Que no. Que no me bajan del burro. Lo repetiré hasta la saciedad, hasta que me muera o como mucho, hasta que el tiempo me demuestre lo contrario: La Judería es otro mundo. Hoy ha sido Martes Santo. Yo venía de trabajar, estaba preocupado por unos amigos que hoy tenían en La Barbacana una prueba de fuego con su negocio (me consta que la han superado con creces), venía mal vestido, cansado de dormir poco, y me "obligaron" a ir a visitar la Iglesia. Y ya empezamos. Sólo con entrar, con ver al Señor de la Expiración y a su Madre la Virgen de los Dolores ya te recorre un repeluco del bueno.
Pero entras y empiezas a ver a gente que conoces, incluso que aprecias y quieres, y te sale una frase que estarían, seguro, escuchando desde primera hora de la mañana: "hoy sí que vais a disfrutar". Miren qué original, servidor de ustedes. Pero para eso esta la gente de San Blas, la gente de la Judería para sacarme de mi poca originalidad y mirarte y decirte cosas que mientras uno mira a sus titulares, a uno se le pone un nudo en la garganta, que uno tiene que hacer morisquetas de todos colores para no llorar en público y dar la nota.
Sé que también había otras caras... otras que decían.. "éste qué pinta aquí", lo sé. Pero miren, a lo largo de mi vida, he tenido tantas cosas que me vincularon siempre a San Blas... como por ejemplo una abuela que me crió mientras yo con pocos años aprendía a contar mientras bajaba los escalones de Costanilla. Una madre que nació en Sancho Ibáñez y un patio de casa de vecinos con geranios y un inmenso jazmín en Montánchez que fue el balcón de mi niñez. Así que no, no soy Hermano de la Expiración pero me siento y me sentiré mientras viva parte de La Judería.
Y practico esa sana religión de los vecinos del barrio de no poder aguantarme la llorera cuando como por ejemplo hoy, recuerdo a tanta gente que a pesar de haberlas pasado canutas (por no usar otra palabra más malsonante) se ha apoyado moralmente en el Cristo de Eslava o en su Madre y ha salido adelante. Y me acuerdo de mucha, muchísima gente. Créanme que si no pongo aquí todos los nombres, aparte de porque necesitaría un post entero, se me olvidaría alguno y no sería justo. Ahora con la cabeza en frío no vienen tantos nombres como cuando uno esta mirando los ojos casi apagados del Señor de La Expiración y se le viene encima toda la emoción.
Yo sé que hoy mucha gente, después de estos cuatro largos años sin ver a sus Vecinos más Ilustres de la Judería con la tranquilidad de un Martes Santo como el de hoy, han pedido, han saludado, han rezado, han hablado con ellos bajito, se han emocionado, los han echado de menos (que también uno de los cachitos más grandes de mi corazón se encontraba lejos de la que es su Hermandad), en fin, que han vivido intensamente, aquí o fuera esta jornada.
Yo hoy iba a trabajar, a contarlo con un mal presentimiento por motivos que no vienen a cuento. Pero mi equipo de TV Carmona se han portado como lo que son: auténticos profesionales y currantes de esto con cuatro cables, dos cámaras y un presupuesto y medios casi de risa. Y simplemente yo, dejé que el micro se me acoplara a los dedos y que saliera lo primero que pasaba por mi mente cuando contaba San Blas. Y han salido cosas ante las que me ha costado un mundo no soltar ese micro y ponerme delante de toda la Lonja de Santa María a llorar como un descosido.
Yo sólo supero esto con mi Cristo de la Columna, mi Virgen de la Paciencia, mi Padre Jesús Nazareno y mi Virgen de los Dolores. Pero lo que me recorre cuando comento a San Blas es inexplicable. Porque no es la mía, pero sí lo es en parte. Como dije en un post anterior (Soy por mis amigos) yo soy de todas. Pero es que la Judería es otro mundo.. y qué quieren que les diga. A veces, aunque no se tenga fe, aunque no se crea en esto (tengo casos cercanos), basta con hacer lo que yo: Ver a ese barrio y ver cómo simplemente mirando a ese Cristo y a esa Virgen la emoción y la felicidad les inundan. Si no es Dios quien provoca eso, así porque sí, algo o alguien tiene que ser, igual es la condición humilde pero entregada de la gente del barrio, igual es el marco, el entorno, el cómo hablan y qué cosas dicen los costaleros bajo esos pasos (muero con ese arte que hay debajo de esos faldones), igual es sugestión. Sea lo que sea, si usted aún siendo de otra cofradía me dice que no ha sentido nada en La Judería cuando pasa San Blas... o es usté de piedra, o me está mintiendo usté descaradamente, porque si tiene oídos y ojos, ver pasar La Expiración y no sentir nada, es absolutamente imposible.
Tenía que contarlo antes de irme a la cama pensando que mañana veo otra vez con rayos de sol a la Morena de San Francisco, a Nuestra Señora y Madre de las Angustias, pero de momento, esta noche en las retinas de mis ojos, en las de mi mente y las de mi corazón... estará el barrio de los barrios, ese barrio que es el de La Judería, que conocen por San Blas, su gente, su Hermandad, ese barrio que indudablemente, y hoy lo digo con más razón que nunca, ES OTRO MUNDO.
"El silencio es el único amigo que jamás traiciona." CONFUCIO (551 A.C. - 478 A.C.) Filósofo Chino
16 abril 2014
11 abril 2014
CUARESMA 2014 (X): SEMANA SANTA 2014. LA ESPERA QUE YA NO LO ES...
La espera ya no es espera. Ya ha llegado. Ya se acabó eso de decir que estamos en Cuaresma, aunque lo estemos. Ya oficialmente entramos en las Vísperas con el Viernes de Dolores, pero como quien dice ya es Semana Santa. La ciudad respira con la intensidad del cíngulo de esparto o la faja costalera bien apretados alrededor de los riñones, que empezarán a sufrir su "Calvario" particular cuando las horas de pié o andando por ver pasos en la calle se alarguen más de lo acostumbrado.
Los pies rezumarán cansancio e hinchazón de los que no importa sufrir según lo que vean los ojos. Los ojos se marcarán causando las típicas ojeras de los que madrugan durante los tres días laborables de la Semana por haber estado abiertos hasta altas horas, pendientes de las recogidas de las cofradías aquí y en la capital. Aunque sea "viéndolas" a través de las palabras de las penitentes voces del "Llamador" de Canal Sur Radio.
Los oídos todavía guardarán a ciertas horas cuando ya no suenen tambores, ese pitido interno que nuestros pabellones auditivos conservan como protesta por unos decibelios deseados y soportados con gozo. El corazón nos bombeará con el ventrículo izquierdo por delante toda la semana, o con el andar firme y racheado del Silencio de nuestras almas. La piel siente el repeluco de las sensaciones, de las emociones. El vello se pone en solemne septenario.
Ya no se espera a la Semana Santa. Ya se vive, aunque no haya llegado, pero sí esté aquí ya con La Virgen Servita andando por nuestras calles. Es una espera que ya no es espera, porque no hay nada más que esperar, sólo sentir. Un sentir que por un año (ya tocaba) viviremos sin mirar partes de meteorolgía. O los miraremos pero con un halo de tranquilidad que solo nos servirá para saber si además de la manga corta necesitaremos alguna prenda fina de abrigo por si refrescan las madrugadas de esperas a las recogidas de Cristo y Su Madre.
Ya es La Semana. "La vida es una semana" que dijo el poeta. Ya es Semana Santa. Se acabo la espera, y cada uno a su forma, con sus ojos, sus pies, su cintura, su piel, la vivirá otro año más. Ya no se hablará más de Cuaresma, porque la espera ya no lo es... ya es Semana Santa.
Los pies rezumarán cansancio e hinchazón de los que no importa sufrir según lo que vean los ojos. Los ojos se marcarán causando las típicas ojeras de los que madrugan durante los tres días laborables de la Semana por haber estado abiertos hasta altas horas, pendientes de las recogidas de las cofradías aquí y en la capital. Aunque sea "viéndolas" a través de las palabras de las penitentes voces del "Llamador" de Canal Sur Radio.
Los oídos todavía guardarán a ciertas horas cuando ya no suenen tambores, ese pitido interno que nuestros pabellones auditivos conservan como protesta por unos decibelios deseados y soportados con gozo. El corazón nos bombeará con el ventrículo izquierdo por delante toda la semana, o con el andar firme y racheado del Silencio de nuestras almas. La piel siente el repeluco de las sensaciones, de las emociones. El vello se pone en solemne septenario.
Ya no se espera a la Semana Santa. Ya se vive, aunque no haya llegado, pero sí esté aquí ya con La Virgen Servita andando por nuestras calles. Es una espera que ya no es espera, porque no hay nada más que esperar, sólo sentir. Un sentir que por un año (ya tocaba) viviremos sin mirar partes de meteorolgía. O los miraremos pero con un halo de tranquilidad que solo nos servirá para saber si además de la manga corta necesitaremos alguna prenda fina de abrigo por si refrescan las madrugadas de esperas a las recogidas de Cristo y Su Madre.
Ya es La Semana. "La vida es una semana" que dijo el poeta. Ya es Semana Santa. Se acabo la espera, y cada uno a su forma, con sus ojos, sus pies, su cintura, su piel, la vivirá otro año más. Ya no se hablará más de Cuaresma, porque la espera ya no lo es... ya es Semana Santa.
07 abril 2014
CUARESMA 2014 (IX): LA CUENTA ATRÁS Y MI VOZ.
Ahora sí. Ha comenzado la verdadera cuenta atrás. La semana en la que empezará La Semana. La semana en la que en muchas casas la plancha besará para poner firmes túnicas nazarenas y antifaces penitentes, fajas y costales, camisas que serán envueltas por trajes y medallas. Se da lustre a los zapatos, se cepillan las zapatillas de esparto. El aire rezuma los aromas dulces del aceite que ha dorado las torrijas paridas de las manos celestiales de las madres de Carmona. El pregón ya nos ha puesto el cuerpo y la mente al corriente del repeluco del azahar.
Es la semana de los retranqueos, de las últimas papeletas de sitio, las de los que siempre lo dejan todo para última hora, la semana en la que a todas horas ya se quema incienso, la semana en la que los priostes afinan sus sentidos y desbordan sus nervios porque nada se olvide, porque todo esté perfecto. La semana en la que no para el teléfono de los meteorólogos, ni las fotos-captura de las predicciones de últimas tecnologías en las redes sociales. Es la semana de la auténtica cuenta atrás.
Para mí es otra semana más en la que recibo cumplidos por la parte de mi trabajo que los cofrades vuelven a tener en sus oídos gracias a la televisión de la capital. Permitidme la vanidad. Tengo que deciros que me hace muy feliz que los cofrades de Carmona me reconozcan el granito que aporto con mi voz a los programas creados por los amigos de TeleSevilla. Los reportajes del programa "Semana Santa de Sevilla", los vídeos que ilustran la maravillosa idea que un día tuvieron Paco Robles y Antonio Casado para "Memoria de la Semana Santa".
Y muchos me recuerdan mi Exaltación de la Saeta, la Exaltación también a la Virgen del Mayor Dolor en su 250 aniversario, y muchos me dicen que debería ser Pregonero de la Semana Santa. Y yo agradezco y agradezco, sobre todo a los amigos de verdad que además de su admiración me muestran en sus deseos y felicitaciones su cariño más puro. Pero mi verdadero pregón, todavía no está en ese atril del Teatro Cerezo con los estandartes de las Hermandades en la trasera del escenario.
Mi verdadero pregón lo daré, por enésimo año (lo cierto es que no recuerdo ya cuál fue el primero, ni cuántos años llevo dándolo), contando la Semana Santa a tantas y tantas personas que no pueden verla en la calle. Mi verdadero pregón estará en mi voz y en un micro cuyo logotipo es un lucero de ocho puntas multicolor. Mi verdadera penitencia estará de nuevo en intentar conseguir que mi querido y bonachón de Antonio Bautista no de voces por nervios a continuidad a través de su walkie y se cuele en el micro de la cámara. Mi verdadera Fe estará en saber que de nuevo las personas importantes de nuestras hermandades, incluso los cofrades de a pié, estarán más pendiente de recriminarme mis muchas meteduras de pata o equivocaciones, que de dar las gracias a todo el equipo de la Tele por el trabajo realizado durante toda esta semana y La Semana.
Mi verdadero aplauso de pregón será el de esa señora mayor, que al pasar por el set donde estamos en la Calle Vendederas (o Martín López) me da las gracias por contarle lo que no pudo ver tal o cual día, aplauso que yo hago siempre extensivo a todo el equipo que entre CUATRO O SEIS personas nos cargamos una retransmisión de la que siempre hay quejas, o bien por los planos, o bien por la calidad de las imágenes, o bien por el sonido y lo que casi siempre más, los comentarios. Otro verdadero aplauso gracias a las nuevas tecnologías es el de toda esa gente que por Twitter nos echa un cable informándonos del tiempo, o nos da las gracias por la retransmisión mientras nos ve en la Tele o por Internet. Incluso para el que nos corrige con cariño algún fallo, sobre todo mío.
Yo qué quieren que les diga, a veces estoy de acuerdo con el hecho de que los cofrades quieren que TV Carmona sea un TeleSevilla o un Giralda. A mí me encantaría poner una realización y una producción y unas cámaras y unos micros de ambiente del calibre de lo que cuestan los de las televisiones de la capital, pero no lo hay. No es excusa, es nuestro pecado y nuestra penitencia. No tenemos dinero para esos equipos, ni para el personal que tiene que controlar y manejar esos equipos, ni voluntarios que los aporten. Por que eso sí, el fariseísmo de este pueblo siempre en alza, para la crítica siempre, para la ayuda desinteresada pocas veces o ninguna.
Otro año más estaremos Carlos Guisado, Antonio Bautista, Ale Solano, y un servidor de ustedes como fijos, con la ayuda en las cámaras si no me equivoco de Antonio Risquete y Javier Belloso. Y eso es lo que hay. Es que no hay más, y con lo que hay, les aseguro, les prometo, que lo hacemos lo mejor que podemos. Con el máximo cariño y el máximo esfuerzo. Y ese será otro año mi pregón. Esta es mi semana en la que preparo La Semana. Por lo demás sólo agradecer los deseos de mis amigos y sus felicitaciones por mi trabajo en TeleSevilla. La cuenta atrás ha comenzado, la mía, la de todos, la de la Ciudad, la de Sevilla, la de toda la provincia. Y espero que esos halagos pueda hacérselos llegar también a mis compañeros de TV Carmona por el trabajo de La Semana y no sólo por mi voz en la tele de Sevilla.
A mi me duele mi trabajo, me enorgullece que os guste, me emociona, de verdad. Quiero con locura a los compañeros de TeleSevilla que tanto me han enseñado, aportado, que con tanto cariño me acogieron. Pero me duele mucho más la tele que ha estado conmigo, en mi casa, en mi receptor toda mi vida. La de aquí. Dadle el cariño y la comprensión a ellos, que falta les hace. A mí los elogios me siguen dando muchísima vergüenza, quizá es por tener el cuerpo y el alma ya acostumbrados a los ataques y las críticas. Para eso, seguiré estando a vuestra disposición. Para eso ya ha comenzado mi cuenta atrás, la de la semana en la que llegará.. LA SEMANA.
