20 mayo 2026

"De aquella feria.."

 "...Solo quedan salero, sevillanía y mucha gracia..." decían los Cantores de Híspalis en las sevillanas tituladas como este artículo e incluídas en su disco "El autobús de la primavera". Aquellas sevillanas hablaban de la esencia de la primitiva feria de Sevilla, que no era otra cosa que una feria de ganado que derivó en lo que hoy conocemos. 

Pero "a toro pasado" si aplicáramos esa letra a nuestra feria de Carmona, no encajaría por ninguna parte, porque de la feria que yo conocí, la del esplendor y el disfrute, quedar, lo que se dice quedar, queda bien poco. Y eso que si lo analizamos fríamente la feria ha pasado por diferentes etapas de cambio, en las que se vislumbraba quizá, que los volantes del traje de su esencia se iban desprendiendo poco a poco, y nadie hacía nada por evitarlo. Bueno, o casi nadie, que intentos hubo de salvamento, pero poco efecto tuvieron con el devenir de los tiempos. 

Empezando por el modo de vivir la feria, los tiempos han hecho que ya las reposterías de las casetas, alquilen la caseta como local propio, donde merced a que se han vuelto una especie de "restaurantes ambulantes", no admiten comida de fuera por parte de los socios, que no sea la que ellos venden a precio de sobrecito de invitación de boda (o comunión o bautizo, que se han puesto ya a su altura). Antiguamente las reposterías de las casetas (lo cuento para los que no lo hayáis vivido) sólo se ocupaban de las bebidas, la chacina y el marisco. 

Los socios de cada caseta, tenían unos talonarios de "tickets" con el famoso "descuento" con los que pagaban al repostero las bebidas, y de casa se solían traer tortillas de papas, filetes empanados, croquetas y otras viandas, que se comen normalmente calientes, pero que si era feria, tenían su particular encanto irresistible templados o fríos. Solo si estabas en una caseta que no era la tuya pagabas con dinero físico, lo que me lleva a la siguiente "diferencia" con la feria de ahora. 

Este año ha sido el primero en mi vida, en que en una caseta de una entidad que ya tiene sus añitos, un "portero" me ha interrumpido la entrada preguntándome si era socio. La caseta no estaba ni mucho menos llena, y el "portero" no tenía ni uniforme ni ningún distintivo de una empresa de seguridad. Me sorprendió (y decepcionó) muchísimo que una entidad con esa solera, se hubiera pasado por el arco del triunfo la esencia abierta y libre de nuestra feria, y cual si su caseta estuviera en Los Remedios en lugar de en el Paseo del Carmen, pusieran unos maromos (que además confundían lo de ser "malotes" con ser maleducados) en su puerta.

Y no pasa solo en esa caseta, como digo, con su antigüedad y solera, sino en las "nuevas" de entidades relativamente jóvenes (y no lo digo solo por su año de fundación y concesión de caseta, sino por sus directivas), que a modo capitalino, están instaurando también lo de tener "seguridad" en su puerta, y pedirte el carnet de socio si quieres entrar a tomarte una copa o saludar a alguien. Eso, que me perdonen, NO es la feria de Carmona, será la suya particular, pero la de Carmona no. El por qué esas casetas tienen "porteros" (porque llamarlos "seguridad" me parece excesivo para ellos), repito, sin ningún tipo de identificación ni uniforme de ninguna empresa de seguridad, es otro tema que daría para un periódico entero... por algo cierto ala del Paseo del Carmen es conocida como "la conflictiva" de la feria. 

Y precisamente eso me lleva a una de esas etapas que decía antes de cómo la feria ha ido cambiando. Recuerdo que la entrada del Paseo del Carmen más próxima a "Los Villa" o el Burger King, como mejor la identifiquen, pasó en su momento por varias entidades que tuvieron sus casetas ahí y las quitaron en tiempo récord, por mor de que otra caseta, que no era caseta sino discoteca, estaba enfrente ocasionando peleas, destrozos, orines, suciedad, etc. Recuerdo que en ese ala llegaron a tener su caseta (y renunciar a ella hasta que el Ayuntamiento hizo algo) a la Hermandad de Nuestro Padre, la Peña Pitos de Caña, los Pitufos Fútbol Sala, entre otras.  Cuando esas entidades decidieron renunciar a su caseta,el Ayuntamiento hizo una normativa sobre decoración, música y reposterías de las casetas de feria. 

Lo que nos lleva a lo último. La feria se caracterizaba por los toldos rayados, como la de la capital. Ahora con la reestructuración de la zona del Paseo de la Feria, las casetas desmontables, y las nuevas del Paseo del Carmen, las entidades decidieron (según me cuentan) por "precio" no poner toldos rayados, sino blancos, y decorar por dentro y no por fuera. Otra esencia perdida, como la de una de las casetas fijas más antiguas y señeras de la feria y de Carmona, entidad importantísima no solo en feria, sino en otras grandes fiestas de nuestra ciudad, que este año el primer día y en horario de tarde, se desprestigió a sí misma, con la actuación de unos "Dj's" que ponían de todo menos música de feria, y que, literalmente, hicieron temblar el suelo de la caseta. Triste y bochornoso para esa entidad. 

Vender la esencia de nuestra feria a cualquier precio no debería estar permitido, cambiarla con la torpe pretensión quizá de aparentar prestigio, tampoco. A las nuevas generaciones, habría que enseñarles de verdad a vivir una feria en la que la música que debe reinar son las rumbas, el flamenco (o flamenquito) y las sevillanas (que las discotecas están abiertas el resto del año), que la esencia de la feria son las charlas o tertulias con los amigos, y que nuestras casetas, siempre fueron abiertas a los visitantes, a los de Carmona y los de fuera, y "de aquella feria" igual ya queda poco o nada, pero ojalá se empezaran a recuperar algunas formas antiguas...



 


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