar, sólo sentir. Un sentir que por un año (ya tocaba) viviremos sin mirar partes de meteorolgía. O los miraremos pero con un halo de tranquilidad que solo nos servirá para saber si además de la manga corta necesitaremos alguna prenda fina de abrigo por si refrescan las madrugadas de esperas a las recogidas de Cristo y Su Madre.
Ya es La Semana. "La vida es una semana" que dijo el poeta. Ya es Semana Santa. Se acabo la espera, y cada uno a su forma, con sus ojos, sus pies, su cintura, su piel, la vivirá otro año más. Ya no se hablará más de Cuaresma, porque la espera ya no lo es... ya es Semana Santa.
Los pies rezumarán cansancio e hinchazón de los que no importa sufrir según lo que vean los ojos. Los ojos se marcarán causando las típicas ojeras de los que madrugan durante los tres días laborables de la Semana por haber estado abiertos hasta altas horas, pendientes de las recogidas de las cofradías aquí y en la capital. Aunque sea "viéndolas" a través de las palabras de las penitentes voces del "Llamador" de Canal Sur Radio.
Los oídos todavía guardarán a ciertas horas cuando ya no suenen tambores, ese pitido interno que nuestros pabellones auditivos conservan como protesta por unos decibelios deseados y soportados con gozo. El corazón nos bombeará con el ventrículo izquierdo por delante toda la semana, o con el andar firme y racheado del Silencio de nuestras almas. La piel siente el repeluco de las sensaciones, de las emociones. El vello se pone en solemne septenario.
Ya no se espera a la Semana Santa. Ya se vive, aunque no haya llegado, pero sí esté aquí ya con La Virgen Servita andando por nuestras calles. Es una espera que ya no es espera, porque no hay nada más que esperar, sólo sentir. Un sentir que por un año (ya tocaba) viviremos sin mirar partes de meteorolgía. O los miraremos pero con un halo de tranquilidad que solo nos servirá para saber si además de la manga corta necesitaremos alguna prenda fina de abrigo por si refrescan las madrugadas de esperas a las recogidas de Cristo y Su Madre.
Ya es La Semana. "La vida es una semana" que dijo el poeta. Ya es Semana Santa. Se acabo la espera, y cada uno a su forma, con sus ojos, sus pies, su cintura, su piel, la vivirá otro año más. Ya no se hablará más de Cuaresma, porque la espera ya no lo es... ya es Semana Santa.
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