Es la semana de los retranqueos, de las últimas papeletas de sitio, las de los que siempre lo dejan todo para última hora, la semana en la que a todas horas ya se quema incienso, la semana en la que los priostes afinan sus sentidos y desbordan sus nervios porque nada se olvide, porque todo esté perfecto. La semana en la que no para el teléfono de los meteorólogos, ni las fotos-captura de las predicciones de últimas tecnologías en las redes sociales. Es la semana de la auténtica cuenta atrás.
Para mí es otra semana más en la que recibo cumplidos por la parte de mi trabajo que los cofrades vuelven a tener en sus oídos gracias a la televisión de la capital. Permitidme la vanidad. Tengo que deciros que me hace muy feliz que los cofrades de Carmona me reconozcan el granito que aporto con mi voz a los programas creados por los amigos de TeleSevilla. Los reportajes del programa "Semana Santa de Sevilla", los vídeos que ilustran la maravillosa idea que un día tuvieron Paco Robles y Antonio Casado para "Memoria de la Semana Santa".
Y muchos me recuerdan mi Exaltación de la Saeta, la Exaltación también a la Virgen del Mayor Dolor en su 250 aniversario, y muchos me dicen que debería ser Pregonero de la Semana Santa. Y yo agradezco y agradezco, sobre todo a los amigos de verdad que además de su admiración me muestran en sus deseos y felicitaciones su cariño más puro. Pero mi verdadero pregón, todavía no está en ese atril del Teatro Cerezo con los estandartes de las Hermandades en la trasera del escenario.
Mi verdadero pregón lo daré, por enésimo año (lo cierto es que no recuerdo ya cuál fue el primero, ni cuántos años llevo dándolo), contando la Semana Santa a tantas y tantas personas que no pueden verla en la calle. Mi verdadero pregón estará en mi voz y en un micro cuyo logotipo es un lucero de ocho puntas multicolor. Mi verdadera penitencia estará de nuevo en intentar conseguir que mi querido y bonachón de Antonio Bautista no de voces por nervios a continuidad a través de su walkie y se cuele en el micro de la cámara. Mi verdadera Fe estará en saber que de nuevo las personas importantes de nuestras hermandades, incluso los cofrades de a pié, estarán más pendiente de recriminarme mis muchas meteduras de pata o equivocaciones, que de dar las gracias a todo el equipo de la Tele por el trabajo realizado durante toda esta semana y La Semana.
Mi verdadero aplauso de pregón será el de esa señora mayor, que al pasar por el set donde estamos en la Calle Vendederas (o Martín López) me da las gracias por contarle lo que no pudo ver tal o cual día, aplauso que yo hago siempre extensivo a todo el equipo que entre CUATRO O SEIS personas nos cargamos una retransmisión de la que siempre hay quejas, o bien por los planos, o bien por la calidad de las imágenes, o bien por el sonido y lo que casi siempre más, los comentarios. Otro verdadero aplauso gracias a las nuevas tecnologías es el de toda esa gente que por Twitter nos echa un cable informándonos del tiempo, o nos da las gracias por la retransmisión mientras nos ve en la Tele o por Internet. Incluso para el que nos corrige con cariño algún fallo, sobre todo mío.
Yo qué quieren que les diga, a veces estoy de acuerdo con el hecho de que los cofrades quieren que TV Carmona sea un TeleSevilla o un Giralda. A mí me encantaría poner una realización y una producción y unas cámaras y unos micros de ambiente del calibre de lo que cuestan los de las televisiones de la capital, pero no lo hay. No es excusa, es nuestro pecado y nuestra penitencia. No tenemos dinero para esos equipos, ni para el personal que tiene que controlar y manejar esos equipos, ni voluntarios que los aporten. Por que eso sí, el fariseísmo de este pueblo siempre en alza, para la crítica siempre, para la ayuda desinteresada pocas veces o ninguna.
Otro año más estaremos Carlos Guisado, Antonio Bautista, Ale Solano, y un servidor de ustedes como fijos, con la ayuda en las cámaras si no me equivoco de Antonio Risquete y Javier Belloso. Y eso es lo que hay. Es que no hay más, y con lo que hay, les aseguro, les prometo, que lo hacemos lo mejor que podemos. Con el máximo cariño y el máximo esfuerzo. Y ese será otro año mi pregón. Esta es mi semana en la que preparo La Semana. Por lo demás sólo agradecer los deseos de mis amigos y sus felicitaciones por mi trabajo en TeleSevilla. La cuenta atrás ha comenzado, la mía, la de todos, la de la Ciudad, la de Sevilla, la de toda la provincia. Y espero que esos halagos pueda hacérselos llegar también a mis compañeros de TV Carmona por el trabajo de La Semana y no sólo por mi voz en la tele de Sevilla.
A mi me duele mi trabajo, me enorgullece que os guste, me emociona, de verdad. Quiero con locura a los compañeros de TeleSevilla que tanto me han enseñado, aportado, que con tanto cariño me acogieron. Pero me duele mucho más la tele que ha estado conmigo, en mi casa, en mi receptor toda mi vida. La de aquí. Dadle el cariño y la comprensión a ellos, que falta les hace. A mí los elogios me siguen dando muchísima vergüenza, quizá es por tener el cuerpo y el alma ya acostumbrados a los ataques y las críticas. Para eso, seguiré estando a vuestra disposición. Para eso ya ha comenzado mi cuenta atrás, la de la semana en la que llegará.. LA SEMANA.
04 abril 2014
CUARESMA 2014 (VII): LOS OJOS PROFANOS
Existe otra Semana Santa. Existen también otras miradas, las profanas y las creyentes, cuando la Semana Santa pasa. Dentro de esas miradas profanas también existen otras. Hay unas que miran un segundo a la Semana Santa y miran para otro lado. Hay otras que miran más tiempo y ni ven, ni sienten. Y hay también otras miradas que por la persona que te toca al lado, incluso conociéndola un poquito sabes que es una mirada profana que merece ser tenida en cuenta como parte imprescindible entre los componentes sagrados que conforman la calle en Semana Santa.
Yo conozco almas que no creen en Dios (o puede que simplemente no crean en La Iglesia y su manejo de las enseñanzas de Jesús), o que simplemente nunca han visto la Semana Santa desde el punto de vista no ya de la religiosidad, sino de la parte emotiva que puede arrancarte una lágrima, un suspiro, un repeluco o una sonrisa en un momento determinado.
Conozco almas, alguna que otra en especial, que a pesar de decirme que no entiende, que no le llama la atención, que no es religiosa, sé que en su interior albergan la sensibilidad necesaria para que después de oírme hablar sobre mis experiencias, o sobre mi modo de ver la Semana Santa, la miren este año de otra forma. Puede que hasta lleguen a "sentir" cosas.
No digo yo que eso les vaya a cambiar su idea sobre Dios o el cristianismo, pero sí entenderá otros valores que aunque antes ya los tuvieran presentes, ahora les incidan en sus ojos de forma que se transformen en corazones abiertos. Por poner un ejemplo. Les hablo a veces del arte. Del arte que supone ver en la calle andando sobre un montón de cuellos doloridos, imágenes que en cualquier otro lugar del mundo estarían expuestas únicamente en Museos y por las que habría que pagar para verlas. Y no podríamos ni echarles una foto siquiera.
Pero hay otro "arte" también que no es el propio de la imaginería sevillana que procesiona encima de pasos. Es el Arte con mayúsculas de los capataces delante y los costaleros debajo, hablando por la calle. Es el arte de mover tonelas del peso de un paso y que parezca que baile al son de música. Es el arte de los propios músicos haciendo un solo de flauta o de corneta de esos que te dejan sin respiración por querer insuflar aire al músico que los toca. Es el arte con el que un nazarenito o un monaguillo de poquitos años va con su cirio o su canasto, y con su cara alucinada desfilando en la procesión, y aguanta el campeón todo lo que dura la cofradía. Es el arte que se da el hermano que enciende la candelería de los pasos en un día con aire, o del que va con el cántaro de agua para refrescar a los que trabajan debajo.
Es esa otra Semana Santa que a veces, los que sentimos una emoción incontenible solo por ver a nuestra Imagen en la calle, dejamos pasar por alto, o incluso sin pasarla por alto, la dejamos en un segundo plano para centrarnos en ver pasar al Señor y pedirle por los que queremos, o un trabajo, o salud, en ver pasar a la Virgen y decirle lo que la queremos por lo bajito. Esa otra Semana Santa puede ser el principio para que esos ojos profanos, se transformen en corazones abiertos que vivan la Semana Santa como una nueva experiencia a partir del momento en que les hagamos ver que esto no es sólo religión aunque esa sea su esencia.
Porque hay incluso muchos "cofrades" que están mas por la tradición que por la religión en una cofradía. ¿Por qué no iban a formar parte de ese amplísimo (por desgracia) grupo, los ojos que nunca apreciaron la Semana Santa de esa forma? ¿Por qué no hacer otro tipo de "cofrades"? Yo no tengo dudas. A esas almas que conozco intentaré enseñarles este año otra Semana Santa. Intentaré que se pongan mis ojos. No se harán cristianos, ni quiero cambiarles esa decisión de su vida, pero me dolería permanecer indiferente ante la posibilidad que tienen de ver un paso haciendo un movimiento o una levantá determinada, oír delante y debajo del paso lo que se dice, ver a aquel nazarenito, y no les recorra un escalofrío. Es un reto bonito. Yo quiero cambiar mis ojos por los esos profanos, y ver si los puedo transformar en una mijita más cofrades... y que a partir de esta Semana Santa, el resto de las que vengan ya nunca sean igual, que las que pasaron mirando... pero sin VER.
Yo conozco almas que no creen en Dios (o puede que simplemente no crean en La Iglesia y su manejo de las enseñanzas de Jesús), o que simplemente nunca han visto la Semana Santa desde el punto de vista no ya de la religiosidad, sino de la parte emotiva que puede arrancarte una lágrima, un suspiro, un repeluco o una sonrisa en un momento determinado.
Conozco almas, alguna que otra en especial, que a pesar de decirme que no entiende, que no le llama la atención, que no es religiosa, sé que en su interior albergan la sensibilidad necesaria para que después de oírme hablar sobre mis experiencias, o sobre mi modo de ver la Semana Santa, la miren este año de otra forma. Puede que hasta lleguen a "sentir" cosas.
No digo yo que eso les vaya a cambiar su idea sobre Dios o el cristianismo, pero sí entenderá otros valores que aunque antes ya los tuvieran presentes, ahora les incidan en sus ojos de forma que se transformen en corazones abiertos. Por poner un ejemplo. Les hablo a veces del arte. Del arte que supone ver en la calle andando sobre un montón de cuellos doloridos, imágenes que en cualquier otro lugar del mundo estarían expuestas únicamente en Museos y por las que habría que pagar para verlas. Y no podríamos ni echarles una foto siquiera.
Pero hay otro "arte" también que no es el propio de la imaginería sevillana que procesiona encima de pasos. Es el Arte con mayúsculas de los capataces delante y los costaleros debajo, hablando por la calle. Es el arte de mover tonelas del peso de un paso y que parezca que baile al son de música. Es el arte de los propios músicos haciendo un solo de flauta o de corneta de esos que te dejan sin respiración por querer insuflar aire al músico que los toca. Es el arte con el que un nazarenito o un monaguillo de poquitos años va con su cirio o su canasto, y con su cara alucinada desfilando en la procesión, y aguanta el campeón todo lo que dura la cofradía. Es el arte que se da el hermano que enciende la candelería de los pasos en un día con aire, o del que va con el cántaro de agua para refrescar a los que trabajan debajo.
Es esa otra Semana Santa que a veces, los que sentimos una emoción incontenible solo por ver a nuestra Imagen en la calle, dejamos pasar por alto, o incluso sin pasarla por alto, la dejamos en un segundo plano para centrarnos en ver pasar al Señor y pedirle por los que queremos, o un trabajo, o salud, en ver pasar a la Virgen y decirle lo que la queremos por lo bajito. Esa otra Semana Santa puede ser el principio para que esos ojos profanos, se transformen en corazones abiertos que vivan la Semana Santa como una nueva experiencia a partir del momento en que les hagamos ver que esto no es sólo religión aunque esa sea su esencia.
Porque hay incluso muchos "cofrades" que están mas por la tradición que por la religión en una cofradía. ¿Por qué no iban a formar parte de ese amplísimo (por desgracia) grupo, los ojos que nunca apreciaron la Semana Santa de esa forma? ¿Por qué no hacer otro tipo de "cofrades"? Yo no tengo dudas. A esas almas que conozco intentaré enseñarles este año otra Semana Santa. Intentaré que se pongan mis ojos. No se harán cristianos, ni quiero cambiarles esa decisión de su vida, pero me dolería permanecer indiferente ante la posibilidad que tienen de ver un paso haciendo un movimiento o una levantá determinada, oír delante y debajo del paso lo que se dice, ver a aquel nazarenito, y no les recorra un escalofrío. Es un reto bonito. Yo quiero cambiar mis ojos por los esos profanos, y ver si los puedo transformar en una mijita más cofrades... y que a partir de esta Semana Santa, el resto de las que vengan ya nunca sean igual, que las que pasaron mirando... pero sin VER.
31 marzo 2014
CUARESMA 2014 (VII): "EH, TÚ, LLUVIA...."
¡Eh, tú, Lluvia!, ¡maldita y bendita seas! Aprovecha ahora que aún
faltan días. ¡Como se te ocurra aparecer por aquí dentro de dos semanas la vamos a tener! Mira
por una vez y apiádate de estos mortales humanos que te veneran como su maná
para que sus cosechas les den para comer. Tienes tiempo de hacernos la visita,
quedar como una señora y marcharte por donde has venido durante diez díitas.
¿Tanto te cuesta que durante una semana te programemos la agenda?
Te hablo
desde Andalucía. Una tierra Mariana y Cofrade que vive del campo. Tremenda
dualidad cuando apareces fuera de lugar, y dejas seca toda la primavera para
sólo aparecer cuando mi pueblo le reza a Dios en la calle. ¡Mira que eres
canalla, Lluvia! El jornalero está mirando al horizonte de sus campos estos días para que
el trigo que le sirve de sustento, las aceitunas que aportan el aceite y el pan
de muchas familias en septiembre nos den sus frutos, y todo depende de ti. Y tú hay veces que acabas mirando para otro lado, ¿no te da ná?
Cualquiera que te mire podrá pensar
que disfrutas con el sufrimiento de los míos, con su llanto por arruinar las
tierras de cultivo y el trabajo de las Hermandades durante todo el año en el
día de su máxima ilusión, las esperanzas de esos niños que sueñan con poder verter cera caliente al suelo, o llevar caramelos en su canasto. No quiero verte aparecer el Viernes de Dolores cuando la
Señora Servita quiera pisar la calle como “la primera” de nuestra Semana Santa.
Quiero seguir viéndote ahora, quiero que los árboles goteen, que los arados rezumen
barro, quiero que le des a Andalucía no riqueza, porque nunca la tuvo más que
en su patrimonio cultural y gastronómico y sentimental. Quiero que le des lo
que es justo para que no muera cada día un poquito más, cada día que le dejas
tu sillón a ese sol de justicia que ya está avisando que en verano viene para
quedarse y darnos tormento. Quiero que alimentes cuanto puedas esta semana las almas incansables y las manos encalladas que sostienen el arado y ordeñan los olivos. Las cinturas que doblan para mover la azada y recoger hortalizas. Quiero que llenes pozos y purifiques el aire que nos toca respirar mientras nos asfixian los que mandan.
¡Eh, Lluvia, sí, tú, la que nombro! ¡Sigue con tu visita durante unos días! Deja tu bendición y márchate hasta últimos de Abril.
Limpia bien el aire para que lo invada el incienso y luego vuelve a limpiarlo
de nuestros llantos. Y recuerda mi advertencia. Dentro de dos semanas aquí no eres bienvenida. Vete a Londres, o a Moscú, o al Amazonas,
esos sitios donde ya vives como una más y que son muy bonitos para unas
vacaciones de Semana Santa. Pero a los de aquí, déjanos vivir como nos gusta,
haz que quite el “maldita” de mi exclamación, y que jornaleros y cofrades podamos
decir: ¡Bendita seas, Lluvia!.
CUARESMA 2014 (VI): "EL SILENCIO DEL LLANTO DE LA LLUVIA"
Hace unos días se publicó y repartió el tradicional boletín informativo de Cuaresma de mi Hermandad del Silencio, como hacen todas las Hermandades por estas fechas. En el además de información sobre cultos, memorias de la propia Hermandad, y otras cuestiones se recogen artículos varios. Es un honor que el coordinador del mismo Antonio García Baeza, se haya acordado de mí un año más para que escribiera en él.
Al parecer ha gustado mucho entre los hermanos el texto así que, he decidido, para los que no tengáis la oportunidad de leer el boletín, compartirlo con todos vosotros. Deseo de corazón que os guste y que entendáis que los destinatarios del artículo son los hermanos que realizan la Estación de Penitencia cada Viernes Santo bajo el antifaz morado. Aún así, puede que si vosotros salís en alguna otra cofradía y habéis vivido algo parecido, también os veáis identificados. Aquí os lo dejo:
Permíteme
que te tutee Hermano, porque así me expresaré mejor. El otro día mientras
buceaba en mis recuerdos, encontré un montoncito de papeletas de sitio de
nuestra Hermandad. Es en ese momento en el que a uno se le agolpan los
recuerdos. No están todas y por eso no puedo contar ya los años que uno cumple
con la Estación de Penitencia del Silencio, pero sé que son más de diez, y de
doce. Son tantas vivencias, tantas imágenes, tantas sensaciones…
Tú,
como yo, Hermano puede que lo sepas. Que habrá gente que nunca podrá (o querrá)
saber lo que se siente. Yo sé lo que es recorrer nuestro itinerario con los
pies descalzos y comprobar el calor que el sol le ha aportado a nuestro asfalto
aún ya habiendo anochecido. Sé lo que es celebrar un Via-Crucis cuando el
tiempo no nos ha permitido salir. Pero nunca había vivido un susto como el del
año pasado. Tú, Hermano si llevas más años que yo bajo el antifaz de Nuestro
Padre, sí que lo habrás vivido. Si no es así, posiblemente tendrías sensaciones
parecidas a las mías… o las tuyas
propias.
Una
vez un miembro de nuestra Corporación me dijo “Esta es la única hermandad en la
que no se llora cuando no se sale por la lluvia”. Esta hermandad es la única en
la que hay tantas cosas diferentes al resto…. Pero esta hermandad la forman
hombres y mujeres, personas con su corazoncito. Almas que durante todo el año
trabajan por y para Él y Ella, Nuestro Padre, y Nuestra Madre de Dolores. Y
cada persona es un mundo. Y yo no me considero de los que se avergüenza por
llorar públicamente aunque este año nadie me viera. Me emocionaron muchas
cosas.
Bajo
mi antifaz ya casi humedecido por el llanto del cielo, pasaban por mi mente
muchos momentos. Pasaba cada noche de montaje del Altar del Quinario, pasaban
por mi mente el montaje y desmontaje de los pasos. Pasó por mi mente la imagen
de tener “Sus Manos en mis manos”, y pasó por mi mente la imagen de un cuerpo
de nazarenos que se mojó como se mojaron Él y Ella. Pasó por mi mente una
legión de almas que jamás abandonarían a su suerte a sus Titulares. Pasó por mi
mente el amor de muchos que sin estar en la procesión, no la abandonaron y se
quedaron viéndola. Pasó por mi mente el respeto de Carmona ante su Señor. Y
tantas y tantas cosas, que me provocaron no aguantar más, y reventar de rabia
bajo mi antifaz.
Sí,
Hermano… lloré, a pesar de que en esta Hermandad “no se llora por la lluvia”. Y
por mi cara, pasaron varias lágrimas. Porque tú, Hermano, sabes como yo, que
esta hermandad es distinta. Porque sabes que llevamos tan dentro a ese Nazareno
con su Cruz de Carey a cuestas y a esa Dolorosa de carita de porcelana
celestial, que si al cielo se le antoja llorar, también lloramos por Ellos.
Porque tú, Hermano, lleves los años que lleves entre nosotros, sabes como yo
que en esta Hermandad, hasta cuando es inevitable llorar, se llora con la misma
filosofía con la que se sonríe, se suspira, se reza, o se siente bajo la túnica
cada Viernes Santo: en SILENCIO.
23 marzo 2014
CUARESMA 2014 (V): "SOY POR MIS AMIGOS"
Soy por mis amigos. Soy hermano de número y cuota de dos Hermandades, de mi Santiago de mi niñez, y de mi Silencio de adolescencia. Pero soy hermano de cariño de todas y cada una de las Hermandades de mi Carmona natal y de Sevilla Capital.
Y creo que esto si no con todas, al menos nos pasa con algunas, a todos nosotros. Todos tenemos un amigo, o un familiar que no es de nuestra Hermandad, pero que directamente proporcional al cariño que le tengamos esa o esas personas, nos han hecho ver en sus Hermandades cosas que hacen que se desarrolle la querencia.
Yo he tenido amigos y familiares que me hicieron crecer el cariño por notarlo en su mirada. Cariño por la sobriedad de las Vísperas con la Virgen de Los Dolores Servitas en la estrechez del Arquillo de San Felipe, por su recogida sin hacer ruido con los sones de "Virgen del Valle" (una de mis marchas favoritas), por el "Palio" que no lleva palio, porque no le hace falta teniendo estrellas que lo cobijen. Por esos cariños soy de Los Servitas.
Más amigos, y más cariño: por el izquierdazo de Nuestro Padre Jesús de La Coronación de Espinas subiendo Hermanas de la Cruz, con la algarabía de una Esperanza Marinera con razón, porque dicen los datos arqueológicos que al principio de los tiempos esta tierra también tuvo mar, como el mar por el que ahora mece La Esperanza cada Domingo de Ramos. Por ese cariño soy de La Esperanza.
Cariño que me imponen amigos del alma cuesta arriba de San Felipe. Cuesta arriba para Hermanas de la Cruz, cuesta arriba por Joaquín Costa, Cuesta arriba para su casa. Y más cuesta arriba se me hace el cariño por esta Hermandad de la Amargura, desde que tuve que hablarle a María Santísima del Mayor Dolor. Hecho que colmó mi emoción, y mi cariño siempre por Ella, y por su hijo de la Silueta Inigualable. Por ese cariño y por otros muchos, soy de La Amargura.
Cariño en amigos y en mí, cariño que se desvive por el barrio de los barrios, con olor a pan cociéndose en el horno y la recogida eterna de San Blas, por su paraíta en la puerta de mi peña "Pitos de Caña", por su amplitud llenando todo el Raso de Santa Ana. Cariño porque en ese barrio se criaron mi madre y mi abuela. Cariño porque ésta Hermandad es de las que tengas amigos o no, ella solita desprende e impone el cariño. Por este cariño, y porque sí, soy de San Blas.
Amigos que me inyectaron al alma un cariño que yo viví de estudiante junto al muro del Colegio Público Cervantes. Cariño porque en una capilla tan pequeñita tiene cabida lo más grande. Un misterio parido en Carmona de manos de un Carmonense, y una Virgen de Angustia morena que mi madre me enseñó a querer cuando pasaba en su palio persa con su cara a mi altura, subido yo en la antigua glorieta del Paseo del Estatuto. Cariño por cada petalada en Tinajería y Tahona. Cariño por el tañer tan inconfundible de la campana de la Capilla. Porque, porque lo llevo en mi nombre, no tengo más remedio que ser de San Francisco.
Soy de Santiago y soy del Silencio, pero eso se merece un artículo aparte. Porque hay mucho más que cariño.
Cariño como el que me recuerda a mi abuelo Luis, llevándome a pasear por la Alameda a comer helado de vainilla del puesto azul que tenían Los Valencianos mientras esperaba el destello cegador de nazarenos de blanco que ninguneaban al sol, y un Cristo Humilde y solitario reinando en las mañanas del Viernes Santo. Por ver salir el Palio de Cajón de La Virgen de Los Dolores tras una noche de vivencias con los costaleros de La Columna en la Cueva Mesa. Por tantas miradas que les echo bajo mi túnica del Silencio cuando me dirijo a San Bartolomé y nadie puede verme. Por esos cariños, porque ahí hice mi Primera Comunión, soy de San Pedro.
Y cariño de familiar fundador de su primera cuadrilla de costaleros. Cariño por que el nombre de su Virgen de Buiza (Soledad) me ha servido tantas veces para conocerme mejor. Cariño por su sobriedad, por su recuperación de protocolo y tradiciones, cariño por la nostalgia presente que hace sentir a todo cofrade que se precie, sin que haya llegado aún el tiempo de la nostalgia. Cariño porque dijo Dios que "los últimos serán los primeros", y esta es la última de la Semana Santa. Porque es un cariño fácil, soy del Santo Entierro.
Y si nos ponemos a mirar, yo tengo amigos en Carmona y Sevilla que me hacen ser un poquito de Las Penas y el Despojado, de Tres Caídas y Macareno, del Silencio y del Calvario. De San Julián, y del Baratillo. De Cigarreras y Santa Marta. De la Exaltación y La Soledad de San Lorenzo y de Monserrat...
En fin, que cualquiera que sepa lo que es el cariño, podrá decir soy de tal o cual Hermandad, porque sea hermano o del barrio. Pero en el fondo de su corazón sabe que cada día en algún momento de su tiempo, de su mirada y de su alma, siente a la que toque como propia. Por eso seguro que sé que somos muchos los que podríamos decir, todos y cada uno de los días de Semana Santa aquello de: "hoy sale LA MÍA", porque por cariño, por los familiares y por los amigos, somos de TODAS. Yo lo digo como lo siento, yo soy de todas. Lo soy por mis amigos.
Y creo que esto si no con todas, al menos nos pasa con algunas, a todos nosotros. Todos tenemos un amigo, o un familiar que no es de nuestra Hermandad, pero que directamente proporcional al cariño que le tengamos esa o esas personas, nos han hecho ver en sus Hermandades cosas que hacen que se desarrolle la querencia.
Yo he tenido amigos y familiares que me hicieron crecer el cariño por notarlo en su mirada. Cariño por la sobriedad de las Vísperas con la Virgen de Los Dolores Servitas en la estrechez del Arquillo de San Felipe, por su recogida sin hacer ruido con los sones de "Virgen del Valle" (una de mis marchas favoritas), por el "Palio" que no lleva palio, porque no le hace falta teniendo estrellas que lo cobijen. Por esos cariños soy de Los Servitas.
Más amigos, y más cariño: por el izquierdazo de Nuestro Padre Jesús de La Coronación de Espinas subiendo Hermanas de la Cruz, con la algarabía de una Esperanza Marinera con razón, porque dicen los datos arqueológicos que al principio de los tiempos esta tierra también tuvo mar, como el mar por el que ahora mece La Esperanza cada Domingo de Ramos. Por ese cariño soy de La Esperanza.
Cariño que me imponen amigos del alma cuesta arriba de San Felipe. Cuesta arriba para Hermanas de la Cruz, cuesta arriba por Joaquín Costa, Cuesta arriba para su casa. Y más cuesta arriba se me hace el cariño por esta Hermandad de la Amargura, desde que tuve que hablarle a María Santísima del Mayor Dolor. Hecho que colmó mi emoción, y mi cariño siempre por Ella, y por su hijo de la Silueta Inigualable. Por ese cariño y por otros muchos, soy de La Amargura.
Cariño en amigos y en mí, cariño que se desvive por el barrio de los barrios, con olor a pan cociéndose en el horno y la recogida eterna de San Blas, por su paraíta en la puerta de mi peña "Pitos de Caña", por su amplitud llenando todo el Raso de Santa Ana. Cariño porque en ese barrio se criaron mi madre y mi abuela. Cariño porque ésta Hermandad es de las que tengas amigos o no, ella solita desprende e impone el cariño. Por este cariño, y porque sí, soy de San Blas.
Amigos que me inyectaron al alma un cariño que yo viví de estudiante junto al muro del Colegio Público Cervantes. Cariño porque en una capilla tan pequeñita tiene cabida lo más grande. Un misterio parido en Carmona de manos de un Carmonense, y una Virgen de Angustia morena que mi madre me enseñó a querer cuando pasaba en su palio persa con su cara a mi altura, subido yo en la antigua glorieta del Paseo del Estatuto. Cariño por cada petalada en Tinajería y Tahona. Cariño por el tañer tan inconfundible de la campana de la Capilla. Porque, porque lo llevo en mi nombre, no tengo más remedio que ser de San Francisco.
Soy de Santiago y soy del Silencio, pero eso se merece un artículo aparte. Porque hay mucho más que cariño.
Cariño como el que me recuerda a mi abuelo Luis, llevándome a pasear por la Alameda a comer helado de vainilla del puesto azul que tenían Los Valencianos mientras esperaba el destello cegador de nazarenos de blanco que ninguneaban al sol, y un Cristo Humilde y solitario reinando en las mañanas del Viernes Santo. Por ver salir el Palio de Cajón de La Virgen de Los Dolores tras una noche de vivencias con los costaleros de La Columna en la Cueva Mesa. Por tantas miradas que les echo bajo mi túnica del Silencio cuando me dirijo a San Bartolomé y nadie puede verme. Por esos cariños, porque ahí hice mi Primera Comunión, soy de San Pedro.
Y cariño de familiar fundador de su primera cuadrilla de costaleros. Cariño por que el nombre de su Virgen de Buiza (Soledad) me ha servido tantas veces para conocerme mejor. Cariño por su sobriedad, por su recuperación de protocolo y tradiciones, cariño por la nostalgia presente que hace sentir a todo cofrade que se precie, sin que haya llegado aún el tiempo de la nostalgia. Cariño porque dijo Dios que "los últimos serán los primeros", y esta es la última de la Semana Santa. Porque es un cariño fácil, soy del Santo Entierro.
Y si nos ponemos a mirar, yo tengo amigos en Carmona y Sevilla que me hacen ser un poquito de Las Penas y el Despojado, de Tres Caídas y Macareno, del Silencio y del Calvario. De San Julián, y del Baratillo. De Cigarreras y Santa Marta. De la Exaltación y La Soledad de San Lorenzo y de Monserrat...
En fin, que cualquiera que sepa lo que es el cariño, podrá decir soy de tal o cual Hermandad, porque sea hermano o del barrio. Pero en el fondo de su corazón sabe que cada día en algún momento de su tiempo, de su mirada y de su alma, siente a la que toque como propia. Por eso seguro que sé que somos muchos los que podríamos decir, todos y cada uno de los días de Semana Santa aquello de: "hoy sale LA MÍA", porque por cariño, por los familiares y por los amigos, somos de TODAS. Yo lo digo como lo siento, yo soy de todas. Lo soy por mis amigos.
22 marzo 2014
CUARESMA 2014 (IV): "LA SEMANA SANTA EN LOS SENTIDOS"
La Semana Santa es la Semana de Los Sentidos. Los del ser humano. Los de cada alma presente en la calle, en las procesiones, en los bares, hasta en su propia casa viéndola por televisión. Es la semana en la que se realzan los cinco sentidos como lo hace la propia ciudad por sí misma, pero acentuándolos aún más hasta llegar a hacerlos tan sublimes que puede incluso pasar desapercibido el realce de las sensaciones. Sentidos colmados, sentidos activos, sentidos que casi, y perdónenme la blasfemia, se vuelven santos como la semana.
El primero y más perceptible es la vista. El que ofrece la noche y el día como pasará con el oído. Las dos caras, la feliz para quien goza de ella, y puede ver el palio de estrellas y balcones que acompaña a la Virgen de los Dolores el Viernes que celebra su día; cómo da un "izquierdazo" el Coronación en su salida a la Plaza de Cristo Rey, la Belleza Excelsa de la Virgen del Mayor Dolor, ver cómo se te viene encima el colosal paso de misterio de La Expiración, el sol que doró de un moreno celestial a Las Angustias, la tensa y complicada salida de La Columna, el corte clásico del palio de cajón de la Dolorosa que vive en San Pedro, el mágico sobrecogimiento de los Nazarenos del Silencio y el solemne andar del Santo Entierro. Triste para quien por designios de Dios, no puede verlo con los ojos, y lo hace con el oído (y viceversa).
El segundo es el oído. Como he dicho hay quien no puede ver y tiene que visionar escuchando. Hay quien su oído es el complemento perfecto para lo que ve. Y se pueden oír mil sonidos que te colman y complementan a los otros cuatro. El tocar en el suelo de las varas de los celadores para que anden o paren los Nazarenos. Las voces de nuestros capataces, alguno que otro soltando poesía improvisada para mandar a sus costaleros. El esfuerzo y los kilos cayendo sobre los cuellos de los que hacen caminar el Evangelio por las calles carmonenses. Los revuelos de tambores, cornetas y bandas de palio poniendo Banda Sonora a nuestra Semana de Los Sentidos, gargantas cortadas por el respeto y el nerviosismo cantando saetas, rachear de pies y crujidos de parihuelas...
El tercero es el olfato. La Semana Santa tiene toda una amalgama de olores que nos penetran por la vía del regocijo. El azahar rompiendo en algunas calles y plazuelas, el puesto del algodón de azúcar, la cera encendida y derretida, goteada ardiente y seca en el asfalto, el incienso característico (y esto ya es para olfatos muy sibaritas) de cada Hermandad. Cada una perfuma con un diferente incienso nuestra Semana de Los Sentidos, y engalana con diferentes adornos florales sus pasos, que cuando hay clavel, azahar, o rosas, también desprenden sensaciones diferentes en nuestro olfato.
Vayamos por el gusto. Que no es sólo el buen gusto de los priostes a la hora de vestir imágenes o adornar los pasos. El gusto más humano, el del paladar, el de los sabores típicos de la Cuaresma y la Semana Santa. El sabor de las Espinacas con garbanzos, el Bacalao con tomate, las Pavías de merluza o las Croquetas de Bacalao. El Algodón de azúcar o el Helado de los Valencianos. El café o el cola-cao con las Torrijas y la Leche frita. El gusto que se pone protestón los Viernes y al que se le ha callado la protesta con el ingenio de las cábalas de tantas madres y abuelas para no comer carne y aún así, paladea manjares a diestro y siniestro.
Y por último el tacto. El tocar, que pidió Santo Tomás para creer. Los dedos en el Costado de Cristo que hundimos en cada terminación de nuestra piel para rozar el manto de una Virgen o el Faldón de un Paso, para tomar nuestro cirio resbaladizo y áspero al mismo tiempo, al poner la mano para que caiga cera ardiente que en cuestión de segundos se endurece al tiempo que se enfría como las noches de Primavera. El tacto de la calle en nuestros penitentes pies descalzos, que se vuelve frío o caliente según haya reinado el sol caprichoso,y helado en los templos. El tacto del esparto de nuestro cinturón o de los nudos del cíngulo, el de la tela de nuestro antifaz al pegárnoslo al rostro con la mano para que llegue aire fresco y poder respirar mejor. El tacto de paredes de piedra tallada por los siglos o de la cal que viste de pureza las fachadas, donde nos apoyamos para ver una cofradía.
Por desgracia hay pocos que empleen el Sexto Sentido, que es el sentir de los cinco juntos, para darse cuenta que en Semana Santa, todos se realzan hasta lo sublime. Si no fuera así, sería una semana como otra cualquiera, en una ciudad como otra cualquiera, pero no es el caso. Les invito a un ejercicio de sensibilidad esta próxima Semana Santa: reconcentren el espíritu, cierren un momento los ojos varias veces durante el día, cuando estén usando algunos de los otros cuatro sentidos, luego ábranlos y se darán cuenta cómo se han realzado cada uno de ellos, aportándoles una felicidad que seguro que han estado disfrutando cada Semana Santa, pero de la que no han sido plenamente conscientes. Ya me dirán....
El primero y más perceptible es la vista. El que ofrece la noche y el día como pasará con el oído. Las dos caras, la feliz para quien goza de ella, y puede ver el palio de estrellas y balcones que acompaña a la Virgen de los Dolores el Viernes que celebra su día; cómo da un "izquierdazo" el Coronación en su salida a la Plaza de Cristo Rey, la Belleza Excelsa de la Virgen del Mayor Dolor, ver cómo se te viene encima el colosal paso de misterio de La Expiración, el sol que doró de un moreno celestial a Las Angustias, la tensa y complicada salida de La Columna, el corte clásico del palio de cajón de la Dolorosa que vive en San Pedro, el mágico sobrecogimiento de los Nazarenos del Silencio y el solemne andar del Santo Entierro. Triste para quien por designios de Dios, no puede verlo con los ojos, y lo hace con el oído (y viceversa).
El segundo es el oído. Como he dicho hay quien no puede ver y tiene que visionar escuchando. Hay quien su oído es el complemento perfecto para lo que ve. Y se pueden oír mil sonidos que te colman y complementan a los otros cuatro. El tocar en el suelo de las varas de los celadores para que anden o paren los Nazarenos. Las voces de nuestros capataces, alguno que otro soltando poesía improvisada para mandar a sus costaleros. El esfuerzo y los kilos cayendo sobre los cuellos de los que hacen caminar el Evangelio por las calles carmonenses. Los revuelos de tambores, cornetas y bandas de palio poniendo Banda Sonora a nuestra Semana de Los Sentidos, gargantas cortadas por el respeto y el nerviosismo cantando saetas, rachear de pies y crujidos de parihuelas...
El tercero es el olfato. La Semana Santa tiene toda una amalgama de olores que nos penetran por la vía del regocijo. El azahar rompiendo en algunas calles y plazuelas, el puesto del algodón de azúcar, la cera encendida y derretida, goteada ardiente y seca en el asfalto, el incienso característico (y esto ya es para olfatos muy sibaritas) de cada Hermandad. Cada una perfuma con un diferente incienso nuestra Semana de Los Sentidos, y engalana con diferentes adornos florales sus pasos, que cuando hay clavel, azahar, o rosas, también desprenden sensaciones diferentes en nuestro olfato.
Vayamos por el gusto. Que no es sólo el buen gusto de los priostes a la hora de vestir imágenes o adornar los pasos. El gusto más humano, el del paladar, el de los sabores típicos de la Cuaresma y la Semana Santa. El sabor de las Espinacas con garbanzos, el Bacalao con tomate, las Pavías de merluza o las Croquetas de Bacalao. El Algodón de azúcar o el Helado de los Valencianos. El café o el cola-cao con las Torrijas y la Leche frita. El gusto que se pone protestón los Viernes y al que se le ha callado la protesta con el ingenio de las cábalas de tantas madres y abuelas para no comer carne y aún así, paladea manjares a diestro y siniestro.
Y por último el tacto. El tocar, que pidió Santo Tomás para creer. Los dedos en el Costado de Cristo que hundimos en cada terminación de nuestra piel para rozar el manto de una Virgen o el Faldón de un Paso, para tomar nuestro cirio resbaladizo y áspero al mismo tiempo, al poner la mano para que caiga cera ardiente que en cuestión de segundos se endurece al tiempo que se enfría como las noches de Primavera. El tacto de la calle en nuestros penitentes pies descalzos, que se vuelve frío o caliente según haya reinado el sol caprichoso,y helado en los templos. El tacto del esparto de nuestro cinturón o de los nudos del cíngulo, el de la tela de nuestro antifaz al pegárnoslo al rostro con la mano para que llegue aire fresco y poder respirar mejor. El tacto de paredes de piedra tallada por los siglos o de la cal que viste de pureza las fachadas, donde nos apoyamos para ver una cofradía.
Por desgracia hay pocos que empleen el Sexto Sentido, que es el sentir de los cinco juntos, para darse cuenta que en Semana Santa, todos se realzan hasta lo sublime. Si no fuera así, sería una semana como otra cualquiera, en una ciudad como otra cualquiera, pero no es el caso. Les invito a un ejercicio de sensibilidad esta próxima Semana Santa: reconcentren el espíritu, cierren un momento los ojos varias veces durante el día, cuando estén usando algunos de los otros cuatro sentidos, luego ábranlos y se darán cuenta cómo se han realzado cada uno de ellos, aportándoles una felicidad que seguro que han estado disfrutando cada Semana Santa, pero de la que no han sido plenamente conscientes. Ya me dirán....
18 marzo 2014
CUARESMA 2014 (III): LAs "BANDAS" "SONORAS".
¿De cuántas películas nos hemos llegado a enamorar por su banda sonora?¿Cuántas hemos querido rememorar realzando este mismo motivo? En la Semana Santa la banda sonora la ponen músicos que puede que nunca lleguen a formar parte de ninguna Filarmónica, porque es música hecha en su mayoría por músicos no profesionales. Y cuando digo "no profesionales" no quiero decir que no sean músicos propiamente dichos, o que no sepan solfeo, no. Quiero decir que son músicos que por circunstancias de la vida, no se dedican profesionalmente a la música. No viven de ella. Pero aportan su tiempo libre de ensayos y estudios de su instrumento para aportarnos esa magia de nuestra Semana Santa en la calle. Detrás de nuestra Hermandad o Cofradía.
Hace unos años, y tras buscarlo mucho, un amigo me consiguió por fin, la Banda Sonora Original (BSO) de la película "Semana Santa" de Gutiérrez-Aragón, en la que las marchas procesionales de toda la vida estaban interpretadas por la "London Philarmonic Orchestra". La adaptación para unos "guiris" que en su vida habían interpretado música cofrade, tuvo dos vertientes. Hubo quien dijo que prefiere a las bandas de aquí, porque eso no era Semana Santa. Yo me sumé al carro de los que simplemente lo valoraron como lo que son algunas de esas marchas: auténticas sinfonías magistrales.
Y como Banda Sonora la llevo en mi coche para ponerla bien alta cuando recorro bajo el manto nocturno las solitarias calles de la ciudad. Si alguien pudiera meter una cámara y pasear en Cuaresma con un coche que no vibrara como un endemoniado por las calles adoquinadas, ni saltara como un canguro con los dichosos badenes, y filmar un recorrido a cámara lenta por ciertos lugares de Carmona bajo el manto de su noche, la banda sonora obligada podría ser perfectamente "Virgen del Valle" o "Soleá, dame la mano" interpretada por la LPO.
Una delicia, oiga. Pero una vez llegada nuestra Semana Mayor, sus compases, sus chelos y violines no harían moverse a la Virgen de La Paciencia como se mueve entrando al son de "Amarguras" por la Plazuela de Santiago. O no podrían cantar "Encarnación Coronada" como lo hace Tinajería cuando la toca la "Asociación Filarmónica El Arrabal". Y eso si hablamos de Palios, que no me imagino yo a la sección de vientos y percusiones de la "London", interpretando "Silencio Blanco" o "Réquiem", y no me hagan ni pensar cómo sonarían los británicos detrás del Coronación, de La Columna o de La Expiración.
Cada cosa tiene su momento, y yo, sin embargo digo que en directo la música de aquí supera a toda una Filarmónica Londinense. "El Arrabal" y "Nuestra Señora de Gracia" no pueden hacerlo mejor para poner la BSO en nuestra calle, por eso, porque son "Bandas" y son "Sonoras" y como ellos cualquiera de nuestras bandas musicales cofrades de toda Sevilla y Andalucía. Pero luego si quieren ustedes rememorar momentos estremecedores de nuestra Semana Santa, o incluso de lugares de Carmona, prueben a elegir a la "London" y verán qué experiencia.
Para lo otro ya lo dijo Igor Stravinski cuando vino a Sevilla en Semana Santa. Se encontraba viendo una de las cofradías, y tras el Palio sonaba "Soleá, dame la mano". Alguien le preguntó al famoso compositor qué le parecía y Stravinski fue demoledor: "ESTOY ESCUCHANDO LO QUE ESTOY VIENDO". Poco más se puede decir.
Hace unos años, y tras buscarlo mucho, un amigo me consiguió por fin, la Banda Sonora Original (BSO) de la película "Semana Santa" de Gutiérrez-Aragón, en la que las marchas procesionales de toda la vida estaban interpretadas por la "London Philarmonic Orchestra". La adaptación para unos "guiris" que en su vida habían interpretado música cofrade, tuvo dos vertientes. Hubo quien dijo que prefiere a las bandas de aquí, porque eso no era Semana Santa. Yo me sumé al carro de los que simplemente lo valoraron como lo que son algunas de esas marchas: auténticas sinfonías magistrales.
Y como Banda Sonora la llevo en mi coche para ponerla bien alta cuando recorro bajo el manto nocturno las solitarias calles de la ciudad. Si alguien pudiera meter una cámara y pasear en Cuaresma con un coche que no vibrara como un endemoniado por las calles adoquinadas, ni saltara como un canguro con los dichosos badenes, y filmar un recorrido a cámara lenta por ciertos lugares de Carmona bajo el manto de su noche, la banda sonora obligada podría ser perfectamente "Virgen del Valle" o "Soleá, dame la mano" interpretada por la LPO.
Una delicia, oiga. Pero una vez llegada nuestra Semana Mayor, sus compases, sus chelos y violines no harían moverse a la Virgen de La Paciencia como se mueve entrando al son de "Amarguras" por la Plazuela de Santiago. O no podrían cantar "Encarnación Coronada" como lo hace Tinajería cuando la toca la "Asociación Filarmónica El Arrabal". Y eso si hablamos de Palios, que no me imagino yo a la sección de vientos y percusiones de la "London", interpretando "Silencio Blanco" o "Réquiem", y no me hagan ni pensar cómo sonarían los británicos detrás del Coronación, de La Columna o de La Expiración.
Cada cosa tiene su momento, y yo, sin embargo digo que en directo la música de aquí supera a toda una Filarmónica Londinense. "El Arrabal" y "Nuestra Señora de Gracia" no pueden hacerlo mejor para poner la BSO en nuestra calle, por eso, porque son "Bandas" y son "Sonoras" y como ellos cualquiera de nuestras bandas musicales cofrades de toda Sevilla y Andalucía. Pero luego si quieren ustedes rememorar momentos estremecedores de nuestra Semana Santa, o incluso de lugares de Carmona, prueben a elegir a la "London" y verán qué experiencia.
Para lo otro ya lo dijo Igor Stravinski cuando vino a Sevilla en Semana Santa. Se encontraba viendo una de las cofradías, y tras el Palio sonaba "Soleá, dame la mano". Alguien le preguntó al famoso compositor qué le parecía y Stravinski fue demoledor: "ESTOY ESCUCHANDO LO QUE ESTOY VIENDO". Poco más se puede decir.
15 marzo 2014
CUARESMA 2014 (II): "..SI SON LOS MISMOS..."
Anoche tras volver del Quinario de La Columna, fui a tomar una copa a mi recién remodelada peña "Los Pitos de Caña", cuya nueva repostería, huelga decirlo, es una auténtica delicia.
Por las fechas en las que estamos y por el sitio en el que está, en plena Barbacana, la decoración carnavalesca propia de la idiosincrasia de esa entidad, había desaparecido. En sus paredes ya colgaban carteles de Semana Santa, en la tele se reproducían vídeos de Cofradías en Campana y el olor a la freidora de la que salen muchos manjares para el paladar había sido denostado por el del incensario que humeaba en su ventana.
En la peña, algunos parroquianos de los de no ser de nada en concreto (ni cofrades, ni carnavaleros declarados), y ser de toda costumbre que engloba nuestra Ciudad, es decir, de vivir cada cosa en su momento y disfrutar de todo. Quiso el destino que ayer, como viernes, pasaran por su puerta ambos pasos de la Hermandad de la Sagrada Expiración ensayando para el Martes Santo.
El volumen de la tele se bajó, y yo me apresuré a echar más perfume en el recipiente de barro que perfumaba no sólo el local sino también parte de la calle. Cuando pasaron ambas parihuelas, uno de esos parroquianos que comentaba dijo una frase lapidaria: "Macho, si son los mismos aquí que allí, veo las mismas caras en Carnaval y en Semana Santa".
El oírlo en boca de alguien que, como decía, no es parte interesada de ninguna de las dos opciones, me llenó de satisfacción. Me vino a la mente una frase que Antonio Martínez Ares dijo en una entrevista en una final del Falla, a cuento de un famoso pasodoble escrito al Nazareno "Greñúo" de Cádiz, tras otra letra que le costó su expulsión de la Hermandad, dedicada al Papa Juan Pablo II. Ares, dijo en su entrevista:
"Ya lo ha dicho Julio Pardo en un tango este año, Cádiz es una ciudad muy pequeñita y las mismas gargantas que cantan en Carnavales, luego se vuelven hombros que cargan en Semana Santa".
Pues eso mismo es lo que pasa aquí, a pesar de que aún haya mucha gente que no lo entiende. Que la afición y la devoción pueden complementarse perfectamente. Que las mismas caras que se maquillan una sonrisa en febrero, luego se vuelven cuellos doloridos por el peso de la trabajadera, o se ocultan bajo una túnica de nazareno, incluso ocupan puestos de responsabilidad en Juntas de Hermandades.
El Carnaval es una tradición que incluso para muchos se vuelve Pasión. Y ser Cristiano y Cofrade es una Pasión, una Fé, que tiene su parte de Tradición. Incluso muchos olvidan la primera parte y lo viven como una Tradición sin más, olvidando el trasfondo Cristiano y Evangelizador que nuestra Semana Santa tiene.
Pero pasa lo mismo que decía Ares, Esta Ciudad es tan grande y a la vez, tan pequeña, que no es para nada extraño ver las mismas caras, ver a los mismos con una semana de diferencia, cantando con un disfraz, o montando un Altar de Quinario o ensayando bajo el esqueleto de lo que luego será un Altar en la Calle. Porque si hay algo que esa gente, que "son los mismos" saben entender, es que nuestra Ciudad, nuestra Cultura, y nuestra Vida de Carmonenses, tiene un legado que a nuestros antepasados les costó mucho dejarnos.
Y en ese legado entra agacharse por un caramelo el día de Reyes, ponerse un disfraz para expresar en Libertad lo que se piensa o un ingenioso chiste, cumplir con tu Fe y realizar una Estación de Penitencia, bailar Sevillanas en la Feria, arrodillarse cuando pase la Custodia del Corpus Christi, andar bajo el calor de la Romería, o ir a visitar a La Virgen de Gracia en su Novena.
Y lo que haría falta es que ojalá tanta tradición no se perdiera. Que las nuevas generaciones que vienen por detrás, y que quedan en evidencia porque la parte que se vé, por desgracia son peladitos de cenicero, porros y delincuencia, demuestren que hay una parte que no se ve, y que son nuestra esperanza. Que se sumen a vivir todas nuestras tradiciones como parte activa, y que no quede como una expresión de sorpresa la próxima vez que alguien diga "Son los mismos", porque esté considerado como algo normal.
El Carnaval y la Semana Santa lo forman personas, corazones y almas, que son tan válidas igualmente para una tradición, como para una Pasión. Y viceversa... porque en el fondo.. "son lo mismo".
Por las fechas en las que estamos y por el sitio en el que está, en plena Barbacana, la decoración carnavalesca propia de la idiosincrasia de esa entidad, había desaparecido. En sus paredes ya colgaban carteles de Semana Santa, en la tele se reproducían vídeos de Cofradías en Campana y el olor a la freidora de la que salen muchos manjares para el paladar había sido denostado por el del incensario que humeaba en su ventana.
En la peña, algunos parroquianos de los de no ser de nada en concreto (ni cofrades, ni carnavaleros declarados), y ser de toda costumbre que engloba nuestra Ciudad, es decir, de vivir cada cosa en su momento y disfrutar de todo. Quiso el destino que ayer, como viernes, pasaran por su puerta ambos pasos de la Hermandad de la Sagrada Expiración ensayando para el Martes Santo.
El volumen de la tele se bajó, y yo me apresuré a echar más perfume en el recipiente de barro que perfumaba no sólo el local sino también parte de la calle. Cuando pasaron ambas parihuelas, uno de esos parroquianos que comentaba dijo una frase lapidaria: "Macho, si son los mismos aquí que allí, veo las mismas caras en Carnaval y en Semana Santa".
El oírlo en boca de alguien que, como decía, no es parte interesada de ninguna de las dos opciones, me llenó de satisfacción. Me vino a la mente una frase que Antonio Martínez Ares dijo en una entrevista en una final del Falla, a cuento de un famoso pasodoble escrito al Nazareno "Greñúo" de Cádiz, tras otra letra que le costó su expulsión de la Hermandad, dedicada al Papa Juan Pablo II. Ares, dijo en su entrevista:
"Ya lo ha dicho Julio Pardo en un tango este año, Cádiz es una ciudad muy pequeñita y las mismas gargantas que cantan en Carnavales, luego se vuelven hombros que cargan en Semana Santa".
Pues eso mismo es lo que pasa aquí, a pesar de que aún haya mucha gente que no lo entiende. Que la afición y la devoción pueden complementarse perfectamente. Que las mismas caras que se maquillan una sonrisa en febrero, luego se vuelven cuellos doloridos por el peso de la trabajadera, o se ocultan bajo una túnica de nazareno, incluso ocupan puestos de responsabilidad en Juntas de Hermandades.
El Carnaval es una tradición que incluso para muchos se vuelve Pasión. Y ser Cristiano y Cofrade es una Pasión, una Fé, que tiene su parte de Tradición. Incluso muchos olvidan la primera parte y lo viven como una Tradición sin más, olvidando el trasfondo Cristiano y Evangelizador que nuestra Semana Santa tiene.
Pero pasa lo mismo que decía Ares, Esta Ciudad es tan grande y a la vez, tan pequeña, que no es para nada extraño ver las mismas caras, ver a los mismos con una semana de diferencia, cantando con un disfraz, o montando un Altar de Quinario o ensayando bajo el esqueleto de lo que luego será un Altar en la Calle. Porque si hay algo que esa gente, que "son los mismos" saben entender, es que nuestra Ciudad, nuestra Cultura, y nuestra Vida de Carmonenses, tiene un legado que a nuestros antepasados les costó mucho dejarnos.
Y en ese legado entra agacharse por un caramelo el día de Reyes, ponerse un disfraz para expresar en Libertad lo que se piensa o un ingenioso chiste, cumplir con tu Fe y realizar una Estación de Penitencia, bailar Sevillanas en la Feria, arrodillarse cuando pase la Custodia del Corpus Christi, andar bajo el calor de la Romería, o ir a visitar a La Virgen de Gracia en su Novena.
Y lo que haría falta es que ojalá tanta tradición no se perdiera. Que las nuevas generaciones que vienen por detrás, y que quedan en evidencia porque la parte que se vé, por desgracia son peladitos de cenicero, porros y delincuencia, demuestren que hay una parte que no se ve, y que son nuestra esperanza. Que se sumen a vivir todas nuestras tradiciones como parte activa, y que no quede como una expresión de sorpresa la próxima vez que alguien diga "Son los mismos", porque esté considerado como algo normal.
El Carnaval y la Semana Santa lo forman personas, corazones y almas, que son tan válidas igualmente para una tradición, como para una Pasión. Y viceversa... porque en el fondo.. "son lo mismo".
12 marzo 2014
CUARESMA 2014 (I): EL BARRIO DE MIS SUEÑOS
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| Ntro Padre Jesús Atado a la Columna
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|
Es el barrio de mis sueños porque mis sueños florecieron en él. Es el barrio de mis sueños, porque uno de mis sueños siempre fue vivir en él. Es el barrio de mis sueños porque es el único lugar que cuando lo recorro sueño despierto. Es el barrio de mis sueños porque quien ha compartido mis sueños, ha tenido que compartir también ese barrio. Y no solo es el barrio de mis sueños, es el de mi infancia, en aquellas noches de ensayo de teatro y velás. Es el de mi corazón por tanta gente del barrio que, a pesar del paso del tiempo sigo llevando en él y me llevan a la vez en el suyo. Es el barrio de mi alegría porque en él habita una Casa donde he sido muy feliz, y en la que habitan dos Ilustres Inquilinos que me cautivaron el alma desde niño.
El barrio de "Los Kíkilis", el del Alcázar, el de La Puerta de Córdoba, el de "La Plazuela", el de "Santa Clara" y "Antiguos Salesianos", el de "La Caridad", el barrio de Santiago, huele diferente. Se presenta ante tus ojos de forma diferente. Tiene una luz diferente. En su plazuela huele a naranjos todo el año (o me lo parecerá a mí). Un barrio que hay quien dice que se está despoblando porque está "muerto". Lo que muchos llaman un barrio muerto, yo lo llamo un barrio tranquilo. Pero aún así no pierde ese carácter tan autóctono ni esa idiosincrasia de barrio que quien se crió (viviera o no) en él, lleve arraigada la honra y el orgullo de decir "yo soy un Kíkili".
A mí me gusta recorrerlo en las noches tranquilas y apacibles de verano. En los albores de la primavera con la cuaresma. En las noches frías del invierno más desolador, y fíjense cómo es la cosa, que aunque su plazuela esté vacía, yo siempre lo veo lleno de gente. Porque hay veces que no es nada triste vivir del recuerdo. Y hay vecinos que ya no están porque se mudaron a vivir allí donde Jesús Atado a La Columna les guardaba su casa celestial, pero siguen bajando en mi memoria a sentarse al solecito de la Plazuela de Santiago.
Y el barrio me envuelve en una estela de sueños, que me hace cada Jueves Santo por la mañana volver a mis cinco años, y por la tarde, hacer un recorrido por mi vida entera, de todos y cada uno de mis Jueves Santos. Y recordar velás con los Hermanos Álvarez Quintero en mis palabras, y tardes de limpieza en la antigua Casa Hermandad de la Columna, y túnicas blancas y azules, y negras y azules, y dalmáticas, incensarios y ciriales. Y "Macedos" y "Matutes", y un faldón rojo y un palio oscuro con bordados de oro. Y "Jesús de Las Penas" y "Amarguras" sonando en mi mente.
Y tantas otras cosas, que cada Cuaresma me dan la vida al revivirlas, al recordarlas, al tener siempre en mi memoria a los que estuvieron, conocer a los que ahora están, y pensar en los que podrán estar cuando yo me vaya no sé a dónde. Los que estarán y recordarán al pisar Santiago, sus momentos de niñez, y sabrán que el barrio huele diferente a todos, que tiene una luz diferente a todos los demás, que no será nunca "el barrio de los barrios", pero que será para ellos, como lo es para mí.. El Barrio de sus Sueños: EL BARRIO DE SANTIAGO.
11 febrero 2014
PARA GUSTOS, LOS COLORES
Hace
muchos años, andaba yo en el colegio Cervantes todavía dando una clase de
Educación Física con la que por entonces además era nuestra tutora, María de
Gracia Pérez. Una mujer a la que muchos admirábamos por su forma de dar clases
(amén de otras virtudes). Cuando estábamos empezando la clase comentó que la
noche anterior había visto una película del oeste de las antiguas a lo que a mí
se me escapó la expresión muy poco afortunada de “eso es una mierda”…
Automáticamente
cambió su gesto amable para tornarlo serio y enfadado y creo que aún la
recuerdo venirse hacia mí en plan sargento militar. Me entró de todo, y lo
único que me dijo fue: “Habla con respeto, porque el libro de los gustos está
en blanco y lo que para ti es una mierda, a otros nos puede gustar y nos
podemos sentir ofendidos. Así que puedes decir que no te gusta, pero lo de “es
una mierda” mientras yo esté delante que no te lo vuelva a oír.”
Juego,
Set y Partido para mi profe. Me dio una lección para la vida que jamás olvidé.
Desde entonces procuro seguirla a rajatabla y pensar dos veces antes de emitir
un juicio de valor sobre cualquier cosa. En el Carnaval pasa tres cuartos de lo
mismo. Cuando me encontraba hace unas semanas en un ensayo con mis “Autores” ,
en el que un ochenta por ciento de la comparsa venía enferma y no podía cantar,
decidí hacer un ensayo en el que deseché la práctica y ahondé en la teoría.
Intenté
arengar a mi grupo de varios conceptos que yo creo básicos en el Carnaval. Lo
primero es que hay que escucharlo todo para emitir juicios de valor, y sobre todo
a la hora de emitir ese juicio de valor, hay que procurar ser lo más respetuoso
y elegante posible. Mi teoría de cara al concurso que nos espera, es que los
que ganan ese certamen no son siempre necesariamente los mejores, y los que no
obtienen un primer puesto, tampoco son necesariamente los peores. Que habrá años
en los que el veredicto se verá claro desde el primer día (yo lo sufrí el año
pasado con mis amigos de la comparsa de Alcalá de Guadaíra), y años en los que
la pelea sobre las tablas será tan igualada que podría pasar cualquier cosa.
Una letra, un cuplé, un detalle del tipo, puede (siempre según el jurado)
decantar la balanza de un lado o de otro.
Por
eso, procuré que mis “Autores” tuvieran el respeto necesario hacia todo el que
forma parte del colectivo que vamos representando. Porque el ser autor, por
desgracia es algo para lo que se necesitan ciertas aptitudes que Dios te da o
no te da. Y hay quien lo intenta sin tenerlas y con los años aprenden, y otros
que por desgracia lo intentan y no lo consigue. No voy a negar que en nuestro
concurso se han oído, y se oirán cosas verdaderamente insoportables, infumables
y que no gustarán prácticamente a nadie. Pero eso no nos da derecho a nadie a
decir sobre esas obras que son “una mierda”. No nos gustarán, seguramente, pero
lo mejor que se puede hacer ante eso es, o aplaudir elegantemente y no emitir
juicio de valor alguno (porque suele hacer daño) o simplemente levantarse de la
butaca e irse a tomar una copa al bar o a fumarse un cigarro.
La
lucha de mis “Autores” ha sido y será gustar al público del teatro, pero no nos
engañemos, aunque esa sea la principal, uno se apunta a un concurso para
competir y ganarlo. Y eso es lo que todos buscamos, lo que todos queremos, pero
me parecería una falta tremenda de hombría y elegancia querer ganar intentando
echar basura sobre el repertorio de otros autores. Lo de las voces es lo de
menos, hay grupos que cantan muy bien y no dicen en sus letras o repertorios
absolutamente nada y aún así gustan.
Esto
me lleva a otra de las cosas que les conté a mis “Autores” en aquella
reunión-ensayo. Lo de “entender” de Carnaval no existe. Se puede entender de
música, de compases, de literatura para saber qué tiene calidad, o qué letra
guarda una sintaxis coherente y está bien expresada, se puede entender de
diseño y arte en una puesta en escena, se puede conocer más historia y saberse
uno más letras, nombres, años, etc… pero entender de Carnaval…en realidad NADIE
entiende, porque es una cosa que simplemente es lo que decía al principio,
cuestión de gustos.
Y
una persona que te dice: “Yo no entiendo de esto del Carnaval, pero me encanta
tu comparsa”, es para mí mucho más valioso que un primer premio de un jurado
que “se supone que entiende”. Porque ese jurado me está escudriñando, juzgando
y mirando con lupa, el aficionado que “no entiende” simplemente se ha limitado
a escuchar y a entender lo que le estoy contando y cantando, y eso, amigos míos….
es la verdadera esencia del Carnaval. Para mí aunque esa persona diga que no
entiende, eso es verdaderamente entender de Carnaval, porque cada año, los
autores escribimos y los componentes cantamos un repertorio que está expuesto a
la premisa principal que aquel día me enseñó mi tutora María de Gracia: que el
libro de los gustos … está en blanco.
Feliz
Carnaval.
11 noviembre 2013
EL TIEMPO Y LA SOLEDAD DEL CREADOR
Quería hacer una pequeña reflexión antes de irme a dormir... ¿Sabéis? En nuestra sociedad, muchas de las cosas que vemos u oímos (arte, música, arquitectura, cine, teatro, dibujo, tecnología, y un largo etcétera), están creadas por personas especiales. Y no son especiales porque tengan la facilidad de crear cosas que luego disfrutamos todos -que también- si no por otro motivo. Y es tan grande como que cuando alguien tiene la idea para crear algo, necesita tiempo. Un tiempo que la mayoría de las ocasiones, suele decidirse pasarlo en soledad.
Y se pasa en soledad, porque la mayoría de los creadores, necesitan ese punto de intimidad para encontrarse consigo mismo. Ese "yo mismo" que abre su puerta a la imaginación y creación sin miradas ajenas, sin que nadie pueda juzgar su obra antes que él/ella mismo/a. Ese momento en que la cierta bohemia que todo creador lleva dentro se adueña egoístamente de todos sus sentidos e incluso de su misma alma, para reinar en el mundo de lo inimaginable, lo inalcanzable por otros, que sólo se limitarán a admirar, criticar, usar o desechar su obra.
¿Y sabéis?, A veces, por el devenir de la vida, la mayoría de esos creadores, por no decir su totalidad, tienen a alguien en su vida (llámese amigos, pareja, familia...) que tienen que prescindir de la compañía de ese creador, porque el creador necesita esa soledad. Y ese (o esos) "alguien", son los que realmente, aportan a los creadores la libertad que necesitan para su encierro voluntario a solas con la inspiración. Es como una infidelidad consentida. Es como una pérdida asumida de un tiempo que podrían pasar tomando una copa, o teniendo una charla con risas, o una cena romántica, o un partido de fútbol, o una película, o lo que quiera que se les ocurra.
Ya conocéis el dicho aquel de "Detrás de todo gran hombre hay una gran mujer". Podría extrapolarse a que "Detrás de todo creador, hay alguien que sufre y permite la creación". Y los hay, porque si alguno de los que estáis leyendo esto que me ha dado por pensar esta noche, escribís (aunque sea un simple blog como este), componéis, dibujáis, diseñáis, inventáis, o cualquier otra actividad creativa que se pueda realizar, seguro que podéis nombrar al menos UNA persona que es capaz de privarse de pasar tiempo con vosotros, y darlos la soledad inspiradora necesaria para que deis rienda suelta a vuestra imaginación.
Yo como es lógico tengo un blog, una comparsa, un trabajo en cierta forma creativo, me gusta dibujar aunque nunca he enseñado nada mío... en fin que hago o trato de hacer (como mejor puedo o sé) muchas cosas, y detrás de cada palabra que escribo, cada nota que le saco a mi guitarra, cada voz que pongo a un personaje en mi trabajo, o cada trazo que pongo en el folio, hay alguien que me ha prestado un tiempo que podría corresponderle. La mayor damnificada sin duda, mi familia, en concreto mis padres. Pero los tengo presente en cada cosa que hago, igual que al resto de esas personas, que son los verdaderos responsables de mis creaciones... como por ejemplo, este mismo escrito.
Por eso he pensado que qué menos que agradecérselo escribiéndoles algo, ¿no? Aunque sólo sea un poema, aunque sólo sea un dibujo, aunque sólo sea una canción, aunque sólo sea este post. Mis queridos cómplices: Gracias por mi soledad. Gracias por nuestro (vuestro) tiempo.
04 noviembre 2013
LOS AUTÉNTICOS HÉROES.
Todos sabéis imagino lo que es un héroe. Es un personaje, por lo general, ficticio, con ciertas características particulares como que suelen llevar una doble vida con una identidad secreta que oculta su faceta heroica. Su vocación o religión, es luchar contra todo aquel que amenace el bienestar, hacer el bien combatiendo a los que hacen el mal. Si lo prefieren más romántico apelo al verbo usado por el Príncipe de los Ingenios Españoles en su "Quijote": "desfacer entuertos".
Todos habréis visto la peli o leído el cómic de algún héroe. Supermán, Batman, Spiderman, Iron-Man, Los Vengadores, Los 4 fantásticos, DareDevil, y un largo etcétera forman la imagen del concepto fantástico de lo que son los héroes.
Pero hoy quiero hablaros de unos héroes de carne y hueso. Y asómbrense, ¡¡SON DE CARMONA!!. El entuerto estaba realizado. Un supervillano (o un superimbécil), desalmado total, prendía fuego al puesto ambulante de venta de libros que Manuel, un antequerano que se busca la vida de esta forma, tenía colocado en el paseo.
La imagen y la noticia corrieron como la pólvora en las redes sociales, sobre todo en Twitter. Pero surgieron carmonenses dispuestos a desfacer el entuerto. Como dije el mismo domingo pasado, Paco y Ángel pintaron desinteresadamente los hierros quemados del puesto de Manuel. Y de repente, una iniciativa en el propio Twitter por parte de unos jóvenes, se puso en marcha. Durante esta semana, han publicado su intención: recoger libros donados para organizar un mercadillo y darle los beneficios a Manuel para compensar su pérdida.
Pero no quedó todo en agua de borrajas. Pusieron sus puntos de recogida. Han clasificado y ordenado los libros. Y organizaron como prometieron el mercadillo durante este pasado puente, con la ayuda del propio Manuel, que (me imagino) emocionado, ha venido a estar presente para también echar un cable a los muchachos/as que han movido todo esto.
Ea. ¿queréis más? Seguro que entre esos libros habría cómics de algún o algunos "héroes" que han quedado empañados por estos chavales, que, según me cuentan, han tenido un gran éxito con su mercadillo. Y me imagino también que Manuel ha recuperado el concepto de lo que es esta ciudad. Una ciudad que por más fuerzas del mal que lo amenacen, siempre tendrá gente del lado del bien. Del lado de moverse, de ayudar, de poner su tiempo y sus fuerzas por demostrar, con su ejemplo, que no está todo perdido.
Podréis encontrar por Twitter a los artífices de esta preciosa historia con un final más que feliz. No hace falta decir que me siento esperanzado porque haya una generación de jóvenes, que no es la que incendia, la que ensucia, la que rompe mobiliario urbano, la que incumple las normas de circulación, la que roba o la que agrede o se droga. Hay una ventanita a la esperanza y a estos jóvenes, son a los que hay que cuidar, aplaudir, reconocer y admirar.
Ahora si quieren, véanse una peli o lean un cómic de héroes ficticios. Para mí, ELLOS han sido los auténticos héroes. Desde el que donó el primer al último libro, hasta el que ha hecho la última adquisición antes de cerrar el mercadillo. Para mí, vosotros, promotores de la idea, movilizadores de un pueblo que se indignó por lo ocurrido pero no se movió, con vuestro superpoder: UN CORAZÓN INMENSO, sois héroes verdaderos. Los auténticos héroes.
GRACIAS EN NOMBRE DE UNA CIUDAD Y DE UN HUMILDE BLOGGERO, QUE DESDE HOY, DEPOSITAN SU FE FUTURA EN VOSOTROS. QUÉ GRANDES SOIS.
Todos habréis visto la peli o leído el cómic de algún héroe. Supermán, Batman, Spiderman, Iron-Man, Los Vengadores, Los 4 fantásticos, DareDevil, y un largo etcétera forman la imagen del concepto fantástico de lo que son los héroes.
Pero hoy quiero hablaros de unos héroes de carne y hueso. Y asómbrense, ¡¡SON DE CARMONA!!. El entuerto estaba realizado. Un supervillano (o un superimbécil), desalmado total, prendía fuego al puesto ambulante de venta de libros que Manuel, un antequerano que se busca la vida de esta forma, tenía colocado en el paseo.
La imagen y la noticia corrieron como la pólvora en las redes sociales, sobre todo en Twitter. Pero surgieron carmonenses dispuestos a desfacer el entuerto. Como dije el mismo domingo pasado, Paco y Ángel pintaron desinteresadamente los hierros quemados del puesto de Manuel. Y de repente, una iniciativa en el propio Twitter por parte de unos jóvenes, se puso en marcha. Durante esta semana, han publicado su intención: recoger libros donados para organizar un mercadillo y darle los beneficios a Manuel para compensar su pérdida.
Pero no quedó todo en agua de borrajas. Pusieron sus puntos de recogida. Han clasificado y ordenado los libros. Y organizaron como prometieron el mercadillo durante este pasado puente, con la ayuda del propio Manuel, que (me imagino) emocionado, ha venido a estar presente para también echar un cable a los muchachos/as que han movido todo esto.
Ea. ¿queréis más? Seguro que entre esos libros habría cómics de algún o algunos "héroes" que han quedado empañados por estos chavales, que, según me cuentan, han tenido un gran éxito con su mercadillo. Y me imagino también que Manuel ha recuperado el concepto de lo que es esta ciudad. Una ciudad que por más fuerzas del mal que lo amenacen, siempre tendrá gente del lado del bien. Del lado de moverse, de ayudar, de poner su tiempo y sus fuerzas por demostrar, con su ejemplo, que no está todo perdido.
Podréis encontrar por Twitter a los artífices de esta preciosa historia con un final más que feliz. No hace falta decir que me siento esperanzado porque haya una generación de jóvenes, que no es la que incendia, la que ensucia, la que rompe mobiliario urbano, la que incumple las normas de circulación, la que roba o la que agrede o se droga. Hay una ventanita a la esperanza y a estos jóvenes, son a los que hay que cuidar, aplaudir, reconocer y admirar.
Ahora si quieren, véanse una peli o lean un cómic de héroes ficticios. Para mí, ELLOS han sido los auténticos héroes. Desde el que donó el primer al último libro, hasta el que ha hecho la última adquisición antes de cerrar el mercadillo. Para mí, vosotros, promotores de la idea, movilizadores de un pueblo que se indignó por lo ocurrido pero no se movió, con vuestro superpoder: UN CORAZÓN INMENSO, sois héroes verdaderos. Los auténticos héroes.
GRACIAS EN NOMBRE DE UNA CIUDAD Y DE UN HUMILDE BLOGGERO, QUE DESDE HOY, DEPOSITAN SU FE FUTURA EN VOSOTROS. QUÉ GRANDES SOIS.
29 octubre 2013
Feliz Halloween
Está ahí... A la vuelta de la esquina. La noche más aterradora del año (según el Tío Sam). En Carmona como no podía ser menos, también la vivimos. Somos parte de una España que adopta servilmente cualquier costumbre americana. Verán, yo tengo una teoría.
Yo comparo mucho a los Yankis con otra potencia mundial del antiguo mundo: Los Romanos. Ellos importaban las costumbres que les gustaban de otros pueblos, las hacían suyas y las exportaban a su manera a otros pueblos conquistados. Los Americanos están haciendo igual. Cogieron la salchicha alemana, y hoy es el Hot Dog. El Hallow's Eve británico y es Halloween. Y lo peor es que nosotros, como borreguitos, nos adaptamos a sus manías impuestas, mientras ellos se dedican a pincharnos los teléfonos. Pero eso sí. Tenemos que demostrar al mundo que esto es España, y todo lo que sea que nos den la oportunidad de coger una buena cogorza, aunque tengamos que ponernos un disfraz fuera de las fechas carnavalescas, bienvenido sea.
Pero a mí me da que vivimos últimamente en un Halloween constante. Vivimos una etapa en la que "porque sí", podemos encontrarnos un día con que un/os desalmado/s, incendian un puesto ambulante bien por diversión (maldita sea la leche que un día mamaron), o bien porque contiene dentro a su peor enemigo. A ese veneno que acabaría con el mundo en el que viven: La cultura.
Vivimos una etapa, en la que mientras hay gente en Carmona, que no tiene para comer cuando llega fin de mes, nuestros políticos se dedican a estorbarse en los plenos, en lugar de ayudarse mutuamente y de paso, ayudar así por inercia al pueblo que gobiernan.
Vivimos en una etapa, en la que la mofa, el escarnio y el critiqueo por todo el que hace cosas por el pueblo es de dominio público, pero amparada en la cobardía de tapar al que la ejecuta. La complicidad nunca viene de la mano del que da la cara y se moja por las costumbres o la vida social de nuestro pueblo, si no que se le da al que hace el chiste de mal gusto, al que critica por detrás como un cobarde, y que suele tener uno o varios mensajeros que van a caballo del corcel llamado "se dice el pecado y no el pecador".
Vivimos en un tiempo en que Halloween me parece más que justificado porque hay tantísimas cosas en esta ciudad que causan miedo, pena, pavor, terror... que podría ser Halloween cualquier noche. Y lo peor de todo es que creo que solo un 1% de la gente que está del lado de la verdad, de la cordialidad, y de la lucha por una sociedad sin toda esa mierda que he nombrado, nunca podremos con ese otro 99% que se siente como pez en el agua viviendo de esta forma. En un Halloween permanente.
Por suerte vivimos en un tiempo en que aún quedan algunos que dan la cara, y que rehúsan el Halloween yanki para vivir un día de Todos Los Santos, haciendo cosas por ejemplo como la iniciativa para recuperar lo que otros van destrozando. El ejemplo del grupo de jóvenes que están organizando la recogida de libros para el damnificado del incendio, me abre una ventana a la Esperanza. Por su entrega, por su iniciativa, por su compromiso, por su JUVENTUD. Ojalá alguno de estos llegue a político algún día y no cambie. Ojalá nos demos cuenta que celebrar Halloween es muy divertido, si sólo se hace una vez al año... Ojalá nos demos cuenta... como me estoy dando cuenta yo de lo iluso que soy por pensar de esta forma, y encima escribirlo en un blog...
Yo comparo mucho a los Yankis con otra potencia mundial del antiguo mundo: Los Romanos. Ellos importaban las costumbres que les gustaban de otros pueblos, las hacían suyas y las exportaban a su manera a otros pueblos conquistados. Los Americanos están haciendo igual. Cogieron la salchicha alemana, y hoy es el Hot Dog. El Hallow's Eve británico y es Halloween. Y lo peor es que nosotros, como borreguitos, nos adaptamos a sus manías impuestas, mientras ellos se dedican a pincharnos los teléfonos. Pero eso sí. Tenemos que demostrar al mundo que esto es España, y todo lo que sea que nos den la oportunidad de coger una buena cogorza, aunque tengamos que ponernos un disfraz fuera de las fechas carnavalescas, bienvenido sea.
Pero a mí me da que vivimos últimamente en un Halloween constante. Vivimos una etapa en la que "porque sí", podemos encontrarnos un día con que un/os desalmado/s, incendian un puesto ambulante bien por diversión (maldita sea la leche que un día mamaron), o bien porque contiene dentro a su peor enemigo. A ese veneno que acabaría con el mundo en el que viven: La cultura.
Vivimos una etapa, en la que mientras hay gente en Carmona, que no tiene para comer cuando llega fin de mes, nuestros políticos se dedican a estorbarse en los plenos, en lugar de ayudarse mutuamente y de paso, ayudar así por inercia al pueblo que gobiernan.
Vivimos en una etapa, en la que la mofa, el escarnio y el critiqueo por todo el que hace cosas por el pueblo es de dominio público, pero amparada en la cobardía de tapar al que la ejecuta. La complicidad nunca viene de la mano del que da la cara y se moja por las costumbres o la vida social de nuestro pueblo, si no que se le da al que hace el chiste de mal gusto, al que critica por detrás como un cobarde, y que suele tener uno o varios mensajeros que van a caballo del corcel llamado "se dice el pecado y no el pecador".
Vivimos en un tiempo en que Halloween me parece más que justificado porque hay tantísimas cosas en esta ciudad que causan miedo, pena, pavor, terror... que podría ser Halloween cualquier noche. Y lo peor de todo es que creo que solo un 1% de la gente que está del lado de la verdad, de la cordialidad, y de la lucha por una sociedad sin toda esa mierda que he nombrado, nunca podremos con ese otro 99% que se siente como pez en el agua viviendo de esta forma. En un Halloween permanente.
Por suerte vivimos en un tiempo en que aún quedan algunos que dan la cara, y que rehúsan el Halloween yanki para vivir un día de Todos Los Santos, haciendo cosas por ejemplo como la iniciativa para recuperar lo que otros van destrozando. El ejemplo del grupo de jóvenes que están organizando la recogida de libros para el damnificado del incendio, me abre una ventana a la Esperanza. Por su entrega, por su iniciativa, por su compromiso, por su JUVENTUD. Ojalá alguno de estos llegue a político algún día y no cambie. Ojalá nos demos cuenta que celebrar Halloween es muy divertido, si sólo se hace una vez al año... Ojalá nos demos cuenta... como me estoy dando cuenta yo de lo iluso que soy por pensar de esta forma, y encima escribirlo en un blog...
28 octubre 2013
EL HOMBRE DE LOS LIBROS.
Hoy he conocido al "hombre de los libros del paseo". Para los que me leéis de fuera os cuento la historia, y luego aporto algunos datos de PRIMERA MANO, para todos.
Esta pasada madrugada, algún/a desaprensivo/a, ha prendido fuego a un pequeño puesto ambulante que vende uno de los tesoros más preciados de la historia de la humanidad: Literatura. Cultura. Libros, vamos. Rápidamente y gracias a las redes sociales se tuvo conocimiento del hecho (con foto del puesto en llamas, incluida) y se ha condenado el acto. Hasta aquí bien. Ahora os cuento la historia.
He ido a cenar esta noche con unos amigos al restaurante Chino (ese que por cierto, gracias a las habladurías de este genial pueblo, está tan mal visto y donde se come tan bien y tan barato). Cuando hemos terminado de cenar, antes del postre, servidor ha salido a fumar, a eso de las diez y media pasadas. Mi asombro ha sido espectacular al encontrarme a dos voluntarios, pintando las estructuras metálicas del puesto del hombre de los libros.
El hombre de los libros, es de Antequera. Lleva 30 años viniendo anualmente a vender sus libros a Carmona. Sin un mal gesto, sin molestar a nadie, regalando cultura. En sus propias palabras: "Es la primera vez que me pasa esto en 30 años que llevo viniendo a Carmona". Todos sus libros se han quemado. Es un dineral en pérdidas. Pero mira por dónde, resulta que dos personas cercanas a donde estaba su puesto, y la furgoneta donde el hombre dormía mientras un engendro del diablo le prendió fuego a su pan, se han presentado esta noche con botes de pintura plateada, brochas, rulos, y le han pintado sus estructuras..
Yo me mojo, y quiero que se sepa el nombre de estos dos CARMONENSES. De estas dos buenas personas. Ángel y Paco, Paco y Ángel. Desinteresadamente. Un domingo por la noche, pringados de pintura.
Ahora os digo varias cosas más. El hombre espera mañana la diligencia oportuna de la Guardia Civil que pedirá las grabaciones de seguridad a la oficina de Caja Granada situada frente a su puesto, para ver si aparecen en las imágenes los autores, o el autor, del hecho. Mañana tendrá una reunión con el Alcalde y seguirá su camino.
Esta noche he hablado con él. Está al tanto del apoyo que se le ha dado en las redes sociales, Twitter y Facebook, pero ha habido un momento que al comentárselo, me he sentido muy estúpido. Porque con sus ojos llorosos, me ha puesto una cara como diciendo "muy bien, pero el dinero de mi pan no me lo devuelven las redes sociales". Y rápidamente al verle ese gesto, me he sentido fatal.
Hasta aquí la parte sentimental. Ahora con la cabeza fría, dos cositas. Ya en mi Facebook tuve mis más y mis menos con Ángel Escamilla (el otro caballero era Paco el marido de una de las dependientas del Dani's Pizza). Dudo que nadie entienda que mi foto de twitter y este mismo artículo se pueda usar como promoción de una persona que forma parte de un partido político minoritario de nuestra ciudad. Porque creo que se equivocarían. Lo de hoy ha sido un acto de HUMANIDAD, de la persona, del Escamilla sin partido político de fondo, y de su amigo Paco, un currante como otro cualquiera, que han usado su tiempo de Domingo noche para ayudar a alguien que ha sufrido una putada muy gorda.
Pero si lo quisiérais, erróneamente, llevar al terreno político. También tendría una respuesta. ¿Os imagináis que nuestro Alcalde, o cualquiera de los portavoces de los grupos que gobiernan, hubieran dicho: "De reunión nada, ¿qué le hace falta, "hombre de los libros"?¿Pintura? Vamos por pintura. ¿Hay que ponerse a pintar?, Venga. Y ¿Cuánto estima que se ha perdido económicamente en el género que vende?¿Tanto? Aquí tiene. Hasta el año que viene amigo". ¿OS IMAGINÁIS A NUESTROS POLÍTICOS LOCALES HACIENDO ESO? ¿A QUE NO? Hoy la lección la han dado dos hombres de Carmona.
La verdad, aún tengo clavada en el entrecejo la mirada brillante casi con lágrimas apunto de aflorar del "hombre de los libros". Y casi sentimiento de culpa por no ponerme yo también a pintar. Perdonad que no le haya preguntado su nombre. Pero para los que amamos la cultura y hemos sufrido esta afrenta casi como nuestra, aunque no nos vaya el pan y la vida en ello como a él, creo que con el nombre que le he dado, con "El hombre de los libros" le hacemos un gran honor a su oficio, y la entereza que ha demostrado no culpando a todo el pueblo por lo que han hecho unos desaprensivos.
Cuando pase un año y vuelva a montar su puesto (si vuelve, que está por ver), espero que tengamos muy presente este fin de semana, y el lunes que le toque seguir rulando por esos pueblos de Dios regalando cultura, se vaya otra vez sin género, pero esta vez sea por haber vendido todos los libros, que una vez se le quemaron en nuestro suelo.
Esta pasada madrugada, algún/a desaprensivo/a, ha prendido fuego a un pequeño puesto ambulante que vende uno de los tesoros más preciados de la historia de la humanidad: Literatura. Cultura. Libros, vamos. Rápidamente y gracias a las redes sociales se tuvo conocimiento del hecho (con foto del puesto en llamas, incluida) y se ha condenado el acto. Hasta aquí bien. Ahora os cuento la historia.
He ido a cenar esta noche con unos amigos al restaurante Chino (ese que por cierto, gracias a las habladurías de este genial pueblo, está tan mal visto y donde se come tan bien y tan barato). Cuando hemos terminado de cenar, antes del postre, servidor ha salido a fumar, a eso de las diez y media pasadas. Mi asombro ha sido espectacular al encontrarme a dos voluntarios, pintando las estructuras metálicas del puesto del hombre de los libros.
El hombre de los libros, es de Antequera. Lleva 30 años viniendo anualmente a vender sus libros a Carmona. Sin un mal gesto, sin molestar a nadie, regalando cultura. En sus propias palabras: "Es la primera vez que me pasa esto en 30 años que llevo viniendo a Carmona". Todos sus libros se han quemado. Es un dineral en pérdidas. Pero mira por dónde, resulta que dos personas cercanas a donde estaba su puesto, y la furgoneta donde el hombre dormía mientras un engendro del diablo le prendió fuego a su pan, se han presentado esta noche con botes de pintura plateada, brochas, rulos, y le han pintado sus estructuras..
Yo me mojo, y quiero que se sepa el nombre de estos dos CARMONENSES. De estas dos buenas personas. Ángel y Paco, Paco y Ángel. Desinteresadamente. Un domingo por la noche, pringados de pintura.
Ahora os digo varias cosas más. El hombre espera mañana la diligencia oportuna de la Guardia Civil que pedirá las grabaciones de seguridad a la oficina de Caja Granada situada frente a su puesto, para ver si aparecen en las imágenes los autores, o el autor, del hecho. Mañana tendrá una reunión con el Alcalde y seguirá su camino.
Esta noche he hablado con él. Está al tanto del apoyo que se le ha dado en las redes sociales, Twitter y Facebook, pero ha habido un momento que al comentárselo, me he sentido muy estúpido. Porque con sus ojos llorosos, me ha puesto una cara como diciendo "muy bien, pero el dinero de mi pan no me lo devuelven las redes sociales". Y rápidamente al verle ese gesto, me he sentido fatal.
Hasta aquí la parte sentimental. Ahora con la cabeza fría, dos cositas. Ya en mi Facebook tuve mis más y mis menos con Ángel Escamilla (el otro caballero era Paco el marido de una de las dependientas del Dani's Pizza). Dudo que nadie entienda que mi foto de twitter y este mismo artículo se pueda usar como promoción de una persona que forma parte de un partido político minoritario de nuestra ciudad. Porque creo que se equivocarían. Lo de hoy ha sido un acto de HUMANIDAD, de la persona, del Escamilla sin partido político de fondo, y de su amigo Paco, un currante como otro cualquiera, que han usado su tiempo de Domingo noche para ayudar a alguien que ha sufrido una putada muy gorda.
Pero si lo quisiérais, erróneamente, llevar al terreno político. También tendría una respuesta. ¿Os imagináis que nuestro Alcalde, o cualquiera de los portavoces de los grupos que gobiernan, hubieran dicho: "De reunión nada, ¿qué le hace falta, "hombre de los libros"?¿Pintura? Vamos por pintura. ¿Hay que ponerse a pintar?, Venga. Y ¿Cuánto estima que se ha perdido económicamente en el género que vende?¿Tanto? Aquí tiene. Hasta el año que viene amigo". ¿OS IMAGINÁIS A NUESTROS POLÍTICOS LOCALES HACIENDO ESO? ¿A QUE NO? Hoy la lección la han dado dos hombres de Carmona.
La verdad, aún tengo clavada en el entrecejo la mirada brillante casi con lágrimas apunto de aflorar del "hombre de los libros". Y casi sentimiento de culpa por no ponerme yo también a pintar. Perdonad que no le haya preguntado su nombre. Pero para los que amamos la cultura y hemos sufrido esta afrenta casi como nuestra, aunque no nos vaya el pan y la vida en ello como a él, creo que con el nombre que le he dado, con "El hombre de los libros" le hacemos un gran honor a su oficio, y la entereza que ha demostrado no culpando a todo el pueblo por lo que han hecho unos desaprensivos.
Cuando pase un año y vuelva a montar su puesto (si vuelve, que está por ver), espero que tengamos muy presente este fin de semana, y el lunes que le toque seguir rulando por esos pueblos de Dios regalando cultura, se vaya otra vez sin género, pero esta vez sea por haber vendido todos los libros, que una vez se le quemaron en nuestro suelo.
12 septiembre 2013
La TELEVISIÓN y la televisión.
Bueno, pues ya está, ya lo he visto. Estaba en boca de todo el mundo el dichoso programita porque "salía uno de Carmona". Voy a intentar ser en este post, todo lo delicado, políticamente correcto y sincero que pueda, aun sabiendo que voy a herir muchas sensibilidades...
No es la primera vez que me auto-obligo a ver ciertos programas de televisión, por aquello de que lo que no se ve, no se puede asimilar. Ya dije en mi cuenta de Twitter @Fcoluisprieto que me daba mucha lástima que una pedazo de profesional, una excepcional presentadora como Luján Argüelles tenga que rebajarse por imposición de la audiencia (y de unos cuantos ceros en su cuenta corriente, imagino) a poner su imagen a un programa de televisión, que me parece otro producto más de la mierda que nos imponen los programadores, amparados en los niveles de audiencia.
Pero claro, estamos hablando de un país, una comunidad, si me apuran, en la que emitiéndose un programa de ayuda social como "Tiene Arreglo", el top de temas en las redes sociales eran comentarios sobre cierto programa casposo de la sensacionalista Telecinco. Los jóvenes de hoy en día (me da mucha pena ya darme cuenta que por mi edad tengo que excluirme de este colectivo), tienen el norte completamente perdido a la hora de ver, valorar y elegir en la caja tonta. Y prefieren ver televisión, antes que ver TELEVISIÓN.
Sí, sí, ahora hagamos demagogia barata diciendo lo de "es cuestión de gustos", "cada persona es un mundo" y todo eso. Pero por eso este es mi blog, por eso esta es mi opinión, y por eso no todo el mundo está obligado ni mucho menos a opinar lo mismo que yo. Lo que he visto hoy en televisión ha sido DEGRADANTE. Para mí como Carmonense, que el nombre de mi ciudad salga en un programa de esta calaña, me tira por los suelos. Lo que he visto ha sido lo siguiente.
PRIMERO: Un programa sexista, y con una falta de tacto sorprendente, en el que ciertos "jóvenes" van a la televisión a buscar algo tan importante en la vida como una pareja. Como la persona que te complemente, que te ayude en los momentos malos, que te apoye en los duros, que disfrute con tus alegrías, y que llene la mitad de tu tiempo y de tu existencia. ¿Eso se BUSCA? ¿y encima EN LA TELE? Pues me parece que eso es de tener muy poquita sensibilidad, o mucha desesperación, o antes que eso, venderse por una fama casposa a la vez que triste.
SEGUNDO: Un perfil de concursante, o participante, o lo que sea, ya no solo rozando el nivel de frikismo absoluto, si no además mostrando unos índices de coeficiente intelectual por debajo de cero y unos niveles de ausencia del sentido del ridículo por encima de la Giralda.
Para colmo, en un alarde de intento de igualdad, no solo chico busca chica, o chica busca chico, si no que chico busca chico, y no sé porque no he llegado a verlo completo, si se dará el caso de chica busca chica. Pero me da mucha pena porque con lo que los colectivos de Gays y Lesbianas luchan a diario por su dignidad, salgan unos personajes pisoteándola por completo en un programa de este estilo.
Y aquí surge mi pregunta, o mis preguntas: Esta gente, entre la que se encuentra por supuesto el carmonense que ha participado, ¿no se da cuenta realmente de lo que están haciendo? ¿no tienen amigos de verdad que les avisen de lo que están haciendo? ¿O son realmente conscientes de lo que hacen y encima no les importa con tal de decir "he salido en la tele? Es que no puedo entenderlo.
Y conste que RESPETO a quien le guste verlo, a quien quiera participar y todo eso, pero no puedo evitar que me dé muchísima lástima. Lástima de que habiendo programas... perdón PROGRAMAS de TELEVISIÓN, haya una audiencia y una participación en éstos programas a cambio solo de unos minutos de gloria , o de algo de dinero, a cambio de hacer el ridículo en algunas ocasiones, perder la dignidad en otras, o airear tu vida privada en terceros casos.
Y mientras tanto, programas educativos, documentales, series de humor españolas que dan trabajo a VERDADEROS PROFESIONALES, pierden sitio en la parrilla de programación a costa de ver como Jorge Javier vende como noticia bomba un embarazo de una famosa. `¡UN EMBARAZO!
En fin, que yo soy un bicho raro que ODIA toda esa telebasura, que siente pena de ver como jóvenes quinceañeros, QUE NO SABEN NI SIQUIERA ESCRIBIR CON LAS REGLAS BÁSICAS DE ORTOGRAFÍA, les interesa más ver MYHYV que leer un libro, entrar en Gran Hermano que en el Instituto o la Universidad, y buscar pareja en la tele, en lugar de hacerlo en persona, y en la intimidad. Este es el país que tenemos, porque nos lo hemos ganado a pulso. Es lo que está consiguiendo la televisión con minúsculas. Yo lo respeto, pero me da mucha pena. Si tengo un rato libre, yo prefiero ver TELEVISIÓN CON MAYÚSCULAS.. no sé... llamadme raro....
No es la primera vez que me auto-obligo a ver ciertos programas de televisión, por aquello de que lo que no se ve, no se puede asimilar. Ya dije en mi cuenta de Twitter @Fcoluisprieto que me daba mucha lástima que una pedazo de profesional, una excepcional presentadora como Luján Argüelles tenga que rebajarse por imposición de la audiencia (y de unos cuantos ceros en su cuenta corriente, imagino) a poner su imagen a un programa de televisión, que me parece otro producto más de la mierda que nos imponen los programadores, amparados en los niveles de audiencia.
Pero claro, estamos hablando de un país, una comunidad, si me apuran, en la que emitiéndose un programa de ayuda social como "Tiene Arreglo", el top de temas en las redes sociales eran comentarios sobre cierto programa casposo de la sensacionalista Telecinco. Los jóvenes de hoy en día (me da mucha pena ya darme cuenta que por mi edad tengo que excluirme de este colectivo), tienen el norte completamente perdido a la hora de ver, valorar y elegir en la caja tonta. Y prefieren ver televisión, antes que ver TELEVISIÓN.
Sí, sí, ahora hagamos demagogia barata diciendo lo de "es cuestión de gustos", "cada persona es un mundo" y todo eso. Pero por eso este es mi blog, por eso esta es mi opinión, y por eso no todo el mundo está obligado ni mucho menos a opinar lo mismo que yo. Lo que he visto hoy en televisión ha sido DEGRADANTE. Para mí como Carmonense, que el nombre de mi ciudad salga en un programa de esta calaña, me tira por los suelos. Lo que he visto ha sido lo siguiente.
PRIMERO: Un programa sexista, y con una falta de tacto sorprendente, en el que ciertos "jóvenes" van a la televisión a buscar algo tan importante en la vida como una pareja. Como la persona que te complemente, que te ayude en los momentos malos, que te apoye en los duros, que disfrute con tus alegrías, y que llene la mitad de tu tiempo y de tu existencia. ¿Eso se BUSCA? ¿y encima EN LA TELE? Pues me parece que eso es de tener muy poquita sensibilidad, o mucha desesperación, o antes que eso, venderse por una fama casposa a la vez que triste.
SEGUNDO: Un perfil de concursante, o participante, o lo que sea, ya no solo rozando el nivel de frikismo absoluto, si no además mostrando unos índices de coeficiente intelectual por debajo de cero y unos niveles de ausencia del sentido del ridículo por encima de la Giralda.
Para colmo, en un alarde de intento de igualdad, no solo chico busca chica, o chica busca chico, si no que chico busca chico, y no sé porque no he llegado a verlo completo, si se dará el caso de chica busca chica. Pero me da mucha pena porque con lo que los colectivos de Gays y Lesbianas luchan a diario por su dignidad, salgan unos personajes pisoteándola por completo en un programa de este estilo.
Y aquí surge mi pregunta, o mis preguntas: Esta gente, entre la que se encuentra por supuesto el carmonense que ha participado, ¿no se da cuenta realmente de lo que están haciendo? ¿no tienen amigos de verdad que les avisen de lo que están haciendo? ¿O son realmente conscientes de lo que hacen y encima no les importa con tal de decir "he salido en la tele? Es que no puedo entenderlo.
Y conste que RESPETO a quien le guste verlo, a quien quiera participar y todo eso, pero no puedo evitar que me dé muchísima lástima. Lástima de que habiendo programas... perdón PROGRAMAS de TELEVISIÓN, haya una audiencia y una participación en éstos programas a cambio solo de unos minutos de gloria , o de algo de dinero, a cambio de hacer el ridículo en algunas ocasiones, perder la dignidad en otras, o airear tu vida privada en terceros casos.
Y mientras tanto, programas educativos, documentales, series de humor españolas que dan trabajo a VERDADEROS PROFESIONALES, pierden sitio en la parrilla de programación a costa de ver como Jorge Javier vende como noticia bomba un embarazo de una famosa. `¡UN EMBARAZO!
En fin, que yo soy un bicho raro que ODIA toda esa telebasura, que siente pena de ver como jóvenes quinceañeros, QUE NO SABEN NI SIQUIERA ESCRIBIR CON LAS REGLAS BÁSICAS DE ORTOGRAFÍA, les interesa más ver MYHYV que leer un libro, entrar en Gran Hermano que en el Instituto o la Universidad, y buscar pareja en la tele, en lugar de hacerlo en persona, y en la intimidad. Este es el país que tenemos, porque nos lo hemos ganado a pulso. Es lo que está consiguiendo la televisión con minúsculas. Yo lo respeto, pero me da mucha pena. Si tengo un rato libre, yo prefiero ver TELEVISIÓN CON MAYÚSCULAS.. no sé... llamadme raro....
17 agosto 2013
Don "Rafaé" (yo espero un pregón de CARNAVAL).
Yo siempre se lo he dicho a sus hijos. Cada vez que hablo con su padre, o con "Don Rafaé", como yo lo llamo, disfruto muchísimo. Hace poco me lo encontré en la espera de urgencias donde aguardaba por un resfriado y yo por una molesta picadura de araña. Siempre es un gustazo charlar con él, porque sus conversaciones te nutren, te hacen reír con sus ocurrencias. En fin que es un tío agradable.
Hace unos días pacté con uno de sus hijos, rival (que no por ello enemigo) de otra comparsa y amigo desde hace muchos años, una cervecita , y él vino. La lástima fue que mi trabajo a veces, me hace quitarme de momentos que estoy disfrutando realmente de forma apresurada. Pero les juro que aquella horita que estuve con Don Rafaé y con su hijo Raúl, volví a disfrutar como pocos. En realidad hay dos motivos que tienen la culpa de este nuevo artículo en mi blog. Uno de ellos es el propio Don Rafael que me insistía en que no dejara de escribir, que le gusta leerme, aunque sé que tanto a él como a su hijo le escoció bastante mi último post sobre fútbol (ambos tienen la enfermedad de la lechuga).
Bueno, espero resarcirme con este artículo Don Rafaé. Para mí es una alegría inmensa que nos regale su sabiduría de las cosas de nuestra ciudad, del campo y de las costumbres carmonenses, bien sea en forma de tertulia con cerveza helada de por medio, o bien sea en forma de esos maravillosos artículos en el blog de su hijo, que yo tengo enlazado aquí en el mío y que recomiendo a mis lectores de Carmona.
El caso es que hoy a Don Rafaé, le han dado una alegría doble. Sus hijos, Raúl y Francis, serán los pregoneros del Carnaval 2014. Para mí la alegría es triple, porque me alegro por ellos y me alegro también por su padre, que seguro (y que mi amigo Raúl me diga si me equivoco) se habrá emocionado al recibir la noticia.
Estos pregoneros, a pesar de su juventud, tienen muchos años de experiencia en Carnavales. Porque no todo el mundo sale el primer año bajo el cobijo de "El Canijo" y se lleva primeros premios en toda la provincia de Sevilla y una semifinal del Falla. A ambos los disfruté en mi comparsa. Uno de ellos, se fue porque según él, no le gusta el Carnaval en sí. Él disfruta creando, haciendo músicas, inventando, imaginando, y con la música comercial. Pero no le gusta el Carnaval, ahora eso sí, cuando usa esa imaginación para crear algo en Carnaval, es sencillamente el mejor que conozco. El otro, según me han dicho, dejo mi comparsa porque según me dijeron, había algo de mí que no le gustaba, o hice algo que no le agradó, o algo de eso me dijeron. Da igual. Lo admiraré siempre, a pesar de lo que él pudiera haber tenido conmigo. Porque en su terreno, es el mejor de Carmona, y también me refiero a la música comercial. Canta cualquier canción de estrellas de la música comercial, (para mi gusto) mejor que las propias estrellas. Toca la guitarra eléctrica y el piano de forma que me ha hecho en su momento que se me cayera la baba como pocos lo han conseguido. Yo lo llamaba cariñosamente "el batallitas" porque siempre estaba contando anécdotas que nos arrancaban una sonrisa.
En fin, como verán, yo soy uno de los que seguro va a mirar el pregón con lupa, porque no les voy a permitir que se salgan ni un ápice de la temática pura del Carnaval, como yo lo hice en el mío invitándoles a cantar una canción comercial, que ellos bordaron y yo destrocé. Ya visteis que no gustó aquello, amigos. Pero sigo manteniendo que la música en una pequeña porción de su concepción, es Carnaval, así que como sé que lo que hagáis lo haréis bien, en ese aspecto estoy tranquilo. Me alegro mucho por vosotros, y sobre todo, por Don Rafaé. Enhorabuena por vuestro nombramiento, aunque yo sigo esperando a otro pregonero que parece que no llega nunca.
Sólo me falta ponerme a su disposición para lo más mínimo que necesiten de mí para su pregón, como ellos lo estuvieron cuando yo dí el mío en 2005. Y a Don Rafael, decirle que espero que le haya gustado mi forma de atender a su petición de volver a escribir en el blog. Creo que no he podido tener un mejor motivo para hacerlo. ENHORABUENA TRIPLE, MONSTRUOS.
Mis saludos, mis respetos, y mi admiración a los tres, siempre.
Hasta la próxima.
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